Vettel. ¿Es verdad que antes los corredores os poníais las botas con las chicas del circuito?Lauda. ¡Por supuesto que sí!Los separa un cuarto de siglo, pero los une la misma pasión por la velocidad. Sebastian Vettel, actual campeón de fórmula 1 con Red Bull, y el mítico Niki Lauda, que lo fue tres veces durante su carrera, hablan de adrenalina, simuladores, amistad y mujeres.Por Herbert Völker | Fotografía de Jürgen Skarwan

A los 23 años, la edad que tiene hoy Sebastian Vettel, Niki Lauda no esperaba ganar un campeonato de F-1. Conducía una birria de coche en una escudería secundaria y lo seguiría haciendo unos años más. Pero, un día, Enzo Ferrari se fijó en él y lo fichó. Ganó el campeonato en 1975, 1977 y 1984 y se convirtió en un mito del automovilismo.ü

Sebastian Vettel. Niki, tú fuiste el número uno durante tres temporadas. Yo he ganado el campeonato una sola vez. ¿Ser el número uno te ayudaba o era una carga para ti?Niki Lauda. No hay mejor forma de empezar una temporada. Cuando llegas como el número uno, todo el mundo te mira con respeto; así que están obligados a chupar rueda para desbancarte de tu posición. Ser el número uno es muy bueno. Lo tengo claro. ¿Cómo puedes dudarlo?Vettel. No es que lo dude. Lo que sucede es que no quiero dormirme en los laureles y dar por sentado que, si el año pasado gané el campeonato, este año también lo voy a ganar de forma automática. Si me limito a hacer lo mismo que la temporada pasada, seguro que algo saldrá mal. La temporada es muy larga. Uno tiene que mejorar si quiere conservar el título. Lauda. Seguramente tienes razón, pero, inconscientemente, el hecho de ser el número uno te sitúa en posición de ventaja. XLSemanal. Por cierto, Sebastian, ¿le molestó que Niki dijese la temporada pasada que no podía ganar el título? Dijo literalmente. Vettel no tiene ninguna posibilidad. Todavía puede ganar alguna carrera que otra, pero sus competidores no van a esfumarse así por las buenas .Lauda. Tengo que decir que durante toda la temporada estuve creyendo en Sebastian. Pero en aquel momento no veía posible que pudiera ganar el campeonato. No contaba con la actuación del piloto de Renault (Vitaly Petrov, quien se enfrentó a Fernando Alonso en Abu Dabi e impidió que el español se llevara el título) y me parecía imposible que Ferrari fuera a dejar escapar el campeonato. ¡Está claro que estaba equivocado!Vettel. Ni siquiera me enteré de que me habías descartado para el título. Yo siempre tuve fe en mis posibilidades, pero Niki tiene todo el derecho del mundo a tener su propia opinión. Es conocido por ser sincero y dar siempre la cara, y por eso la gente le tiene tanto respeto.XL. Niki, de usted se dice que fue el primer piloto de fórmula 1 que estudió a fondo las posibilidades técnicas de su coche. En este sentido, su época venía a ser la Edad de Piedra en comparación con los recursos de hoy Lauda. Nuestro problema era que el coche no nos aportaba datos precisos. En las pruebas y los entrenamientos, uno tenía que fiarlo todo a la pura intuición. El coche tenía muchas posibilidades, derivadas de la suspensión o de los alerones, por poner un ejemplo, pero uno primero tenía que hacer pruebas y más pruebas, hasta que el cronómetro te aportaba alguna información más o menos fiable. Vettel. Por entonces ni podías imaginarte que un día habría simuladores Lauda. Si me lo hubieran dicho, me lo habría tomado como algo de ciencia ficción. Pero, hablando de simuladores, ¿hasta qué punto confías en el simulador? Tengo entendido que hay conductores a los que nos les gusta. Vettel. Cuando empleas el simulador, te encuentras frente a una gran pantalla y te sientes como si estuvieras al volante de un automóvil de verdad. Este coche virtual en teoría se mueve y se menea como el modelo real, pero a veces hay pequeñísimos desajustes y la simulación no es fiel al cien por cien Y es entonces cuando te entra la aprensión. Pero ahora ya estoy más acostumbrado. El simulador hoy resulta esencial, sobre todo a la hora de familiarizarte con una nueva pista. Cuando sales a un circuito por primera vez, ahora puedes saber qué es lo que tienes que hacer en cada momento. Después de completar dos o tres vueltas a la pista, ya solo es cuestión de afinar un poquito los detalles.Lauda. Pero ni el mejor simulador puede reproducir las fuerzas que afectan al vehículo en una carrera de verdad. Y está claro que el simulador tampoco es de ayuda en la preparación física del corredor Vettel. Casi mejor que sea así, o de lo contrario los pilotos nos limitaríamos a competir al volante de simuladores. XL. ¿Están de acuerdo en que la principal diferencia entre la fórmula 1 de hoy y la de la época de Lauda radica en las mejoras en la seguridad?Lauda. En mi época, los coches ya superaban los 240 kilómetros por hora, pero muchas veces te encontrabas compitiendo en una pista cuya cuneta estaba flanqueada de árboles. Por entonces, todos dábamos por sentado que un par de pilotos habrían muerto al final de la temporada de fórmula 1. Todos lo teníamos muy claro. Uno asumía el riesgo y ponía todo su empeño en hacerlo lo mejor posible. Todos íbamos al límite, pero siempre tratando de dejar un par de centímetros de distancia entre tu coche y el árbol de turno para seguir con vida. Gracias a Dios que, en este sentido, este deporte ha cambiado.Vettel. Lo normal es que en una disciplina deportiva se vayan introduciendo mejoras. El automovilismo hoy sigue siendo peligroso y nunca hay que desestimar sus riesgos, pero ahora por lo menos no te juegas la vida cada segundo. Me imagino lo que los corredores de por entonces debían de sentir al principio de cada temporada, sabedores de que dos de sus compañeros no iban a estar con ellos al final Una cosa así hoy resulta inimaginable. Es verdad que el riesgo mantenía a los pilotos más unidos que hoy. Hoy resulta impensable que los pilotos se tomen unas cervezas juntos la víspera de una carrera Pero la esencia del deporte sigue siendo la misma. conducir un automóvil al límite. Hoy podemos exprimir ese par de centímetros de seguridad que Niki acaba de mencionar, y no se dan consecuencias mortales. ¡Y gracias a Dios! Pero también es un hecho que el piloto demasiado temerario, el que corre demasiados riesgos por sistema, nunca termina de situarse entre los mejores.XL. ¿En la fórmula 1 de hoy sigue dándose verdadera amistad entre los pilotos, como sucedía en los tiempos de Niki?Vettel. En total seremos unos 25 corredores, por lo que la situación en realidad es más parecida a la que se da en la clase de un colegio. Hay corredores con los que te entiendes desde el primer momento y hay otros con los que no llegas a congeniar. Pero en la época de Niki había pilotos que seguían viéndose fuera del circuito, que a lo mejor se iban de vacaciones juntos y demás Eso es algo que ya no sucede. Cada uno va a lo suyo y no tiene tiempo para nada, ni para sí mismo. XL. Niki, ¿tú tenías algún amigo de verdad en la fórmula 1?Lauda. Depende de lo que entendamos por “amigo”. A mí siempre se me ha criticado por el hecho de que no he tenido amigos. Pero hay una razón. Uno tiene que construir una especie de muro en torno a sí mismo, pues constantemente se ve rodeado de falsos amigos en público. Todo el mundo está interesado en ser tu amigo y uno termina por volverse desconfiado. En mi caso, la situación llegó a tal punto que decidí no tener amigos en el circuito, y así fue como acabé con todas esas falsas amistades. El piloto con quien mejor me llevaba era James Hunt (el campeón de 1976). James era buena gente, era divertido y, de vez en cuando, nos tomábamos una cerveza juntos. Pero de ahí a irnos de vacaciones los dos XL. Es sabido que, en la época de Jackie Stewart, Jochen Rindt y Piers Courage, más de una vez se fueron juntos de vacaciones a una isla exótica u otra Y que Bernie Ecclestone en alguna ocasión los acompañó.Lauda. De vacaciones con Ecclestone. ¡Pues qué bien! Mejor cambiemos de tema Vettel. Aprovecho para hacerle una pregunta a Niki. Siempre se dice que en tu época la fórmula 1 rebosaba de chicas guapas que hacían todo lo posible por acostarse con los pilotos, las llamadas “pit babes”. ¿Es verdad eso de que los corredores por entonces os poníais las botas?Lauda. Te voy a decir la verdad, y no soy el primero en decirlo. ¡por supuesto que sí! Como arriesgábamos la vida a cada instante, estábamos decididos a disfrutar de la vida al máximo y no pensábamos mucho en el mañana. Era nuestra forma de manejarnos con el estrés, y nuestras novias o esposas quedaban al margen. Me acuerdo de un ejemplo en concreto. En 1984, el título iba a decidirse en Portugal entre Alain Prost y yo, y a mí me bastaba con quedar segundo en la carrera para llevarme el campeonato. Mi preparador físico, Willi Dungl, un par de días antes de la carrera me contó que había cierta señorita rubia italiana que andaba empeñada en verme como fuera. Nelson Piquet, que era un pieza de cuidado, me dijo lo mismo. Así que fui a ver a la rubia y la saludé. El viernes la invité a cenar, porque yo soy un caballero. Luego me preguntó si podía cenar conmigo otra vez el sábado. Le dije que se olvidara de la cena, pero que, si quería, era muy libre de venir a verme a mi habitación entre las ocho y las diez de la noche. ¿Por qué? Porque si quería ganar el campeonato al día siguiente, era imprescindible que esa noche durmiera bien a partir de las diez. La chica aceptó, vino a verme y se marchó de la habitación a las diez menos diez. Esa noche dormí como un tronco, pero, al despertarme a la mañana siguiente, tuve remordimientos y me dije que Dios iba a castigarme y dejarme sin ganar el título. Mi buen amigo Prost, que era muy nervioso y siempre estaba mordiéndose las uñas, esa mañana estaba en los boxes, sonriendo de una forma extraña. Le pregunté a qué venía esa sonrisa. Me confesó y sé que hoy cuesta imaginarlo que la noche anterior había estado con la princesa Estefanía de Mónaco. Aquello me tranquilizó de inmediato. ahora los dos estábamos en igualdad de condiciones ante los ojos de Dios. Todo iba a dirimirse en la pista. Un par de horas después me convertí en campeón del mundo por tercera vez. En defensa de la vieja guardia tengo que decir que las cosas luego cambiaron mucho y que lo normal es que hoy un piloto venga a competir acompañado de su mujer y sus hijos, lo que supongo que es mejor Aunque a veces no lo tengo tan claro. n

PrivadísimoVettel Su padre, Norbert que fue pilot de motos, le inculcó la pasión por el motor. Viaja con él a todas las carreras desde que, a los ocho empezó con el Karting.Pone nombres de mujer a todos sus coches. Al actual lo llama Kinky Kylie (Kylie la pervertida). Su novia, Hanna, nunca va a los circuitos. “No lleves a tu chica al trabajo” es su lema.LaudaSu familia autríaca, muy acomodada, nunca lo apoyó para ser piloto. Él mismo se compró su primer asiento en la fórmula 1.Casado dos veces y padre de cinco hijos , los dos últimos, mellizos, nacieron en 2009 cuando cumplió 60 años. Su esposa tiene 33 años y antes de casarse, le dónó un riñon.

30 veloces años

De Lauda a Vettel

De la pista En los 70 todo se decidía en pista y las paradas en boxes no eran clave. En 1976 llega el bólido monocasco y la aerodinámica comienza a ganar importancia . al tallerLos equipos hoy cambian neumáticos en 5 segundos, en paradas donde intervienen unos 20 mecánicos. La aerodinámica es ahora la base del diseño del coche.üdel colegueo Antes, los pilotos salían o se iban juntos de vacaciones tras la carrera. Esta imagen de Lauda y Alain Prost es de 1984, y eso que se jugaban el título; ambos, con McLaren . a los golpesEl año pasado, Vettel y Webber, compañeros de equipo, llevaron su pique al extremo de chocarse en carrera. Sus roces casi le cuestan el título a Red Bull. üde la suerte En 1976 Lauda chocó contra un muro y su coche se incendió. Pasó en coma varios días y recibió la extremaunción. Su traje no era ignífugo y el casco era de cierre por la barbilla.ü a la tecnologíaToda la ropa es hoy ignífuga; el casco, de fibra de carbono y Kevlar®, es casi indestructible; y el habitáculo del piloto, indeformable para proteger sus piernas y su cuerpo.üdel primer millón En 1978 Lauda, dos veces campeón, fue contratado por el equipo de Bernie Ecclestone, Brabham, por un millón de dólares. Fue el primer gran fichaje de la F-ü a la opulenciaVettel, actual campeón, gana unos 9 millones de euros, 3 más que su compañero Webber. Fernando Alonso, con cerca de 30 millones al año, es el mejor pagado de la parrilla.ü

“Si en mi época me llegan a hablar de simuladores, me lo habría tomado como algo de ciencia ficción. Entonces, en las pruebas tenías que fiarte de tu intuición” Lauda

“Ahora ya no te juegas la vida cada segundo. Imagino lo que debíais de sentir entonces sabiendo que dos compañeros no iban a acabar vivos cada temporada” Vettel

“Hay corredores con los que te entiendes y otros con los que no. Pero hoy es impensable que dos pilotos se tomen unas cervezas juntos. Cada uno va a lo suyo” Vettel

“Estar con chicas era nuestra manera de manejar el estrés. Arriesgábamos mucho y estábamos decididos a disfrutar. Nuestras esposas o novias quedaban al margen” Laudaü