La que fuera hasta hace poco seleccionadora del equipo de natación sincronizada no tiene problemas de autoestima. Con ella, la selección logró 55 medallas. Pese a ello, fue despedida al tiempo que varias nadadoras la acusaron de maltrato psicológico

Anna Tarrés ha asumido con humor, y hasta con orgullo, el papel de mala de la película. Lo ejerce cuando trabaja como entrenadora, para lo que no duda en usar métodos y lenguaje de sargento de marines, según ella misma admite. Y también cuando actúa como jurado en un programa de televisión, convertida en una réplica de Risto Mejide. En su primer libro, Ser la mejor no es suficiente (Editorial Planeta), trata de explicar las razones por las que el pasado 6 de septiembre la Federación le comunicó la no renovación de su contrato como seleccionadora y, para su sorpresa, 15 nadadoras hicieron pública una carta en la que exponían el maltrato recibido por la entrenadora.

XLSemanal. Si ser la mejor no es suficiente, ¿qué lo es?

Anna Tarrés. Lo que he querido decir con este título es que, aunque seas la mejor, eres vulnerable.

XL. ¿Usted se considera así?

A.T. Sí, aunque probablemente menos vulnerable que la mayoría. Por eso estoy donde estoy, ¿no?

XL. En el prólogo habla del precio justo. ¿Cuál cree que es?

A.T. El precio justo es el que cada uno está dispuesto a pagar. Yo exijo el precio justo para poder ganar, no estamos en un patio de colegio.

XL. ¿Cómo calificaría el escándalo que se ha formado?

A.T. Ha sido un escarnio producido a raíz de una denuncia que yo creo que ha sido orquestada directamente por parte del presidente de la Federación Española de Natación [Fernando Carpena], para justificar un hecho que no se entiende ni por razones deportivas ni por profesionales.

XL. Usted no mantenía buenas relaciones con él. ¿Nunca se imaginó que el presidente de la Federación la cesara por falta de confianza?

A.T. No. Cuando me llamó, pensé que lo hacía para hablar de la renovación de mi contrato y para decirme que no le había gustado tal o cual cosa. Yo sabía que había ido al límite, está claro, y que quizá no había dicho que sí a todo, porque en algunas decisiones antepuse mis condiciones a lo que él quería.

XL. En 15 años al frente de la selección da la sensación de que no ha hecho grandes amistades con las nadadoras.

A.T. Tú puedes obtener grandes resultados sin ser amigo de la persona que tienes al lado. Yo he tenido mucha complicidad con ellas porque es necesaria para sacarles el máximo rendimiento y llegar adonde hemos llegado. Yo lo que nunca he hecho ha sido irme de copas con mis chicas, pero a mí mis chicas me han contado toda su vida.

XL. En el libro cuenta las técnicas que utilizaba para sacarles información y a veces parecen dignas de la Gestapo. les hacía poner por escrito lo que les parecía mal de sus compañeras, las quejas que pudieran tener

A.T. Es que yo creo que tenemos un problema de comunicación y no nos atrevemos a decirnos las verdades unos a otros cara a cara.

XL. ¿A lo mejor le tenían miedo?

A.T. Yo impongo respeto, quizá más a la gente más joven, porque pongo límites e impongo una disciplina en el equipo para que todos lleguemos a un objetivo común. Para lograrlo, es necesario que dejen sus individualidades aparte.

XL. Me recuerda usted a esos sargentos de las películas que están a cargo de un grupo de marines a los que trae por la calle de la amargura.

A.T. Mmm Sí, puede ser. El deporte de alto rendimiento es disciplina pura y ¡a la orden! Además, este es un deporte de equipo.

XL. Reconozca que resulta un poco ‘borde’ decir que no aguanta que le vengan con caras

A.T. Muchas son adolescentes y hay que enseñarles. La magia de lo mío es que he empezado con chicas de nueve años -como es el caso de Gemma Mengual- y he acabado cuando tenían 35. Hemos crecido juntas y hemos aprendido de la vida juntas. Yo también era muy joven y sé que ahora soy mejor entrenadora que antes. ¡Solo faltaría! Si durante el proceso alguien se ha sentido herido, pues perdón.

XL. Gemma Mengual ha publicado que le hubiera gustado retirarse compitiendo y que, tras el periodo de descanso que se tomó por su maternidad, usted le puso todas las dificultades del mundo para poder hacerlo.

A.T. Esa es su visión. Probablemente, ella quería tener un trato muy diferente al del resto del equipo y, después de dos años de estar ‘fuera de’ y con muchos objetivos muy potentes en su vida -sus intereses comerciales, publicitarios, su vida personal -, ella no estaba por la labor, no estaba focalizada. No estoy segura de que ella realmente quisiera volver. Ella achacó físicamente los dos años de retirada. Yo me equivoqué porque creí que se podía llegar a recuperar, pero lo que más le costó fue ponerse a tono físicamente. El cuerpo ya no le respondía de la misma manera y la mente tampoco. Yo no la retiré, se retiró ella.

XL. ¿Le ha sorprendido la queja de Gemma?

A.T. ¡Total! Éramos muy amigas y hemos tenido una relación fantástica. A mí me dicen ahora que esto va a pasar y yo digo que es imposible. No me lo puedo creer. Hay veces en que la amistad implica una compenetración total y otras -y es normal- en las que, cuando uno empieza a crecer y a hacer su propia vida, los caminos se separan; pero de esto a negar todo un pasado Cuando éramos socias, y eso fue durante 20 años, en algún momento nos querríamos, ¿no?

XL. ¿Por qué cree que ha dicho todo esto?

A.T. Quizá para justificar una mala o inapropiada decisión suya; una posible frustración de verse ahora con alguna posibilidad Pero no hay ningún problema. ¡que se tire al agua! Cuando uno escoge un camino, hay que ser consecuente con él.

XL. Dice que el depoige renunciar a todo lo demás, incluso a la vida personal. ¿Usted, que está casada y tiene una hija, entendió la situación por la que pasaba Gemma?

A.T. No hubo ningún problema en eso. Yo soy la primera interesada en que, como madres, podamos ‘llegar a’. Pero si tus intereses se tienen que diversificar tanto Una pastilla de madre, tres para los negocios y otra pastilla para el deporte Mira, yo he hecho del deporte mi vida, mi pasión y mi ilusión.

XL. Tras conocerse que no la renovaban el contrato, 15 nadadoras publicaron una carta en la que la tachaban de déspota y tirana.

A.T. Muchas de las cosas que contaron no eran nuevas; ya se habían dicho antes, pero ellas aprovecharon las circunstancias. Paola Tirados, por ejemplo, ya escribió una carta en 2009 con el tema de la medalla que le quité. Carta que, por cierto, nunca me habían enseñado.

XL. Esta nadadora se queja de que usted le quitó una medalla para dársela a su hija.

A.T. Ese tema se resolvió y devolví la medalla, que está en la Federación. Se trataba de una medalla ‘no ganada’, porque ella no participó en nada. No se la había merecido. Es una práctica que las medallas de las suplentes se repartan. Cuando yo se la pedí, ella me la dio.

XL. Pero las del banquillo forman parte del equipo, jueguen o no

A.T. No. El problema es que no debíamos haber puesto su nombre en la lista de nadadoras porque en los Juegos Olímpicos no hay suplentes. Yo se la pedí para dársela a otra nadadora que estaba enferma con un cáncer terminal, porque pensaba que le iba a hacer mucha ilusión recibirla. Esta es la historia. Ha sido más un problema de comunicación.

XL. Hay otra nadadora que le pidió permiso para salir un momento de la piscina porque llevaba cinco horas dentro y tenía náuseas. Al parecer, usted le dijo que se tragara el vómito o que se fuera a su casa y no volviese.

A.T. De eso ni me acuerdo. Estarás de acuerdo conmigo en que, cuando estás trabajando con 15 adolescentes, al cabo de un rato les echas un grito porque necesitan ‘despertadores’.

XL. También hay otra chica a la que le dice delante de todo el mundo. Fuera del agua, gorda, vete al psicólogo . Y la pobre acabó bulímica.

A.T. ¡Por-fa-vor! Estamos hablando de un deporte en que la estética es muy importante y el sobrepeso no te deja ejecutar los movimientos ni estar en un nivel estético, deportivo y de rendimiento aceptable. Estoy hablando de gente que estaba pasada diez kilos. Cuando tú ves al equipo de España, ¿percibes un equipo anoréxico? ¡Por-fa-vor! Estoy hablando de estar en 65 kilos y tener que bajar a 58.

XL. ¿Y en qué estaba pensando cuando le dijo a otra nadadora. No te hagas la estrecha porque te has follado a todo lo que se mueve ?

A.T. [Sonríe]. Resulta que a la que pensaba que se lo había dicho yo, que era verdad, no es ella. Yo tengo la percepción de que se lo dije a otra. Al final, como todo, cada uno tiene la percepción de sus cosas. Yo no sé, cuando sea mayor mi hija, cuántas cosas me va a reprochar. Lo que he hecho es educar, punto y final. A mí, los padres me han cedido sus hijas con toda la confianza del mundo para tirar hacia delante. Y lo que he hecho ha sido intentarlo.

XL. El caso es que no ha denunciado a ninguna de las chicas que publicaron esas cosas tan tremendas de usted.

A.T. No, no he denunciado porque me han asesorado para que no lo haga. Esas frases están sacadas de contexto. Sería reproducir toda una historia que siento que no va conmigo.

XL. Pero usted la reproduce en este libro. Eso significa que la carta le hirió.

A.T. No, te diría que no estoy tan herida por la carta; le dolió a mi madre, que me dijo. Hija, yo no te veía así .

XL. ¿Estas nadadoras nunca se encararon con usted?

A.T. Sí, se dio el caso de dos nadadoras a las que les dije lo típico. Si no os gusta esto, coged las maletas e iros . Y cogieron las maletas y se fueron. Y luego resulta que están enfadadas por eso. La carta es el equivalente a sacar, después de mucho tiempo, la frustración que tienen.

XL. ¿Su marido es un santo de altar?

A.T. Mi marido también se ha dedicado al deporte y no es un santo. Él me ha entendido y me ha apoyado, aunque hemos tenido nuestras historias. Él tuvo que dejar de hacer 100 metros lisos porque vio que otros eran mejores. Ahora se dedica a la vertiente más técnica y política del deporte.

XL. Cuando trata de justificar su destitución, se reconoce culpable de haber elegido las mejores nadadoras y de que la mayoría fuesen catalanas , ¿cree que ha molestado esto en la Federación?

A.T. Siempre se me ha acusado de ser procatalana y pro-Kallípolis -que es el club de donde yo salí y en el que ahora entreno-. Yo no renunció a mi pasado, estoy orgullosa de ser catalana y defiendo mi cultura. Soy culpable y lo acepto.

XL. ¿Cómo entiende el independentismo alguien que ha sido seleccionadora nacional durante 15 años?

A.T. No hace falta mezclar el tocino con la velocidad. Ahora soy exseleccionadora y en estos momentos casi me están obligando a ser cada día más independentista y más independiente.

XL. Con esa facilidad que tiene para separar la vida personal de la profesional, ¿separa la deriva independentista a la hora de representar a España?

A.T. Soy independiente, soy procatalana y soy nacionalista, ¿vale? Y tenemos que llegar a ese acuerdo entre el país catalán y el Estado español para poder sobrellevar las cosas. Cada vez que se nos acusa de hablar una lengua que no se entiende, lo que se provoca en nosotros es la reacción contraria. Si no nos queréis, dejadnos ir . La sensación es de que no se nos quiere.

XL. ¿Se le ha ido la mano a Artur Mas?

A.T. A los otros se les ha ido más la mano. Ahora soy más pro-Mas.

XL. Usted admite que tiene un carácter explosivo. ¿En algunos casos también es bastante agresiva?

A.T. Soy impetuosa. ¿Agresiva, agresiva ? Yo diría que doy fuerza, no agresividad mal entendida.

XL. Yo creo que les da miedo a las chicas y que, como reconoce en el libro, no se atrevían a decirle ciertas cosas por no molestarla.

A.T. ¿Tú nunca le has tenido miedo a tu madre?

XL. No. Solo un poco a mi padre el día que llegaban a casa las notas y eran un desastre

A.T. Pues es lo mismo. Yo también, cuando iba a mi casa con una tarjeta de colores [amonestaciones] de parte de las monjas, no sabía dónde meterme. A ese miedo se le llama respeto a la autoridad. En casa había unas normas que cumplir y yo eso lo he heredado.

XL. Teniendo en cuenta que sus padres eran profesores de Matemáticas y de Química

A.T. Mi madre era una mujer superpotente a la que yo tenía mucho respeto, que nos enseñó que para sobrevivir en este mundo uno tiene que aprender y cultivarse.

XL. ¿La vida ha sido dura con usted?

A.T. No, yo me considero una mujer afortunada, absolutamente afortunada.

XL. ¿Nunca pensó que podía necesitar la ayuda de un psiquiatra, de un especialista?

A.T. Me ha costado dos meses curarme de estos momentos que he vivido y ahora estoy completamente curada de todo. Nunca he necesitado un psicólogo ni un psiquiatra, porque tengo un carácter tan sumamente abierto y positivo que he compartido siempre todo, he utilizado mucho a mis amigos.

XL. Asegura que tuvo que adoptar roles masculinos para estar arriba.

A.T. Me niego a pensar que las mujeres no podemos separar la parte personal de la profesional. Me niego a que, por ser mujer, te tenga que decir. Ay, cariño, levanta la pierna .

XL. Vale, pero de ahí a decir. Que saques el ‘chumi’ seco .

A.T. Supongo que traerá polémica, pero es una manera cariñosa de decir que saque seco el bañador. No vas a decir. Saca el coño seco . Queda peor, ¿no?

XL. Mucho peor, sí, sí. Y ¿todavía se pregunta qué ha hecho para merecer esto ?

A.T. [Sonríe]. Pues lo que he hecho ha sido ser un libro abierto, vital, luchadora, emprendedora

XL. Explíqueme cómo, cuando la han acusado de todas esas cosas, se mete en un programa para ser la más antipática del jurado.

A.T. Yo me río de la situación. Ese carácter tan curioso que tengo me permite subirme a los trenes que considero interesantes.

XL. ¿No le afecta lo que dicen de usted?

A.T. Me gusta y me va la marcha. Por la calle, la gente me dice que está conmigo y es amable.

XL. En el programa ¿ha conocido a María José Campanario?

A.T. Sí, sí; estaba yo en maquillaje cuando se acercó a mí y me saludó en catalán. Me dijo que le había parecido muy injusto todo lo que se había dicho de mí. Me pareció una persona íntegra con una imagen que no es la que nos da la prensa.

XL. Así que la conquistó

A.T. Me conquisto, sí. Falete también me pareció encantador. Tiene un sentido del humor y una percepción de la vida acojonantes. Quizá las personas que somos líderes en lo nuestro tenemos esto. que nos hemos aceptado como somos, que somos capaces de canalizar nuestra energía y nuestros talentos y que los hemos potenciado.

XL. ¿Se va a tirar usted desde el trampolín?

A.T. No [ríe abiertamente]. No está en contrato; aunque si Falete me lo pide muy muy muy ya veremos.

XL. Llegamos al final de la entrevista y reconozco que la empecé con un poco de miedo, por la fama que tiene.

A.T. ¿Y qué? ¿He sacado el látigo? [se ríe]. Yo soy como me ves. una persona vital, superentusiasta y que entusiasta y que entusiasmo; pero que tengo un defecto. creo que veo más que la media de la gente. Y esto me ha hecho ser horrorosamente perfecccionista.