Más de 5000 millones de dólares Es la cifra que se obtiene al sumar la recaudación de todas sus películas. Por eso Steven Spielberg y Peter Jackson son hoy los directores más influyentes de la industria del cine. acaban de gastarse hasta la camisa para llevar a tintín al cine y se los ve tan felices. A pocos días del estreno de su primera aventura juntos hablamos con estos dos genios de hollywood.

Se conocen desde hace apenas ocho años, pero parecen hermanos. Steven Spielberg, 64 años; Peter Jackson, 49; Sentados uno al lado del otro en una habitación de hotel en París hablan con vehemencia juvenil de todo lo que los une.Sin duda, mucho más que haber culminado juntos Spielberg dirige; Jackson produce Las aventuras de Tintín. El secreto del unicornio [estreno, 28 de octubre], la película con la que siempre soñó Georges Remi, Hergé, el padre de Tintín. Esa es, al menos, la creencia que ha guiado a Spielberg y Jackson a crear su primer proyecto en común. Para ello se han servido de la motion capture (captura de movimiento), una técnica de animación ya usada en cintas como Avatar, King Kong o El señor de los anillos, gracias a la cual los actores se transforman en dibujos digitales. Spielberg y Jackson, no hay más que oírles, se lo han pasado en grande. No solo creando esta película; desde el momento en que se conocieron, en realidad. Es más, da la impresión de que llevan toda su vida disfrutando como niños por obra y gracia de un invento llamado cine.üXLSemanal. ¿Cómo se conocieron ustedes?Steven Spielberg. En 2003, en los Oscar. Le di a Peter el premio a la mejor película por El retorno del rey.Peter Jackson. Si has de conocer a alguien, esta, sin duda, es la forma ideal. Es algo que recomiendo con fervor [se ríe].Spielberg. No fue un momento muy íntimo, me temo, nos vieron más de 50 millones de personas [se ríen].XL. ¿Conectaron rápidamente?Spielberg. Enseguida. Nos reímos de los mismos chistes, crecimos viendo las mismas películas. Chaplin, Harold Lloyd, Buster Keaton Y adoramos hacer cine; nunca es suficiente. Jackson. Sí, sí, con diez años yo un poco más tarde, claro, los dos rodábamos ya nuestras propias películas en Super 8.Spielberg. Ambos descubrimos esta pasión con cámaras de 8 mm y producciones cutres donde lo hacíamos todo.XL. ¿Y qué los llevó a hacer cine exactamente?Jackson. Para mí fue una vía de escape del aburrimiento. Soy hijo único y tuve mucho tiempo para desarrollar mi imaginación. Visto con perspectiva, fui afortunado de no tener hermanos; quizá hoy no fuera cineasta [se ríe]. Aun así, siempre quise tener más de un hijo [es padre de Billy, de 16 años, y Katie, de 15].Spielberg. Conmigo fue todo lo contrario. Mis tres hermanas pequeñas me volvían loco [se ríe] y para escapar de ellas cogí una cámara y salí a la calle. Tenía mucha imaginación ya a esas alturas, pero aquello acabó de desplegarla.XL. Viendo sus películas, da la impresión de que ambos siguen, en buena medida, negándose a crecer Spielberg. No le quepa duda [se ríen]. En mis películas siempre hay una conexión con los niños, supongo que se debe al chaval que llevo dentro. Los niños son inocentes; intento contribuir a que su inocencia dure lo máximo posible. La infancia es un periodo al que es agradable regresar. La nostalgia debería formar parte de todos nosotros. Quien no es capaz de sentirla es porque tiene recuerdos muy tristes. XL. ¿Cuándo supieron de Tintín?Jackson. Yo crecí leyendo a Tintín, soñaba con ser tan valiente como él. Más tarde lo lees desde una perspectiva diferente; aprecias la ironía que salpica sus historias, hay un lado político, el reflejo de una época, y las influencias. Estoy seguro de que Hergé adoraba el cine de acción. Spielberg. Y el cine mudo. Las slapstick.Jackson. Sí, ya sabe, personajes que se golpean con una sartén, se estampan contra una pared; Keaton, Chaplin Hernández y Fernández podrían competir con Laurel and Hardy, y, además, representan el rechazo de Hergé a los burócratas. Seguro que le ponían enfermo y se vengó con estos gemelos.Spielberg. Hergé era inteligente. Al crear a Hernández y Fernández introdujo el humor y concedió una ayuda a su héroe, ya que proveen a menudo a Tintín de pistas que no deberían facilitarle ¡Todo un hallazgo!XL. Y usted, ¿cuándo conoció a Tintín?Spielberg. Con 34 años en EE.UU. no es muy conocido, pero, créame, encajó perfectamente conmigo a esa edad [se ríen]. Tras estrenar En busca del arca perdida, en 1981, en las críticas de los medios franceses aparecía todo el rato la palabra Tintín. No entendía; hablaban de mi película y mencionaban sin parar al tal Tintín [se ríen]. Me lo tradujeron y vi que todo era un gran halago. Que debía de ser un ávido lector de Tintín porque mi película era un homenaje a Hergé y tal . ¡No había visto un álbum suyo en mi vida! XL. Y corrió al quiosco a comprarlos Spielberg. Envié a mi asistente [se ríen]. Las siete bolas de cristal fue el primero que leí, en francés, porque en EE.UU. no estaban traducidos. Los dibujos explicaban todo tan bien que lo entendí de principio a fin. Enseguida me leí los demás.XL. ¿Vio la conexión con sus películas?Spielberg. Entendí que se relacionara a Indiana con Tintín por su afán de meter la nariz en todo [se ríe]. Hergé bien podía haber sido cineasta. Sus álbumes son bellísimos story boards.XL. ¿Cuándo comenzó a pensar en llevarlo al cine?Spielberg. Al momento. Acabé el primer álbum y llamé a Kathleen Kennedy [su productora desde hace más de 30 años]. Debemos hacer una película con esto. ¿Por dónde podemos empezar? . Y me dijo. Debes hablar con Hergé . Por desgracia, solo hablamos por teléfono. Había visto En busca del arca perdida y dijo que le recordaba mucho a sus historias. Al final, subrayó que si alguien llevaba algún día a Tintín al cine, debería ser yo. Me quedé de piedra, era un recién llegado a su universo y ya estaba conectado con Hergé.XL. ¿Y eso le ha pesado a la hora de realizar este proyecto?Spielberg. Todo es responsabilidad, por eso nos aseguramos de contar con el consentimiento de su familia. De su viuda, Fanny Rémi.XL. ¿Les puso algún problema?Jackson. Deje que le cuente, jamás se borrará de mi memoria. Fui a Bruselas hace unos años para mostrarle algunas imágenes mientras Steven filmaba la última entrega de Indiana. Era una secuencia de siete minutos, tomada de El cangrejo de las pinzas de oro; muy en bruto, aunque razonablemente pulido. En todo caso eran Tintín y Haddock. En la proyección me senté unas filas detrás de Fanny para dejarle intimidad. Ella miraba la pantalla y yo, a ella. Su rostro se transformó en el de una niña. No quiero hablar en su nombre, pero sentí que para ella esto es algo muy especial, no acababa de creerse que todo cobrara vida. Le afectó mucho, estaba emocionada y agradecida. Es como si hubiéramos resucitado a Tintín.XL. ¿Llegaron a pensar en buscarle pareja a Tintín?Spielberg. Si Hergé no lo hizo, no íbamos a hacerlo nosotros.Jackson. Yo tampoco tuve novia hasta pasados los 20 [se ríen].XL. Pero lo intentaría, ¿no?Jackson. Mejor no hablo [suelta una carcajada]. Como Tintín, estaba en otras cosas; no tenía tiempo para el amor [sonríe]. De niño leía sus libros y no echaba de menos que se enamorara. Spielberg. No creo que los niños vayan a juzgarlo o a elucubrar sobre su desinterés por las mujeres. Es un joven ocupado en detener a los malos, no tiene tiempo para más.XL. ¿Qué desafíos implica llevar a Tintín al cine?Spielberg. Unos cuantos. Todo empezó en 1983, cuando tuve la primera opción de los derechos, poco antes de la muerte de Hergé [3 de marzo]. El guion no se materializó y a los tres años caducaron. Retomamos la idea a principios de la década pasada y, tras darle muchas vueltas, la llegada de Peter y la idea de hacerlo en motion capture lo cambió todo; una tecnología que me permitiría ser fiel al original. Hemos pintado y creado como si fuéramos el propio Hergé. Jackson. Filmas al actor y lo convierte en una versión 3D del personaje con vida creíble. Los rostros, las arrugas, la barba, el sudor, la grasa del pelo; la idea era hacerlo todo orgánico. XL. ¿Y la historia en sí?, antes mencionó El cangrejo de las pinzas de oro, pero el título es El secreto del unicornio Spielberg. Leímos y releímos todos los álbumes hasta decidirnos. El secreto del unicornio y El tesoro de Rackham el Rojo que son una misma aventura y El cangrejo de las pinzas de oro, que nos permitía mostrar cómo se conocen Haddock y Tintín, son la base de la película. La máxima era. Si no está en el papel, no está en la pantalla . Jackson. Pusimos paneles de Tintín por todo el set para imitar sus gestos y movimientos. En plan. Intentemos esta pose hoy .XL. Decían que Tintín es un desconocido en EE.UU . ¿Por eso Universal rechazó una producción de 130 millones de dólares, pese a contar con ustedes dos?Spielberg. No quisieron seguir, pero nosotros siempre supimos lo que queríamos. Necesitábamos esta tecnología revolucionaria y cara para ser fieles al original. El mensaje, en todo caso, nunca es el medio, sino los personajes y la historia.XL. Supongo que conocen la polémica sobre Tintín en el Congo, un álbum acusado de racista, colonialista y de mostrar una violencia desmedida contra los animales Spielberg. No podemos olvidar el contexto que produjo ese álbum. Así se veía el mundo desde donde estaba Hergé. Aunque lo critiquemos, no va a cambiar. Solo le diré que, de haberlo elegido para la película, no lo habríamos corregido.XL. Suele decir, señor Spielberg, que cada filme que hace le permite extirpar alguno de sus temores. ¿De cuál se ha deshecho en este? ¿Miedo a una nueva tecnología?Spielberg. No, ese lo perdí con Jurassic Park. Nadie había creado antes dinosaurios tan realistas. Experimentar con la forma es aterrador, pero es mucho más terrible no afrontar retos. XL. Ustedes se admiran mutuamente. ¿Le ha sorprendido algo al uno del otro?Jackson. Conociendo el trabajo de Steven yo pensaba que tendría acceso a una forma especial de hacer cine, estaba ansioso por verlo trabajar. En realidad, cuando llega al rodaje, es como si fuera la primera vez que está en un set. Está excitado como un niño, rezuma entusiasmo, es inspirador. ¡Me encantó!Spielberg. Es cierto. Siento una gran excitación cuando filmo. Me vienen a la cabeza miles de ideas y dejo que fluyan. Luego, me vuelvo loco al cortarlas en la sala de montaje. XL. Y de Peter Jackson le sorprendió Spielberg. Su paciencia, su amabilidad, nunca se bloquea, tiene una capacidad increíble para resolver problemas. Observa cada desafío desde todas las perspectivas y toma la decisión acertada. Si yo fuera más como él, ahorraría un montón de tiempo y material. Somos como dos científicos de laboratorio intentando hacer que esto funcione. no hay egos, estamos en el mismo plano. Jackson. Hay millones de maneras de cómo no afrontar un proyecto como este. Dar con la forma adecuada ha sido lo más difícil. Solucionado eso, todo ha sido fantástico.XL. Señor Spielberg, ¿ha visto Mal gusto y Braindead. tu madre se ha comido a mi perro, las primeras películas, gamberras y gore, de Peter Jackson?Spielberg. Por la cara que pones al preguntar, deduzco que tú sí, ¿verdad? [sonríe]. Tengo entendido que era bastante gamberro, ¿no?Jackson. Algún día te las enseñaré. Aunque antes, lo mejor será que te bebas unas copas de vino.Spielberg. Dame una buena pinta de Guinnes y veo lo que haga falta [se ríen].Jackson. Pronto te las mostraré; las estoy remasterizando para Blu-ray y DVD.Spielberg. Estupendo. Ya quedaremos.XL. Una última cuestión, si me permiten. Usted, Spielberg, fue un gran fan de Fellini Spielberg. Así es. Lo conocí al estrenar en Roma El diablo sobre ruedas [una tv movie de 1971 que en Europa llegó a los cines]. El primer país que visité en mi vida, de hecho, fue Italia. Bueno, había ido a México alguna vez con mis padres me crie en Arizona y era solo cruzar la frontera, pero la primera vez que viajé de verdad fue aquella.XL. Me llamó la atención porque su cine es, en apariencia, tan distinto Spielberg. Puede ser, pero siempre sentimos que compartíamos muchas cosas. Solíamos comentar que él hacía películas sobre el absurdo y yo reprimía esa parte de mi personalidad. Soy muy cobarde como para expresarla en mis películas. Nunca olvidaré cómo nos conocimos. Yo jamás había estado tan lejos de casa y tenía un jet lag brutal. Creo que ni siquiera sabía lo que era el jet lag [se ríe]. A las dos de la tarde estaba charlando con alguien en el hall del hotel y me quedaba dormido. Me eché una siesta a las cuatro. A las nueve sonó el teléfono y una mujer excitadísima, hablando inglés con fuerte acento italiano, me dijo. The maestro está aquí, the maestro quiere conocerlo . Y yo, medio dormido. ¿Quién es?, ¿de quién habla? . Y dijo. El señor Fellini quiere conocerlo . Me levanté como un tiro, me puse la ropa corriendo, bajé al hall y allí estaba Federico leyendo el periódico. Me adoptó durante tres días, hablamos de cine sin parar y me enseñó Roma, sus restaurantes favoritos. Fue el comienzo de una larga relación hasta su muerte [el 31 de octubre de 1993 de un ataque cardiaco]. Nos escribíamos a menudo. Su última carta, de hecho, me la envió a mí. Su asistente me dijo que fue lo último que escribió. n

Parecido más que razonableGracias a la tecnología digital Spielberg y Jackson han convertido al actor Jamie Bell (el de Billy Elliot) en un Tintín casi de carne y hueso

Tan real como un cómic

Para llevar al cine a Tintín, el personaje al que Charles de Gaulle consideraba su único rival en el plano internacional , Spielberg y Jackson han ?copiado? buena parte de las viñetas originales para ser fieles a la obra de Hergé

Compartir la aventuraLa película mezcla tres álbumes de Tintín. Esta escena está extraída de El cangrejo de las pinzas de oro, donde Tintín conoce a Haddock

Buscar inspiraciónPara crear el guion, se revisaron todas las aventuras de Tintín. Esta escena, por ejemplo, remite a una viñeta del álbum Las siete bolas de cristal

Animar con humanosSpielberg y Jackson, en los estudios de Los Ángeles donde se rodó Tintín. Son los mismos en los que se filmaron las escenas en motion capture de Avatar

El padre de la criaturaGeorges Remi (Hergé) creó 24 álbumes de Tintín de 1930 a 1976. Las ventas ya superan los 200 millones de libros en más de 60 idiom