Luchador en el césped y coqueto en el vestuario, el lateral del Real Madrid que más sabe de limar asperezas con un buen afeitado nos cuenta también cómo controlar la irritación con sus contrincantes en el campo de juego, con su entrenador en el vestuario y con los dimes y diretes de la prensa deportiva.

Quien no ha afrontado la adversidad no conoce su propia fuerza . Así se expresaba Álvaro Arbeloa en Twitter y así resume su filosofía vital. Rudo como un gladiador cuando salta al campo de juego para lidiar su batalla por la Liga, tras tres años en blanco. Delicado una vez que el árbitro pita el final, porque es de los que no hacen ascos a una buena hidratante. Ocurrente como pocos para no morderse la lengua con los que lo atacan y con sus propias flaquezas. Álvaro Arbeloa apuesta por una versión 2.0 del héroe tradicional y, bajo el apodo de Hombre Lija, presta su imagen a Gillette para descubrirnos el lado más amable de todo un campeón del mundo que no se despega del teléfono por si Vicente del Bosque quisiera llevarlo a la próxima Eurocopa. 

XLSemanal. No tenía usted bastante con espartano , RoboCop, Rocky ¿Ahora, también, Hombre Lija?

Álvaro Arbeloa. Ya, es que en el vestuario del Madrid somos un poco payasos y nos encanta ponernos motes [se ríe]. Lo de los apodos viene porque mis compañeros son unos exagerados y dicen que me cuido demasiado. Suelo ir al gimnasio 20 minutos al día.

XL. ¿Y eso les parece mucho?

Á.A. Lo que pasa es que ellos son un poco vagos. Entrenan y luego se van a casa, así que, en cuanto haces tres abdominales de más, ya enseguida tienen la coña de que soy como Rocky.

XL. ¿Alguna vez le han negado un beso por esa barbita de tres días de la que tanto huye Gillette?

Á.A. Mi mujer se ha quejado alguna vez, pero jamás me ha negado un beso. Ni mi hija Alba, que tiene dos años. A veces le cuesta, pero no por la barba, ¿eh?, que yo siempre voy bien afeitado.

XL. ¿Cree que el fútbol ha ido a mejor desde que en los vestuarios huele más a colonia que a linimento?

Á.A. El nuestro, antes de entrenar, huele a linimento y, cuando acaba, a colonia. Tenemos de todo. Es que hay mucho coqueto, sobre todo Sergio Ramos. Albiol siempre le dice que, más que salir al Bernabéu, parece que va a desfilar por la Pasarela de Milán.

XL. ¿Tanto se cuida? 

Á.A. El tío se peina, se ducha, se pone sus cremas Y eso antes de salir al campo, con que imagínate después. Ya te he dicho que nos encanta exagerar.

XL. Tiene usted miles de seguidores en Facebook y Twitter. ¿Le sirven sus tácticas de defensa cuando lo atacan? 

Á.A. De hecho, tengo muchos compañeros que no quieren estar en las redes sociales por miedo a toda esa gente que tanto critica. Pero yo tengo la suerte de recibir muchos mensajes de apoyo, tanto en los buenos momentos como en los malos. También entran ‘troles’, pero hay que saber lidiar con ellos. Yo no suelo contestar, prefiero reportarlos a spam.

XL. Pero a veces no ha podido usted morderse la lengua

Á.A. Sí, pero no muchas, prefiero no entrar al trapo porque creo que es lo que quieren. Lo notamos sobre todo después de los grandes partidos.

XL. ¿Por qué le gusta tanto el perfil de espartano para su imagen en la Red?

Á.A. Eso se quedó con la gracia del Mundial. Mis hermanos son bastante frikis para todo lo que tiene que ver con el cine y las series, y a mí se me quedó esa imagen de la película 300 y de su protagonista, Leónidas.

XL. ¿Y qué cree que diría su héroe Leónidas si lo viera usando un exfoliante termoactivo?

Á.A. Me tiraba al pozo directamente [se ríe]. Lo que pasa es que estamos en el siglo XXI. Los hombres hemos evolucionado y uno tiene que cuidarse en todos los sentidos. Yo sería un espartano 2.0. Aunque tampoco soy yo mucho de exfoliantes, ¿eh?, utilizo más cremas hidratantes.

XL. ¿Cuál es la batalla más dura que ha lidiado desde que es futbolista?

Á.A. Posiblemente, la que libramos con el Barça. Ese es quizá el mayor reto al que me he enfrentado. superar a un gran equipo como este. Estamos inmersos en ello y ojalá podamos conseguirlo.

XL. ¿Cree que ha llegado la hora de romper la lluvia de títulos del Barça?

Á.A. Por supuesto. Creo que es nuestro momento. Yo les diría esta frase de Gladiator. Tus días de gloria pronto verán su fin . Estamos con esa moral.

XL. ¿Podríamos decir que Mourinho es también un ‘hombre lija’, de esos que pinchan cuando los tocas?

Á.A. Para nada. Yo creo que lo decimos todos, que nuestro entrenador más que una lija es como una esponja. Es un gran tío, y muchas veces te sientes con él como un compañero más con el que puedes hablar de todo. Lo que hace muy bien es diferenciar. Te puede exigir al máximo y, después de un partido, darte un abrazo.

XL. ¿Y cómo lo lleva un espartano en la corte de un portugués?

Á.A. Yo creo que encajo muy bien. No tengo queja, al revés. Siempre me ha tratado fenomenal. Y otra cosa que me gusta mucho de él es que te dice todo a la cara, y eso es muy importante, que la gente te diga lo que piensa de ti cuando haces las cosas bien o al revés.

XL. Siempre dicen que en el vestuario del Madrid son ustedes una piña, pero algún piñón debe de andar suelto porque se filtran muchas cosas, ¿no? 

Á.A. Sí, y sienta muy, muy mal. Normalmente lo tenemos bastante resuelto, pero es algo incontrolable y no hay forma de erradicarlo porque no se puede demostrar nada. Para que eso no pase, tiene que haber un compromiso de los 25 compañeros. 

XL. Más que un vestuario, eso parece una película de Agatha Christie, siempre sospechando unos de otros

Á.A. En realidad pasa en todos los vestuarios de Primera División, pero en el Madrid cualquier coo esta da la vuelta al mundo. Aun así, es algo que duele bastante porque al final el perjudicado es el equipo.

XL. ¿Y qué otras asperezas son las que más le cuesta limar? 

Á.A. Quizá lo que peor llevo es el tema de los periodistas cuando son injustos o cuando ves que hay una campaña en contra de tu entrenador o de los jugadores. Sabemos incluso que a veces hay intereses, pero nos tenemos que morder la lengua. También hay mucho amiguismo dentro del periodismo deportivo.

XL. ¿Así? ¿Generalizando?

Á.A. No, no, depende siempre del periodista y no se puede meter en el mismo saco a todo el mundo. Pero es quizá una de las cosas que más te cuesta cuando eres joven y empiezas en esto del fútbol profesional. Muchas veces se nos acusa a los futbolistas de que siempre decimos las mismas cosas y repetimos tópicos, pero es por el miedo a que te malinterpreten una frase o te la saquen de contexto.

XL. Eso explica lo de El fútbol es así o No hay equipo pequeño ...

Á.A. Claro, y en ocasiones te oyes hablar y no te gustas. Por eso es importante prepararse antes de entrar a una rueda de prensa para no repetir coletillas.

XL. ¿Cuáles son sus expectativas para la próxima Eurocopa? 

Á.A. Ojalá estuviera allí. Después de haber jugado en la anterior Copa y en el anterior Mundial me haría mucha ilusión, así que espero que Vicente siga confiando en mí como ha hecho siempre. n