Este madrileño es un fijo de la pasarela cibeles y uno de los nombres destacados de la moda Española. un camino labrado a golpe de hilo, aguja y mucha obstinación.

Los otros niños jugaban al fútbol en el patio del colegio. Juanjo Oliva dibujaba y pasaba más tiempo con las chicas. Es un recuerdo de la infancia al que nunca dejó de ser fiel. A punto de cumplir los 40, el diseñador madrileño sigue dibujando y pasando mucho tiempo con chicas; mujeres más bien. Aunque ahora, en vez de jugar con ellas ¿o quizá también?, las viste.Pregunta. ¿Es usted de aquellos a los que mejor no arrimarse antes de un desfile?Juanjo Oliva. Me temo que sí. Hay un rato ¡Uf! La última semana es muy intensa, agotadora, pero disfruto mucho.P. ¿Adelgaza o engorda en esos días?J.O. Como más. Siempre he sido flaquito y no me gusta nada esto de cumplir 40, comes más, bebes más y antes hacía deporte, ya no tengo tiempo. P. Ponerle su nombre a su marca, como es norma en esto de la moda, ¿es como tener una doble personalidad?J.O. Sí, es de diván. Pasas a ser una especie de ente. La marca es una parte de mí, pero no todo. Muchas veces hablo de Juanjo Oliva como si no fuera yo. Suena presuntuoso, pero a la larga asumes que eres la representación de tu negocio. Para mis amigos, Juanjo es una persona y la marca, otra cosa. P. También tiene una empresa llamada Egotherapy, ¿qué tal anda de ego?J.O. Bastante bien, lo reconozco [se ríe]. He tenido mis épocas, pero, con la edad, la autoestima mejora. Es algo acumulable.P. Antes de crear su propia empresa trabajó para mucha gente, ¿qué tal lo llevaba?J.O. Aprendí mucho, claro, pero necesitaba libertad. No soportaba presentar mis diseños y que me dijeran. Esto no. Esto lo quitamos . Tragaba, qué remedio, ahora tomo yo las decisiones. P. ¿Su trabajo es terapéutico para usted?J.O. Sí, sí. Creo que necesitaría terapia si no tuviera este trabajo [se ríe]. P. ¿Algún tropezón cuya superación le haya reforzado?J.O. A mí me han despedido tres o cuatro veces. ¡Más tropezón que eso! Me han pasado cosas malas, pero también muchas buenas. Los problemas siempre llegan. No has de temerlos, sino resolverlos. El 95 por ciento tiene solución. Sin tener marrones no se construye nada. P. ¿Le costó mucho vivir de estoJ.O. No, tuve suerte. Salí de la escuela con 21 años, tres meses después estaba de prácticas con la diseñadora Isabel Berz y nunca he dejado de trabajar. P. Si pudiera volver atrás, ¿repensaría alguna decisión?J.O. Sí. Me habría gustado empezar la marca en París. Con 23 años, me acababan de despedir de Inditex y me fui a vivir un año a París, donde hice unas prácticas y me iba bien, aunque estaba muy apegado a Madrid. Tenía contactos aquí y regresé. No me arrepiento de nada, me va muy bien, pero siempre me quedará esa duda.P. De las personas que se han cruzado en su camino, ¿a quién nunca olvidará?J.O. A Amaya Arzuaga. La conocí cuando trabajaba en Sybilla; ella ya desfilaba en Londres. Esas relaciones entre gente que hace lo mismo que tú son muy interesantes. Vivimos cosas muy parecidas, compartimos mucho, entiende de lo que hablo l

Como embajador KEEP WALKING PROJECT, la iniciativa de JOHNNIE WALKER que premia a quienes luchan por sus metas, Oliva impartió clases de diseño en su estudio, en madrid, a Virginia Ciganda, ganadora en el territorio de moda de Keep Walking Project. Para saber más. www.keepwalkingproject.com.