Le llueven millones de Silicon Valley. Gates y Zuckerberg apuestan por él. ¿Por qué?

Dicen que es una marioneta de Mark Zuckerberg, el creador de Facebook, que se ha propuesto asaltar Washington, refundar la democracia y, con el tiempo, llegar a la Casa Blanca. De momento, Joe Green lidera un partido que no es un partido, más bien una startup en fase beta. Forward US (FWD.us), un juego de palabras que podría traducirse como ‘nosotros (o los Estados Unidos) por delante’. Pero así se hace política en Silicon Valley. De momento, el movimiento FWD.us no inquieta a demócratas y republicanos, pero le llueven millones de dólares de los reyes del silicio, empezando por Bill Gates.

Green fue compañero de Zuckerberg en Harvard. Y su primer socio. Soñábamos con diseñar un código, que Microsoft lo adquiriese y comprarnos una tele de plasma , recuerda. Pero estuvieron a punto de ser expulsados de la Universidad. Crearon Facemash, su primera incursión en las redes sociales, que comparaba fotos de estudiantes (recopiladas sin permiso); los usuarios votaban quién era el más guapo. Green lo dejó y se convirtió en un activista político. Se dedicó a crear herramientas para aprovechar el tirón de las nuevas tecnologías. La política no ha cambiado desde los tiempos de Moisés, pero las redes sociales amplifican los mensajes, crean vínculos, impulsan movimientos .

Lanzó Faces, una aplicación de Facebook que permite a las organizaciones recaudar fondos. Y después NationBuilder, una herramienta para hacer campaña que probó en las elecciones al Parlamento escocés de 2011 y dio un vuelco a las urnas. Los nacionalistas, que iban por detrás en las encuestas, la usaron y terminaron ganando.

FWD.us se ha centrado en una causa. cambiar las leyes de inmigración estadounidenses para facilitar el acceso a la ciudadanía de once millones de indocumentados. Pero solo es el principio. ¿La diferencia entre Washington y Silicon Valley? Allí tienes que acatar el sistema -asegura-, aquí todo es posible .