En el juicio que acaba de comenzar por la muerte de Michael Jackson se va a juzgar al doctor que le inyectó la dosis fatal de anestésico, pero también el modo de vida del cantante. Y nadie será piadoso. Su hermano niega las acusaciones más duras. drogadicción, pederastia , pero su retrato de él es, de todas formas, inquietante. Muy inquietante.

Presentarán a mi hermano como un ser repugnante. estoy seguro , dice Jermaine sobre los abogados del doctor murray.

Es probable. El doctor Conrad Murray está acusado del homicidio involuntario. El fiscal asegura que el cantante falleció por haberle admnistrado de forma negligente Propofol, un anestésico que lograba lo imposible. que Mickel Jackson pudiera dormir. La defensa del médico, según su hermano, hará lo posible por pintar a Michael como un drogadicto, dirá que tenía tendencias suicidas, que era presa de la ansiedad provocada por su inminente gira de regreso, que estaba deprimido por sus problemas económicos Por eso, él, de 56 años, cuatro más de los que tendría Michael, y que siempre ha sido el cuidador de la familia, se ha adelantado a todos esos ataques con un libro, You are not alone. Michael through a brothers eyes, que viene a ser una refutación preventiva de lo que espera escuchar en el juicio que ha comenzado esta semana. El libro, con todo, no es una hagiografía. Para comprobarlo, le pregunto a Jermaine si consideraría inapropiado tildar al Michael Jackson reflejado en sus páginas obsesionado con la niñez, adicto a la cirugía plástica de excéntrico. Vamos a hablar con claridad dice. La palabra no me parece inadecuada. Después de haber tenido tantísimo éxito, de haber empezado desde lo más bajo, es posible que mi hermano tuviera sus excentricidades. Eso puedo aceptarlo. Pero Michael no era un pedófilo. Ni era un drogadicto. Él no era de esos tipos que quieren aprovecharse de los niños. Él no era una persona así . Para motivarse antes de escribir, Jermaine leyó varias biografías no autorizadas sobre Mickael Jackson, sin dejar de sorprenderse por la mierda que se vertía en ellas. No se teñía la piel para que resultara más blanca, sino que usaba maquillaje para crear una tonalidad regular porque padecía vitíligo. Si llevaba un parasol, no era por coquetería, sino porque, además del vitíligo, estaba enfermo de lupus. Muchas de esas leyendas fueron propagadas por los propios Jackson. La fotografía de Michael tumbado en el interior de una tienda de oxígeno, en la que supuestamente dormía por las noches para detener el proceso de envejecimiento, en realidad fue tomada en broma en una unidad hospitalaria para víctimas de quemaduras que Jackson estaba visitando. La imagen y la historia apócrifa fueron filtradas a la prensa por el representante del artista, Frank Dileo. El engaño más sorprendente de los que se desvelan en el libro es más reciente. una foto tomada en 2008 donde Jackson aparecía en una tienda en una silla de ruedas. Según parece, era un truco publicitario destinado a incrementar la expectación por su eventual regreso a los escenarios. Puede ser. Pero está claro que los abogados de Murray pondrán énfasis en estas excentricidades, además de en la drogadicción de Jackson. Jermaine rechaza el término adicción, aunque reconoce que Michael dependía del analgésico Demerol, que le fue prescrito por primera vez después de que el pelo se le quemara durante el rodaje de un anuncio para Pepsi en 1984. Todo el mundo sabe que Michael tomaba analgésicos con receta porque sufría terribles dolores y somníferos con receta para conciliar el sueño, pero de ahí a llamarlo drogadicto hay mucho trecho. Un drogadicto es un individuo que consume drogas ilegales con intención recreativa. De un drogadicto no te puedes fiar. Michael siempre fue una persona responsable . En mayo de 2009, cuando Jermaine vio aMichael en el 60 aniversario de la boda de sus padres su último encuentro lo halló, dice, delgado, pero atlético . En el momento de morir, el 25 de junio, el artista pesaba 60 kilos. ¿Es posible que el suicidio rondase su cabeza? De eso, nada. Y voy a decirle por qué. Porque Michael amaba la vida. Era de esa clase de personas que reconocen la vida en una hormiga, en una mosca. Era incapaz de matar una mosca. ¿Por qué iba a pensar en matarse él? . Según Jermaine, Michael además estaba ilusionado con comprarse una nueva casa en Las Vegas. Y yo le recuerdo que también tenía tres hijos. Unos hijos a los que quería mucho. Un padre empeñado en que estos fueran personas decentes, alguien que se preocupaba por los suyos . Pero ¿Michael era feliz? Yo diría que sí, aunque se sentía decepcionado con el sistema . Explica Jermaine que mucho antes de que Al Gore alertase sobre los peligros del calentamiento global, Michael hablaba de problemas medioambientales en canciones como Man in the mirror y They dont care about us, una circunstancia que puso al artista en el punto de mira del Gobierno estadounidense. ¿Cómo? Me temo que Jermaine aquí está empezando a establecer una nueva leyenda sobre su hermano tan peligrosa como todas las anteriores. Su sospecha es la de que el Gobierno norteamericano y/o los peces gordos de grandes empresas conspiraron para acabar con Michael, primero por medio del proceso judicial por abuso de menores y, tras la absolución del cantante, tratando de desquiciarlo durante los meses anteriores al comienzo de su gira de reaparición. Todo fue una cuestión de dinero y de poder. Lo que pretendían era derribarlo desde lo más alto . Jermaine hace hincapié en las cintas de seguridad que grabaron a quienes visitaron a Jackson el día de su muerte. Con la salvedad de las que muestran a Murray, todas las demás han sido borradas, de forma muy sospechosa. Quien lea el libro va a darse cuenta de que algo huele muy mal en todo este asunto . Jermaine sugiere que otros, además de Murray, estuvieron implicados en la administración del Propofol. Si las declaraciones de los testigos consiguen que todo salga a la luz, si aparecen estas cintas que la Policía dice haber perdido, al final quedará claro que Murray tan solo fue un peón en un juego que le venía pero que muy grande. No creo que Murray tuviera los arrestos suficientes para hacerlo todo por su cuenta . Jermaine incide, para sustentar su teoría, en el rechazo que el poder siempre le tiene a la virtud. Si nos fijamos en la forma en que Michael veía el mundo y en la forma en que Jesús veía el mundo, está claro que ambos estaban llenos de unas buenas intenciones. Y al final te crucifican. Les basta con que la palabra pedofilia salga en grande en los titulares de prensa. En el juicio se dijeron cosas horrorosas, lo más asqueroso que se les ocurrió . Teorías al margen, lo cierto es que en aquel juicio sorprendió lo endeble que eran las declaraciones de los testigos sobre la supuesta pedofilia de Jackson. El testimonio de la hipotética víctima Gavin Arvizo en 2005 estuvo plagado de contradicciones. El niño situado en el epicentro del anterior escándalo de 1993, Jordan Chandler, nunca llegó a prestar declaración y las autoridades terminaron por darle carpetazo al caso. Jermaine lo tiene claro. Lo que querían sus padres era el dinero. Todo fue un montaje . A pesar del escándalo, jermaine agrega que nunca habría tratado de disuadir a su hermano de seguir compartiendo su cama con niños. En nuestra propia familia era lo normal, porque todos dormíamos juntos. De forma inocente, divirtiéndonos mientras comíamos palomitas. Michael dijo una vez. ¿Por qué la gente siempre vincula la cama al sexo? ¿Cómo es que ven una cama y solo piensan en sexo? El sexo se puede practicar en cualquier sitio . Si hubo una conspiración para acabar con Jackson en los juicios por abuso a menores, el plan estuvo a punto de tener éxito. A pesar de su absolución, el artista nunca volvió a Neverland y sus ingresos se vieron drásticamente reducidos. Uno solamente puede imaginarse lo que habría pasado si hubiera sido declarado culpable. O quizá no tanto, porque Jermaine efectúa la asombrosa revelación de que, si las cosas se hubieran puesto verdaderamente feas para su hermano, tenía un avión DC-8 preparado para ayudarlo a escapar de la fraudulenta justicia estadounidense para dirigirse a Bahréin, donde Jermaine estaba trabajando en el proyecto de construcción de un parque temático consagrado a Jackson. ¿Y Michael estaba de acuerdo con dicho plan? Sí. Sin dudarlo un segundo. Estábamos dispuestos a salir volando, literalmente . ¿Y convertirse ambos en fugitivos de la ley? Sin el menor remordimiento. Porque si estaban decididos a crucificar a mi hermano por algo que no había cometido, Estados Unidos no merecía que siguiéramos viviendo en el país. Se supone que nuestra nación es el país de la libertad y la democracia, pero por la forma en que le estaban tratando saltaba a la vista que no era verdad . Cuando le pregunto por la cirugía plástica, Jermaine recuerda que Michael de adolescente se sentía mortificado por el acné. La explicación para su nariz recortada por los cirujanos la achaca al apodo con que su padre le increpaba en la niñez. Narizotas . Según Jermaine, Michael nunca se sintió a gusto con su físico. Además, decía que los demás lo consideran raro porque le gustaban las cosas sencillas. Las cosas más complicadas, como las mujeres, le resultaban problemáticas. Jermaine está convencido de que Michael era un heterosexual romántico. Comenta que estuvo enamorado de Diana Ross, que salió con Brooke Shields y que en 1994 se casó con Lisa Marie Presley. Me hubiera gustado que siguiera con ella, porque era una mujer muy fuerte. Con ella, las cosas habrían sido distintas . Desde luego habrían sido distintas para los hijos del artista, que ahora viven con la madre de Michael. Esos chavales no van a tener problemas. Están creciendo como cualquier adolescente y empiezan a relacionarse con el sexo opuesto, Prince en particular. Son unos chavales de lo más normal . Pero su abuela, con 79 años, está un poco mayor Ella lo tiene todo controlado. Nos tiene a todos controlados . n

RecuerdosJermaine Jackson posa en la casa de Hayvenhurst Avenue (en Los Ángeles), que fue el hogar familiar de los Jackson. Esta es la Memory Room, la cual decoró el propio Micha

Entre amigosMichael vivió con su familia en Hayvenhurst Avenue, en Los Ángeles, hasta 1988. Allí se tomó esta foto y se hizo la entrevista con su hermano. Quedan miles de recuerdos. Jacko coleccionaba fotos con sus héroes. Jackie Onassis, Jane Fonda, Marlon Brando Jermaine cuenta que incluso grabó conversaciones con ellos. Allí convivió también con su zoo particular. Por aquí corría Bubbles, el chimpancé con pañales y perfumado con Poison, de Dior. Este sofá era el refugio de la serpiente. Allí pastaba la jirafa , recuerda Jermaine mientr

Cosas de niñosJermaine dice que su etapa más feliz fue la infancia y que no es verdad que Michael fuera maltratado. Él tiene siete hijos y aspira a tener tres más con su actual esposa, 20