La esposa del presidente ruso casi no aparece y se especula con las razones

Hasta el año 2007, Ludmila aparecía en todos los actos oficiales al lado de su marido, Vladimir Putin. Pero desde 2008 apenas se la ve. Tanto que ni siquiera se sabe dónde reside. A pesar de su popularidad, Ludmila pasó a un segundo plano del que solo ha salido en la reciente campaña electoral en la que su marido ha sido reelegido. Su desaparición de la escena pública ha dado lugar en los últimos años a todo tipo de rumores.

El más extendido es el de la vida extramatrimonial de Putin. Se le atribuye una relación con la campeona de gimnasia Alina Kabaeva y antes se especuló con que mantenía algo más que una relación profesional con la exmodelo y espía Anna Chapman.

Las infidelidades podrían ser el motivo del aislamiento voluntario de su mujer. Ludmila, diplomada en Letras y que soñaba con ser actriz y acabó como azafata, conoció a Putin en 1982. Tienen dos hijas, Maria y Ekaterina, a las que nunca se ha visto el rostro (aunque aparecieron en unas fotos con su padre, pero de espaldas). Las especulaciones sobre la vida de Ludmila incluyen su reclusión en un convento o en un psiquiátrico.

Pero la más singular es la explicación que han dado algunos medios oficialistas rusos a su visible aumento de peso. Ludmila está embarazada ¡a los 54 años! Lo que no pueda lograr Putin