Con 20 años se ha convertido en el campeón del mundo de Moto GP más joven de la historia. Su sonrisa ha sido lo más fotografiado en los circuitos este año, pero ha habido momentos duros. caídas serias, críticas por su agresividad, enfados. Por Julián Díez

De todo ello hablamos con el chico de Cervera (Lérida) que se quería comer el mundo. Y lo hizo.
Rechaza amablemente beber o picar alguno de los sándwiches del catering, pero, cuando ve una bandeja llena de chuches, se le encienden los ojillos. ¡Ostras, esto sí! . La anécdota viene a reforzar ese comentario tan extendido cada vez que se habla de Marc Márquez. ¡Si es un crío! . Y es cierto. Pero solo en parte. Su físico menudo (1,68 metros y 58 kilos de peso), su rostro barbilampiño y, sobre todo, su sonrisa enorme y franca refuerzan ese aspecto infantil. Pero Marc tiene ‘ya’ 20 años y, cuando se lleva compitiendo desde los 14, la madurez va por dentro y se nota. en su trato profesional y cariñoso con su equipo, que ellos no se cansan de elogiar; en sus respuestas sinceras pero comedidas a cualquier pregunta; en su paciencia y esfuerzo posando aunque a veces no sepa qué hacer con las manos y todo ello sin dejar de reír. Marc parece un crío y así, camuflado detrás de su sonrisa, les arrebató el mundial a Jorge Lorenzo y Dani Pedrosa.

XLSemanal. Lo llaman el nuevo Valentino Rossi. Lo comparan con Alonso, Nadal y Gasol. No está mal a su edad. ¿Cómo lleva el éxito?

Marc Márquez. Intento llevarlo con normalidad. Quizá depende de cómo te hayan educado.

XL. ¿Cómo lo han educado a usted?

M.M. Me remarcaron que hay que ser agradecido con quien te ayuda. Y que hay que escuchar a todo el mundo, aunque después de analizar las cosas solo te quedes con las partes que te interesen. Yo sigo rodeado de la misma gente desde que empecé en el mundial, hace seis años. Emilio Alzamora, mi mánager; mi familia, mi hermano, el técnico, el telemetrista, los mecánicos Luego vas incorporando gente para otras tareas porque hay más exigencias, claro, pero ese núcleo se mantiene. Saben que mis éxitos son los suyos.

XL. ¿Han cambiado las cosas con este mundial?

M.M. Está claro que es otra dimensión de popularidad. Antes, me conocían los aficionados; ahora, todo el mundo. Los niños, sobre todo. Hay que atender a más medios. Eso pesa un poco. se debe tener más cuidado con lo que se dice, pero sin dejar de ser uno mismo. Cuando no eres tú mismo, se nota. Aunque es imposible gustarle a todo el mundo

XL. ¿Cómo ha llevado las críticas a su pilotaje, que algunos han considerado demasiado agresivo?

M.M. Las recibes, las escuchas, las respetas Algunas no me gustan, de otras tengo que tomar nota.

XL. ¿Cómo se lleva realmente con Jorge Lorenzo, a quien ha arrebatado el trono?

M.M. Empezamos bien, pero con el paso de la temporada cada vez hablábamos menos, porque la rivalidad iba creciendo. En los momentos de mayor enfrentamiento, nos limitábamos a saludarnos y felicitarnos. Luego, al terminar el campeonato, ya es diferente. comentamos algunas cosas, todo está más relajado. Hasta que vuelva el mundial, imagino.

XL. ¿Ha llegado a haber una tensión fuerte?

M.M. No, creo que no. Es una tensión sana. Uno no se hace grande solo ganando. le hacen grandes los demás. Una buena rivalidad da el verdadero sabor al triunfo.

XL. ¿Y con Pedrosa?

M.M. Yo creo que se ha querido malmeter un poco. Después de la carrera de Aragón pasamos unas semanas en que no hablamos mucho. Luego, la cosa volvió a normalizarse. Después del campeonato, en la fiesta, terminamos bailando juntos No pegados, ¿eh? Es un buen compañero y nos tenemos mucho respeto.

XL. ¿Es posible tener amigos entre los rivales?

M.M. Creo que entre los rivales directos, no. Al final, te juntas con gente que está en otro grupo, que disputa otra categoría. Yo, amigos de verdad, entre los pilotos, solo tengo a Tito Rabat, que está en Moto 2, con el que entreno muchas veces. Luego hay gente con la que me llevo muy bien, con los que salgo a veces. Álvaro Bautista o Julián Simón, por ejemplo. Pero siempre es gente con la que no tengo una rivalidad directa.

XL. ¿Ha sido más difícil con Lorenzo y Pedrosa porque era su primer año y no lo esperaban?

M.M. Me imagino que tiene que ser complicado que llegue un chaval nuevo y Yo me pongo en su lugar y seguro que me pasa a mí en el futuro. Posiblemente tuve la ventaja de que no pensaban en mí como un rival claro.

XL. ¿Cómo puede ser tan calculador sobre la moto con solo 20 años?

M.M. La verdad es que paso casi toda la temporada con un nivel determinado de tensión. Llego a él y no bajo. No me pongo más nervioso. Tengo la ayuda de un gran preparador físico para sobrellevarla. En el rato previo a mi carrera, me relaja ver las pruebas de Moto 3 y Moto 2.

XL. ¿No le cuesta dormir tras una prueba?

M.M. Es raro, porque se me hace más difícil cuando gano. Mis mecánicos alucinan con cómo duermo cuando me va mal. Ya sé que debería ser al revés.

XL. ¿Y no le da vueltas a algunas acciones temerarias?

M.M. Se pasa más miedo recordándolo luego que en la propia pista, sí. ¿Arrepentirme? Tiendo a pensar que, si he tomado una decisión en ese momento, ha sido por algo. Pero es cierto que mi mentalidad de siempre querer más me ha jugado malas pasadas. Se va aprendiendo de los errores.

XL. ¿Qué le gusta hacer al margen del trabajo?

M.M. Me engancho a todos los deportes que pruebo. Me gusta participar en carreras de coches de aficionados, montar en bici de montaña, hacer motocross También el fútbol, jugar pachanguitas con los amigos. Salir con ellos cuando se puede o echar una partida de videojuegos. Lo normal. FIFA, Call of Duty

XL. ¿Qué tal los estudios? ¿Qué habría sido si no llega a piloto?

M.M. Era buen estudiante. Pero, a medida que participaba más en competición, mis notas fueron bajando. No llegué a suspender, pero lo tuve que dejar. Siempre tuve claro que habría sido mecánico si no llego a piloto. Todavía hoy me quedo embobado a veces viendo trabajar a los mecánicos de mi equipo.

XL. ¿Y cómo va la vida sentimental?

M.M. Ahora mismo no tengo novia, ni ninguna amiga especial o similar. Tenía novia, pero lo dejamos en mayo.

XL. ¿Mejor esperar a que termine su carrera deportiva?

M.M. No hay ningún plan. Nunca se sabe. Yo estaba bien teniendo pareja; era ella la que tenía la parte más complicada. yo no estaba nunca y en los paréntesis en que nos veíamos andaba entretenido, mientras a ella le tocaba esperar.

XL. De todos los sitios que ha recorrido con el mundial, ¿dónde se iría a vivir?

M.M. Bueno, antes que nada, yo en Cervera estoy fenomenal. Siempre va a ser mi casa y siempre voy a volver allí. Pero bueno quizá me gustaría tener una casa también en algún sitio con calorcito, con playa. No puedo decir ninguno que haya visto con el mundial, porque la verdad es que no te da tiempo a nada. vas del aeropuerto al circuito y eso es todo. Me gusta mucho ir a Australia porque el circuito está en un sitio tranquilo. Aunque mi circuito favorito es Alcañiz. tanto por el trazado como por el apoyo del público. Viene mucha gente de Lérida, y los aragoneses me tratan como a un paisano.

XL. ¿Le gusta la Navidad?

M.M. Sí, sí, ya lo creo. Nos juntamos bastante familia. Es época de ver a los amigos y estar en casa. Yo la paso siempre allí, también la Nochevieja. Es agradable que por unas semanas la gente esté más contenta, se olvide un poco de la situación del país.

XL. ¿Pide los regalos o prefiere que le sorprendan?

M.M. Antes solía pedir, pero ahora La verdad, tengo de todo. Soy un privilegiado y lo sé, lo tengo asumido, y no puedo decir que me falte de nada. De verdad que lo único que puedo pedir es salud. Así que prefiero que me sorprendan con algún detalle.

XL. ¿Qué le gusta regalar?

M.M. Buf, soy un desastre. Escoger regalos me da más miedo que un adelantamiento. Me quedo indeciso. Le pregunto a mi madre y me contesta aquello de. Pues tú sabrás . Luego, me quedo mirando las caras cuando abren los paquetes para ver si he acertado.