“Me siento como un tipo de 28 años”. Lo lógico para alguien como él sería estar muerto. Pese a una vida llena de excesos, sin embargo, se siente joven

De clase humilde, Ronnie Wood es hijo de ‘gitanos acuáticos’, como se llamaba a los operarios de las barcazas del Támesis. LLeva en los genes el gusto por la música y el alcohol. Su padre tocaba la armónica y dormía la ‘mona’ en la huerta de la casa.

Sus hermanos mayores, Art y Ted -ya fallecidos-, eran músicos y artistas gráficos. Ron siempre intentó emularlos con una guitarra española que ellos mismos le regalaron, aunque su primer instrumento fuera una tabla de lavar. Trabajó en una carnicería y antes de unirse a los Rolling Stones estuvo en varias bandas, trabajó para el mítico guitarrista Jeff Beck y fundó la suya propia, The Faces, junto con su eterno colega Rod Stewart. Pasé de ir de gira en una furgoneta desvencijada a los aviones privados de los Stones, con chicas en pelotas que corren por el pasillo , comenta Wood en sus memorias. A su habitación en los hoteles se la llamaba la ‘central de juergas’. Con Keith Richards compartió drogas, sobre todo heroína, y recurrió al electroshock en un intento desesperado por desengancharse. Ahora asegura que ha abandonado definitivamente el alcohol y nos recibe con motivo del 50 aniversario de la banda. Con ustedes. un hombre resucitado.

XLSemanal. Señor Wood, ha cumplido 65 años y no prueba una gota de alcohol desde hace dos y medio. ¿Cómo le va?

Ron Wood. Fantásticamente. Vuelvo a tener 28 años, así me siento, como un joven que quiere comerse el mundo. Creo que ahora empiezo mi verdadera juventud.

XL. ¿Su verdadera juventud?

R.W. Sí. ¿Sabe?, mi vida descarriló hace dos años y medio. Tuve que regresar a una clínica de desintoxicación. Era la octava vez.

XL. Se había separado de su mujer, Jo, con quien llevaba 24 años casado, y se lanzó a vivir la noche con una camarera rusa de 18. ¿No quería madurar, ser adulto?

R.W. Ser adulto y el rock and roll son términos opuestos. Creo que, para un músico, perder el control es importante para ser creativo.

XL. ¿Por eso se bebía dos botellas de vodka al día?

R.W. No, eso era algo muy distinto. El alcoholismo lo llevo en la sangre. En los genes. Mis padres eran alcohólicos. He luchado toda mi vida contra esta adicción. Apenas ha habido algún concierto con los Stones en el que no saliera borracho al escenario. Es muy difícil romper con esos hábitos, pero espero haberlo conseguido esta vez.

XL. ¿Es cierto que el famoso artista británico Damien Hisrt poco menos que lo secuestró y lo llevó a desintoxicación?

R.W. Damien es un buen amigo. Me llamó y me preguntó si necesitaba ayuda. Aquellos días bebía muchas veces en casa, solo, estaba en un estado lamentable. No podía ni mirarme al espejo. Le dije a Damien. Sí, por favor, ayúdame. No lo conseguiré sin ayuda . Poco después fui a una clínica de desintoxicación.

XL. Seguirá siendo una persona adicta toda su vida. ¿Dónde consigue ahora sus subidones?

R.W. Mi vida es bastante emocionante. Pinto, llevo mi propio programa de radio en Inglaterra. Hace un par de meses estuve en la boda de Paul McCartney. Me pasé toda la noche bailando con Ringo Starr y David Gilmour, de Pink Floyd. Mark Ronson, el productor de Amy Winehouse, era el DJ. La música estaba tan alta que los vecinos acabaron quejándose.

XL. A los Stones y los Beatles siempre se los tuvo por grandes rivales musicales

R.W. Pues en realidad eso no es cierto, es una historia que se inventaron los agentes musicales para vender más discos. Siempre nos caímos bien. Cuando nos veíamos, salíamos juntos por ahí. Una vez, en los años 70, Paul me invitó a su casa. Se sentó a un enorme piano de cola y empezó a aporrear una melodía que sonaba totalmente alocada. Me preguntó. Ronnie, ¿qué te parece?, no sé cómo tendría que ser el comienzo . Me gustó la melodía. Poco después vi una película de James Bond, Vive y deja morir, y reconocí la melodía al instante. Era la canción Live and let die.

XL. No entró en los Rolling Stones como guitarrista hasta 1975. ¿Cuándo vio a la banda por primera vez?

R.W. Fue en 1964, en un festival. Estaba entre el público y lo que vi y oí realmente me impactó. Estaba tan alucinado que me hice polvo la rodilla contra una mesa. Tocar en esa banda había sido mi sueño desde el principio.

XL. Primero fue empleado de los Stones durante bastante tiempo. Solo le aceptaron como miembro de pleno derecho, y con acceso a los ingresos del grupo, en 1993.

R.W. Por eso estaba tantas veces sin blanca. Cuando no estábamos de gira, me quedaba sin dinero.

XL. ¿Tocaba en la mayor banda de rock del mundo y estaba sin blanca?

R.W. Sí, no ganaba tanto por aquella época, y tampoco es que me preocupe mucho por el dinero. Cuando lo tengo, me lo gasto. Cuando no hay, también está bien. De una u otra manera siempre he conseguido apañármelas. En un momento dado, allá por la década de los 80, se me ocurrió empezar a vender mis cuadros. Hace un par de años vendí uno por un millón de dólares a un coleccionista norteamericano que también es fan de los Stones.

XL. Ha conocido a todas las grandes figuras del mundo del rock, desde Janis Joplin hasta Elvis Presley, pasando por Bob Dylan. Si mira hacia atrás, ¿qué recuerdos le vienen a la cabeza?

R.W. Me acuerdo de una vez que Janis Joplin me persiguió en una fiesta, totalmente borracha y colocada, con una botella de Southern Comfort en la mano. Fue realmente angustioso. Me escapé por la ventana del baño. Por otro lado, me habría gustado hablar una vez más con Elvis Presley antes de que muriera. Fui al hospital, pero los guardaespaldas no me dejaron pasar y yo era demasiado tímido como para decir quién era. A Bob Dylan lo veo cuando está por mi ciudad y da un concierto. Es un buen amigo, pero también un maldito bicho raro, siempre está de gira. Toca hasta que se cae muerto y, además, s se niega a venir a mi programa de radio.

XL. Con Eric Clapton llegó a compartir la novia, la modelo Pattie Boyd.

R.W. Sí, eso sí que era camaradería. Antes de estar con Eric, había estado con George Harrison. Es una chica con gusto.

XL. ¿Qué recuerdos tiene usted de Jimi Hendrix, con quien compartió piso a finales de los años 60?

R.W. No sabía lo buen guitarrista que era. Él pensaba que era un mal cantante, pero yo le decía. Jimi, alguien que es tan buen guitarrista como tú no necesita ser un gran cantante . Siempre estaba colocado porque no podía soportar la realidad, el tío no tenía ni idea de lo buena que puede resultar la vida.

XL. ¿No se sorprende a veces de haber sobrevivido a toda esa locura de las drogas?

R.W. Sí, por suerte salí de aquello. Cuando eres joven, te da igual estar cinco días seguidos sin dormir. Hoy, eso ya no va así. Muchos amigos míos, como el cómico Peter Cook o el propio Jimi Hendrix, murieron demasiado pronto.

XL. También tuvo una buena amistad con Amy Winehouse

R.W. Sí, lo de Amy fue una tragedia. Parecía que ya había pasado lo peor. Ya no bebía, iba por el buen camino. Su muerte repentina fue un verdadero golpe para mí. Estoy planeando hacer un disco con su banda.

XL. Tocó usted en bandas legendarias como The Jeff Beck Group y The Faces, con Rod Stewart, antes de incorporarse a los Rolling Stones, y también trabajó para Aretha Franklin. ¿Nunca le ha molestado no haber podido aportar alguna canción suya al repertorio de los Stones?

R.W. Digámoslo así. el club de compositores Richard/Jagger es un club cerrado. Eso no siempre resulta fácil. Por otro lado, a alguien que escribe canciones como Beast of burden o Angie tampoco le gusta que los demás le digan nada.

XL. ¿Ha leído Life, la biografía de Keith Richards?

R.W. Sí, extractos. Keith escribe cosas muy amables sobre mí. Lo que escribe sobre Mick no lo encuentro tan amable.

XL. En su biografía, Richards describe a Mick Jagger como insoportable y se mete con él llamándolo Su Majestad . ¿La pelea de gallos entre ellos dos forma parte de la, digamos, puesta en escena mediática de los Stones?

R.W. Bueno, son como hermanos. Se quieren y se odian a la vez. Eso no es fingido, es auténtico.

XL. A usted se lo considera una especie de intermediario entre ambos egos. Los Stones cumplen este año medio siglo de su nacimiento como banda. ¿Cuáles son las posibilidades de que vuelvan a juntarse?

R.W. Nos hemos vuelto a ver hace poco. El ambiente fue muy bueno. Sabemos que le debemos algo a nuestros fans por esta celebración. Solo Charlie dijo. Chicos, ya soy demasiado viejo para una gira mundial de 150 conciertos . Pero yo le contesté. ¡Charlie, deja de quejarte que solo tienes 70 años! .