Son jóvenes, escritores, españoles y, en buena parte, noveles que se han instalado inesperadamente en la cumbre de los libros “más vendidos”. Y sin campañas millonarias de promoción. Charlamos con los tres autores de moda en las librerías justo cuando arrancan los motores de la Feria del Libro de Madrid.

María Dueñas. Puertollano, Ciudad Real, 1964. Su primera novela, “El tiempo entre costuras”, supera el millón de ejemplares vendidos. Se está rodando una teleserie basada en su argumento.

¿Sigue sin saber cómo calificar su novela?María Dueñas. Aún me cuesta trabajo. Empiezo a pensar que es una simple novela. Sin etiquetarla excesivamente.XLSemanal. Se ve obligada a ello a punta de pistola,

¿cómo lo haría?M.D. Es una novela difícil de encuadrar en un único género, pero toca varios tangencialmente. Es novela histórica. De espionaje. Colonial. De aventuras. Y es, en gran parte, una novela de aprendizaje, del crecimiento de la protagonista.XL. Lleva vendidos más de un millón de ejemplares con sus 638 páginas. Luego dicen que en España no se lee.M.D. Se lee más de lo que se dice. Lo que pasa es que, claro, hay una oferta enorme. Se publica muchísimo. Pero, por lo general y por lo que yo veo, sí que se lee. Se trata, además, de perfiles muy distintos. Todo es mejorable. Aun así, no creo que tengamos un problema de mala salud lectora.XL. Ahora que no nos oye nadie, ¿cuál es el secreto? M.D. [Sonríe] No lo sé. Sigo sin saberlo. Yo sondeo mucho a los lectores para darme algunas pistas. Creo que son dos o tres factores. Por un lado, que sea una historia ágil. Que transcurra con rapidez. Que las páginas avancen sin que el lector se canse nunca. Que se enganche. Por otro lado, que haya una conexión afectiva, o emotiva, con los personajes. Y, por último, conectar a los lectores con mi tipo de escritura. XL. ¿Se esperaba algo así al escribirla?M.D. Para nada. Yo carecía de criterio como escritora y no tenía editorial. Mis dos únicos objetivos eran acabar la novela y conseguir una editorial. Ha sido una absoluta sorpresa. Pero ya desde la primera edición los lectores recibieron bien el libro. Empezaron a recomendárselo unos a otros. El efecto “boca-oído” ha sido clave.XL. ¿Existe el lector de best sellers?M.D. Supongo que sí, pero no necesariamente creo que haya gente que sea exclusivamente lectora de best sellers. Imagino que compran lo que les recomiendan sus allegados o los suplementos de cultura. Hay de todo.XL. Algún que otro crítico purista ha dicho que, en el caso del superventas, lo que se busca es “lectores que no leen”.M.D. A mí, con que se lea, me parece estupendo todo. Creo que debemos fomentar la lectura desde cualquier ámbito, con cualquier herramienta y a cualquier edad. Yo veo ahora muchas señoras de edad que a lo mejor no han leído en su vida y ahora están en los clubes de lectura de su barrio o de sus pueblos. Han empezado tarde y lo disfrutan muchísimo. ¡Chapeau por ellas! XL. ¿Cómo salta de inédita a best seller? M.D. Pues casi te diría que de manera milagrosa. Yo trabajo en la universidad y no tengo nada que ver con el mundillo editorial. Por eso busqué una agencia literaria. Pensé que alguien profesional podía encauzar mejor mi novela. Les envié mi manuscrito y ellos lo valoraron. Lo aceptaron y empezaron a buscar editorial. Tuve la enorme suerte de que Temas de Hoy, que es una editorial consolidada desde hace muchos años, se había dedicado hasta entonces al ensayo, pero empezaban una colección de ficción. Y entré ahí.XL. ¿Cuándo se plantea contar la vida de Sira Quiroga? M.D. El proyecto surge mucho antes de que se me ocurriera el personaje. Yo lo que primero tenía claro era el escenario. Sabía que la novela iba a transcurrir en Marruecos. Es la tierra de mi familia y tenía muchos datos, mucha memoria. Era un territorio por conquistar literariamente en España. De modo que sabía dónde, pero no cómo ni cuándo iba a transcurrir mi novela. Empecé a investigar y encontré los personajes históricos. Sobre todo a Juan Luis Beigbeder y a Rosalinda Powell Fox. Dos personajes históricos con una vida interesantísima.XL. ¿Basta con dar con ellos para escribir algo bueno? M.D. Sin duda. Ya ves por dónde va a ir la novela. Es como comprar una buena carne y cocinarla. Te puede quedar mejor o peor, pero nunca dejará de ser una buena carne. n

Eloy moreno. Castellón, 1975. Tras autoeditar “El bolígrafo de gel verde” y vender 3000 libros gracias a Facebook, Espasa ha sacado 50.000 ejemplares.

Dan Eloy Moreno, el patrón de los escritores noveles. ¿Para cuándo la beatificación?Eloy Moreno. [Carcajada] ¡Eso sí que no lo había oído nunca! Muy bueno, pero no estoy informado al respecto.XLSemanal. Pero le harán hijo adoptivo de Castellón, ¿no?E.M. ¡Tampoco! Aún no se han enterado [sonríe, irónico].XL. El escritor es usted, ¿cómo define lo que le ha ocurrido?E.M. Una sorpresa. Nunca pensé que podía ocurrir algo así. De hecho, nunca envié mi novela a una editorial. Pensé en hacérmelo todo yo. Tuve que maquetármela, buscar una imprenta que me permitiese hacer pequeñas tiradas y opté por un plan B cuando vi que los libros se quedaban ahí, perdidos a su suerte, entre las miles de novedades que llegan a las librerías. Me dediqué a hacer firmas intensivas. Me ponían en una mesa con una montaña de libros y me tiraba allí todos los sábados, en las librerías pequeñas, desde las nueve de la mañana hasta las once de la noche.XL. Lo suyo tiene mérito.E.M. Y tanto que sí. Empecé dando la lata en las librerías de aquí, de Castellón, y después di el salto a Valencia. Cogía un tren y llevaba un montón de ejemplares en una maleta. Así, tal cual te lo cuento [sonríe]. Hice de todo para difundir mi novela. Era capaz de plantarme en una librería ocho horas para preguntar a la gente. “¿Y por qué no la mía?” También se ha vendido muchísimo gracias a las redes sociales de Internet.XL. ¿Cuál es el secreto de su éxito?E.M. Ser tan cabezota. Al final, metí la novela en La Casa del Libro de Castellón y ya se implanta a nivel nacional. Además, una vez allí no tardó en convertirse en una de las novelas más valoradas por los propios lectores en la web. Un libro sin editorial, que nadie conocía de nada, se convierte en la segunda novela más valorada. Y, gracias a eso, la editorial Espasa se interesó por ella cuando ya había conseguido vender 3000 ejemplares.XL. ¿Cuántos amigos tiene en Facebook y qué cantidad de ellos ha comprado su libro?E.M. [Ríe] Pues tengo dos cuentas. Si sumas todo, tengo un total de 8000 amigos. El problema es que a los 5000 te ponen un límite. Intentaré juntarlos a todos alguna vez. Calculo que el 80 por ciento lo tiene. Es curioso. Todo el mundo que se hace amigo casi siempre opina del libro.XL. Se le junta a usted todo. Acaba de tener una niña y ha conseguido convertirse en superventas con un libro autoeditado Ya solo le falta plantar un árbol.E.M. [Ríe] He plantado muchos. Soy de un club de montañismo y nos dedicamos a reforestar por ahí.XL. Ejerce de bloguero. ¿Cuelga un post al día? E.M. No. Semanal y lo cuelgo los domingos. Es también parte de la filosofía del háztelo-tú-todo que tan bien me va. Como sabía que ningún periódico me iba a dejar espacio para hacer una columna, me hice yo mi propia columna de opinión. Funciona muy bien. Suele haber entre 60 y 70 comentarios cada semana. Además, en un concurso que hicieron en Atrápalo me dieron el premio al mejor blog de España.XL. Algo malo tiene Internet. Los temidos trolls. ¿Los ha sufrido alguna vez?E.M. Y tanto que sí [sonríe]. A veces te encuentras la misma crítica en cuatro o cinco foros distintos de Internet. Entonces dices. ¡Éste me tiene ganas! . Pero, por lo general, la gente no suele pasarse demasiado. Les gusta el libro y opinan.XL. Y todo esto empieza tras la lectura de un premio Planeta que se le atraganta, ¿cierto?E.M. [Carcajada] Así fue. El libro más aburrido que he leído. Cómo es posible que den tanto dinero al ganador por no hacer sentir nada al lector. Decidí escribir la novela que me hubiese gustado leer.XL. ¿La llegada del eBook facilita las cosas al autor o seguirán siendo parecidas?E.M. Con el eBook estamos todos perdidos. Todos. Las editoriales, las primeras. No me canso de decir que no tiene sentido que mi libro en eBook valga 12 euros cuando en papel vale 16. Me parece algo brutal. Estoy intentando por todos los medios que valga mucho menos. Cinco o seis euros. n

Albert Espinosa. Barcelona, 1974. De niño superó tres cánceres. Escribió el guion de “Planta cuarta”. Su novela “Si tú me dices ven lo dejo todo pero dime ven” ronda los 130.000 ejemplares vendidos.

¿Qué tal va su mano con tanta firma? Albert Espinosa. Bien, bien. Aunque este Sant Jordi fue muy intenso. Me llevé una gran alegría al ser el autor más vendido en catalán y en castellano. Me encanta cuando escriben por ahí que soy el “fenómeno Espinosa”. Es algo muy bonito. Hay momentos en la vida en que todo se junta. En que todo explota. Además, el día de Sant Jordi también fue el día que perdí la pierna. Un día épico para mí. Es un día al que tengo mucho cariño. XLSemanal. ¿Qué recuerdo de aquel día, de aquel Sant Jordi de hace décadas, no borrará nunca de su mente?A.E. El baile de despedida de mi pierna. El médico me dijo que le hiciera una fiesta de despedida e invitase a toda la gente que tuviera algo que ver con la pierna. Invité a un portero de fútbol al que había metido goles, a una chica con la que había hecho piececillos Hice un último baile a dos piernas al ritmo de Espérame en el cielo, que era la canción que tenía mi compañero de habitación. Recuerdo que, cuando me la cortaron, no tenía esa sensación fantasma de que aún la sientes, aunque no la tengas. Porque ya me había despedido de ella. Hasta el fantasma se fue. Ahora, fíjate, tengo la suerte de poder decir que soy de los pocos que tienen un pie en el cementerio. Ahí está mi pierna para demostrarlo. Ese recuerdo es imborrable. Cuando desperté y vi que no tenía la pierna, tuve la sensación de que las pérdidas se convertirían, con el tiempo, en ganancias. No perdí una pierna, gané un muñón.XL. ¿Cree usted en Dios? A.E. Más que en Dios, yo creo en la sensación de la gente buena. Creo que hay gente buena que te marca caminos. Y yo he podido conocer a mucha gente buena. Cuando conozco a alguien bueno y sabio, pienso que he encontrado a un pequeño dios.XL. ¿En qué más cree? A.E. Creo en el cine totalmente. Hay secuencias de cine que me han marcado y me fascinan. El cine me ha salvado de muchas cosas. La ficción me ha llevado a la realidad. Creo también en los silencios del teatro. En esos silencios cuyo grosor hace que me emocione. Esos silencios son lo máximo. Ves que está llena la sala, pero la gente respeta la emoción que les está llegando. Creo también en la ternura. Mercero decía que, si había los diez terroristas más buscados, tendrían que existir los diez ternuristas más buscados. La ternura es casi como un delito. Yo creo mucho en la ternura. Es importante. Una amiga francesa, que habla mal el español, un día pidió cien gramos de ternura en vez de ternera. Y le dijo el carnicero. Si tuviera ternura, le daría un kilo y medio . Esa ternura me fascina. XL. ¿Hasta dónde llega nuestra capacidad de sufrimiento? A.E. No tiene límite. Yo siempre digo que el dolor no existe. Existe el término dolor, pero no el dolor. Cuando estaba en el hospital, había dolor y sufrimiento, pero también había felicidad. Yo era un niño y un adolescente con cáncer. Pero pesa más la palabra niño o adolescente que la palabra cáncer. Cuando ahora voy a ver a niños al hospital, noto que tienen esa fuerza que a mí me salía cuando estaba enfermo. Y cuando sales, pierdes el miedo a la muerte. Y perder el miedo a la muerte es una de las cosas que me dio el cáncer. XL. ¿Se recupera uno realmente de algo así o en el fondo se queda tocado para siempre? A.E. Conviertes las pérdidas en ganancias. Pierdes una pierna, un pulmón y medio hígado, pero ganas en otras cosas. Tuve la suerte de sentirme adulto con 13 años. Mis padres eran mis enemigos, como ocurre con todos los adolescentes, y entonces descubrí la fuerza de la familia. Forma parte de mi vida y no puedes olvidar. Lo primero que hago al levantarme es ponerme la pierna postiza para ir al lavabo. Pero no es algo que cambiaría en mi vida. Forma parte de lo que soy.XL. ¿Sigue pensando que vive la vida de aquellos compañeros que nunca pudieron salir del hospital? A.E. Sí, suman un total de 4,7 vidas. Siempre he tenido la sensación de poder hacer recuerdos y deseos de ellos. A uno de ellos le encantaba la palabra pomelo y decía que le gustaría verla escrita en un libro. Pues yo lo hice en El mundo amarillo. Aquello me produjo una gran alegría. Esa muerte está muy viva. El deseo de aquel chaval está muy vivo en gente. La muerte, al final, da mucha vida. Los siento dentro de mí y tengo la sensación de que ellos son igual de supervivientes que yo porque sobrevivir no es siempre vivir. Ellos distraían el cáncer con su muerte para que nosotros pasáramos.XL. Siento mucho insistir, pero ¿se recupera uno?A.E. Sí, porque yo no veo la muerte como algo negativo. Siempre digo que me gustaría que se hablara más de la muerte. A mí, por ejemplo, me gustaría morir un viernes. Son los estrenos de cine. Es el día que, desde que era pequeño, siempre me ha producido felicidad por eso. Si muero un viernes, la gente dirá. ¡Joder, qué tío más suertudo! . Me gustaría que la gente dijera el día que le gustaría morir. Vivir o morir no es tan importante como luchar. Luchar y hacer lo que deseas. XL. ¿Por qué hasta que no nos encontramos en el filo normalmente no somos conscientes de algo así?A.E. Porque hay una sensación de que la vida va muy rápida. Pasan los días volando. A veces te sorprendes diciendo que no puede ser que sea de día o de noche. Pasan los años y no te das cuenta. Cuando te pones enfermo, de golpe, paras el mundo. De vez en cuando hay que parar el mundo. Coger un diamante o una perla y pararlo durante 48 o 72 horas. Plantearte qué quieres hacer realmente con tu vida.XL. ¿Qué diría que fue lo que lo salvó tras diez años con cáncer? A.E. Los amigos, la familia y el sentido del humor. La sensación de formar un grupo como Los Pelones de Planta cuarta en el hospital. Sentir que podías enamorarte, que podías sentir, que podías ser tú. El humor es tomárselo con filosofía. Cuando voy a un hospital, los chavales alucinan cuando ven a un cojo haciendo chistes sobre su pierna. XL. ¿Qué es lo primero que recomienda a médicos y enfermeras en esas charlas?A.E. Que toquen al paciente. Que le toquen el pelo, que le den abrazos. Porque lo primero que pierdes con el cáncer son las caricias y los abrazos. Todo el mundo te da golpes en la espalda, pero casi nadie te abraza o te acaricia. Todo el mundo tiene miedo de mostrar sus sentimientos porque eso significa que piensan que puedes morir. Había un médico que siempre me tocaba el pelo y la nuca. Me daba la sensación de que viviría, de que era importante. XL. Y a usted, ¿qué le indigna?A.E. Muchas cosas. He acabado dos veces en el calabozo, en dos países diferentes, por esa sensación de las leyes llevadas al extremo. Los aeropuertos son sitios kafkianos. Hace poco una señora que debía de tener 90 años e iba en silla de ruedas llevaba un botecito y querían que fuese dos plantas más abajo a una farmacia a por una bolsa. Ocurrió en Lisboa. Eso me indigna. Que nadie pueda entender que las normas están para romperlas. Acabé discutiendo con un guardia y me metieron en el calabozo. n

RegalosXLSemanal.com regala 50 lotes con los tres “best seller “del año, “El tiempo entre costuras”, “El bolígrafo de gel verde” y “Si tú me dices ven “. Descubre cómo en nuestra web.ü