¿Qué haría usted si su mujer hubiera escrito un libro de porno ‘light’ que desatara las fantasías eróticas de las mamás de medio mundo? Con ustedes, el esposo de la autora de ‘Cincuenta sombras de Grey’

A Erika, madre de dos adolescentes, un buen día le dio por escribir. Se puso a teclear y su manuscrito, firmado con el pseudónimo de E. L. James y titulado ‘Cincuenta sombras de Grey’, se ha convertido en un ‘best seller’ mundial

Con 40 millones de ejemplares vendidos en el mundo, ya tiene contratos para una versión cinematográfica y para la comercialización de todo tipo de productos vinculados a la novela (hasta sudaderas con capucha que llevan el nombre de su obra). Los beneficios. incontables millones de euros. Un periódico estadounidense habla de la industria Cincuenta Sombras .

Por eso quiero saber qué se siente al estar casado con la reina de la pornografía para mamás. Y por eso me cito con Niall Leonard, el esposo en cuestión, un guionista de cine y televisión que acaba de escribir él mismo su propio libro.

Desde el primer momento, ambos nos hemos dado cuenta de que en esta cita se da un conflicto de intereses. Lo que yo quiero es hablar de su relación con su mujer, y él no tiene pero ninguna gana de hacerlo.

¿En su casa -situada en un barrio pijo londinense- hay una mazmorra?, le pregunto curiosa. ¿¡Cómo!? , suelta Leonard, con expresión de sentirse insultado a más no poder, como si no tuviera idea de lo que estoy diciendo. Lo formulo de otra manera. ¿La ‘habitación roja del dolor’ (en la que Christian, el protagonista de la novela, y la inclasificable Anastasia no paran de azotarse mutuamente) es ficción? Leonard me mira con expresión fatigada y responde. Es verdad que en el cuarto donde tenemos la plancha hay una pared pintada de rojo. Y a Erika y a mí no nos gusta nada eso de estar planchando la ropa. Supongo que es una especie de tortura, pero no tiene nada que ver con el libro .

¿Le molesta que su señora se haya pasado los dos últimos años fantaseando con la figura de un empresario estadounidense de 28 años de edad y totalmente carente de sentido del humor?

Todo el mundo tiene fantasías. Todos. Y si alguien no tiene fantasía ni imaginación Bueno, pues me da pena, y lo digo en serio. Pero si la gente es tan tonta como para pensar que una fantasía es la realidad .

Insisto. ¿Él y Christian Grey tienen algo en común? Bueno, los dos somos tíos. Y ahí se acaba todo, o eso me parece ¡Christian Grey! Menos mal que no soy ese tipo, porque el hombre está medio loco . [Para quienes no han leído los novelones. Christian tiene problemas vinculados a la relación con su madre].

Leonard asegura que él no es el más indicado para hablar de posibles parecidos entre su persona y la del hombre que, parece, va a ser encarnado por Ryan Gosling en la pantalla. Eso mejor que se lo pregunte a otra persona, a mi mujer, si quiere . Sugiere que hable con la relaciones públicas de Erika.

Volviendo a la génesis de Cincuenta sombras , Erika tuvo la inspiración de escribirla mientras estaba viendo una película en el cine. Había ido a ver Crepúsculo [sobre la relación entre una adolescente y un vampiro], aunque sin su marido. En ese momento de su vida era una conocida profesional de la producción televisiva, con un currículum de aquí te espero , según explica su marido, pero se sentía poco realizada en el plano creativo. Lo que más le gustaba era leer novelas románticas mientras iba y venía en el Metro. Al parecer, su gusto por las escenas de sexo retorcido encontró una expresión creativa esa noche que vio esa película en el cine.

En 2009, Erika empezó a llevar una nueva vida. De repente se levantaba muy pronto por las mañanas y se ponía a escribir una novela inspirada en Crepúsculo pero con capítulos cachondos . Novela que seguía escribiendo por las tardes después del trabajo. No tardó en dar con el hilo argumental y con una secuela. Y pronto estaba trabajando día y noche, en el cobertizo del jardín que su marido le había construido como despacho. Hay algo muy propio de la pequeña burguesía británica en el hecho de que la pornografía para mamás fuese creada en un adosado de las afueras.

Y bueno lo de los ‘capítulos cachondos’ es una forma de decirlo finamente, por mucho que los editores de Erika hagan lo posible por referirse a Cincuenta sombras como ficción romántica contemporánea . Lo llamemos como lo llamemos, lo cierto es que es incontable el número de personas -muchas de las cuales reconocen que no suelen leer libros- que aseguran que Cincuenta sombras está muy bien escrito y es una afirmación de la asertividad femenina. A otras personas, más exigentes literariamente, les gusta el libro porque es basura, pero engancha mucho .

Y es que las ventas de la novela son verdaderamente extraordinarias. Estamos hablando del libro más vendido en la historia de Gran Bretaña. Y que en España, a los tres meses de salir a la venta, ya había comercializado un millón y medio de ejemplares de la trilogía. Y no solo eso. desde su publicación, las ventas de juguetitos sexuales para parejas, como las bolas chinas mencionadas en la primera novela, se han disparado por completo, o eso dicen los fabricantes.

La verdad es que resulta imposible encontrarse con Leonard o Erika sin imaginar que su casa está llena de juguetes de sex shop y cajas con disfraces curiosos. Leonard reconoce que sus hijos no tienen ningunas ganas de leer los libros de mamá. A nadie le gusta pensar en la vida sexual de sus padres . Es lógico, digo. Y es que tiene que ser raro eso de que el mundo entero esté haciéndose especulaciones sobre tu vida sexual. La gente tiene derecho a hacer todas las especulaciones que quiera , asegura Leonard. ¿Qué le vamos a hacer? . Cuando una persona lleva más de 20 años casada, lo último que espera es estar hablando de estas cosas. El uno y el otro se conocieron mientras estudiaban en una escuela de cine. Leonard tenía casi 30 años y un día se presentó con un maniquí al que le faltaba un brazo. Erika hizo un comentario jocoso Y no me quedó más remedio que invitarla a tomar un café .

Pero, bueno, ha llegado el momento de hablar del libro del propio Leonard. Se llama Crusher, y Leonard lo escribió en un tiempo récord a modo de desafío personal. El protagonista es un avispado chaval de 17 años que se ve relacionado con el hespués de convertirse en el principal sospechoso de la muerte de su padrastro. Es una novela con la que Leonard espera lograr que los adolescentes dejen por un rato sus ordenadores y videojuegos. Resulta curioso que su mujer, a quien en principio no podemos tachar de mojigata, encontrara que el libro era demasiado explícito y le pidiera a su marido que eliminara algunas de las escenas. Erika encontraba que todo era demasiado violento , pero Leonard no hizo caso.

Fue ella, precisamente, quien lo animó a ponerse a escribir de verdad y acabar la novela. Si eres guionista de televisión, todo el tiempo tienes que hacer concesiones y ajustar tus ideas a lo que deciden los directivos de turno. Yo siempre me quejaba, pero Erika me decía. ‘Si quieres expresarte de verdad, lo que debes hacer es escribir un libro. Si trabajas en la tele, pues acepta lo que te dicen. Y punto’ . Leonard es un fervoroso partidario de documentarse bien antes de escribir un guion de televisión o un libro. Así que aprovecho la oportunidad que me brinda para preguntarle si la fidelidad a los hechos también es importante en las novelas de tipo romántico. De mala gana responde que sí, matizando que toda novela es ficción. Y toda obra de ficción tiene un final que no se ajusta a la vida real. En toda obra de arte, el autor se basa en la vida real, en su propia experiencia y comprensión de las cosas para expresar su punto de vista sobre la vida, sobre la naturaleza de la existencia. Es lo que ha hecho Erika. Y en ese sentido me parece ejemplar .

Un momento. ¿Leonard acaba de decir que Cincuenta sombras es una obra de arte? Me cuesta creerlo. Otro hombre seguramente se sentiría abrumado o eclipsado por el repentino éxito literario de su mujer. Sin embargo, Leonard parece impasible. Igual suena raro, pero no he sentido ninguna envidia. Lo que envidio es su ética del trabajo, que me sirve de inspiración .

Ya. Se sintió inspirado por su éxito, pero ¿qué piensa de la obra de su esposa? Tengo la sospecha de que Leonard ni en sueños hubiera escrito unos libros así -y de leerlos ni hablemos-, pero insiste en que no voy a hablar de mi matrimonio . El hecho de que ella le dedicara su primer libro [ Al amo de mi universo ] ¿es una broma? ¿O una referencia sexual encubierta [cuyos detalles prefiero no saber]? Erika ha declarado que todas estas especulaciones le resultan embarazosas.

Dudo que a un hombre como Leonard no le sobresaltara la noticia de que todos los británicos iban a saber de las particulares fantasías de su mujer sobre látigos y vendas para los ojos. Erika venía agotada del trabajo, pero llegaba a casa y se ponía a escribir. Y lo pasaba bien haciéndolo. Las personas como yo siempre estamos diciendo que escribir es un tormento, cuando en realidad es lo que más nos gusta. Ella nunca se las ha dado de alma torturada. Lo pasaba bien, y su falta de pretensiones me daba envidia. Yo llevo 20 años trabajando en televisión como guionista, y en el mundo de la tele terminas por no fiarte de nadie y tener más conchas que un galápago. Pero ella lo pasaba bien y no le daba más vueltas al asunto .

Asegura, además, que ningún miembro de su familia ha expresado el menor reparo por los contenidos de Cincuenta sombras Su propio padre, un psicólogo jubilado especializado en terapia de pareja, encuentra que los libros son estupendos. A sus amigos y vecinos también les encantan. Se muestra tan convincente en lo tocante a los logros literarios de su mujer que resulta fácil pensar en Erika como en una especie de genio, y tan solo cuando llego a casa y releo otra vez la obra en cuestión me doy cuenta otra vez del tipo de libro del que estamos hablando.