Las actrices lucen a sus hijas en los actos sociales y les abren camino profesional.

No llevan sus apellidos, pero indudablemente llevan sus genes. Está por verse si también su talento, aunque de lo que no hay duda es de lo orgullosas que están sus madres de ellas. Las hijas de las famosas que las acompañan a los eventos suelen sacar provecho de la imagen que ya se han labrado sus famosos padres. Es el caso de Sarah Qualley, la hija de 17 años de Andie MacDowell, que ya se ha convertido en una it girl, una de las jóvenes más solicitadas en fiestas y otros encuentros sociales. Debutó como modelo hace un año con Alberta Ferretti y también colabora con la marca LOréal, de la que su madre es buque insignia. Todavía no sabe si será actriz, pero apunta maneras. Muchas menos inclinaciones artísticas tiene Sophie von Haselberg, de 26 años, la única hija de Bette Midler, con la que guarda un parecido asombroso. Sophie está graduada en Sociología en la Universidad de Yale y habla chino. De momento, no se le conocen inclinaciones artísticas. Dakota Johnson, en cambio, ya ha dado sus primeros pasos como actriz. La hija de Melanie Griffith y Don Johnson forma parte del reparto de Ben and Kate, una sitcom de la Fox. No era su primer papel. Debutó delante de las cámaras con diez años en Crazy in Alabama, que dirigió su padrastro, Antonio Banderas. En 2010 se dejó ver de nuevo en La red social, la película sobre el creador de Facebook. Y también ha hecho sus pinitos como modelo, entre otras marcas, para Mango. Dicen que Dakota va a dar mucho que hablar en los próximos años. Es de esperar que sea por su talento.