Una fundación presidida por el expresidente de Estados Unidos Bill Clinton busca al mejor profesor o profesora del mundo. El premio: la friolera de un millón de dólares. Por Carlos Manuel Sánchez y Fátima Uribarri / Fotos: Carlos Manuel Sánchez y Daniel Méndez

Mi historia empieza con un escupitajo. Hace años, yo trabajaba en otro cole y daba Ciencias. Había un niño que no daba palo al agua y que molestaba a los demás. Un día le puse un cero y se fue mosqueado. Yo aparcaba la moto junto al cole; se acercó a la moto y, zas, escupitajo”.

César Bona no sería el único finalista español del Global Teacher Prize, que premiará en marzo al mejor profesor del mundo, sin aquel acto de rebeldía de un alumno que lo dejó pensativo. Al certamen, convocado por una fundación de Dubái, se han presentado cinco mil docentes de 127 países. El ganador se embolsará un millón de dólares. El niño del escupitajo suspendió muchas asignaturas. Pero lo que hice fue cambiar yo, no intentar cambiarlo a él , recuerda Bona. Así que le pregunté qué le gustaba hacer. Me dijo que escribir Durante ese curso fue transformando los temas de Ciencias en cuentos y se los enseñaba a los compañeros. Iba contento al cole cada día. Sacó un notable. Y cuando vino a recoger las notas, me dio las gracias por haberle dado esa oportunidad. Esa historia me marcó. Cada niño tiene sus inquietudes, a cada niño le gusta hacer algo Tienen que sentirse importantes. Y los maestros podemos estimular su creatividad. Podemos hacer que vengan a gusto a clase. Pasan seis horas al día sentados en un pupitre. Mínimo van a estar diez años ahí. Se trata de animarlos, de que sean felices. Y de exigirles también. Mostrarles que sin esfuerzo no se consiguen las cosas. Me gusta la frase en inglés no pain, no gain (‘sin dolor, no se gana’). Y a los maestros les diría que cuanto más difícil es un niño, mayor es el reto .

El galardón lo convoca la Varkey GEMS Foundation, cuya presidencia de honor ostenta Bill Clinton. Esta fundación es el paraguas filantrópico de GEMS Education, una compañía internacional que cuenta con una red de escuelas privadas en los países árabes, el Reino Unido, la India, África, Estados Unidos Tiene 142.000 alumnos y 11.000 docentes. Y su historia, que empieza en 1959, no está exenta de controversia, sobre todo por el cierre de escuelas poco rentables. Ahora tiran de chequera para ganar prestigio. Y a fe que han dado en el clavo. A pesar de que es la primera vez que se convoca el certamen, la equiparación al Nobel en los titulares de prensa ha calado. Al fin y al cabo van a soltarle un millón a un humilde maestro.

Las candidaturas podían presentarla los alumnos del profesor, sus colegas o el mismo docente. ¿Qué cualidades busca el jurado, formado por más de 60 personalidades de los cinco continentes, entre las que abundan CEO de grandes empresas, salpimentado por el glamour del actor Kevin Spacey o el príncipe Hakoon de Noruega? Métodos de enseñanza innovadores, que los profesores impliquen a la clase en el devenir de la actualidad, que sus enseñanzas se conecten con el mundo real Pero lo más llamativo, indagando en el perfil de los finalistas, más allá del uso de las herramientas tecnológicas y las redes sociales, es que todos son maestros, en el sentido más noble y más antiguo. Gente que se implica, que inspira, que deja huella. Oh, capitán, mi capitán . Es el factor humano lo que ha sobresalido. Y en un mundo tan competitivo, en el que los rankings de PISA marcan la frontera entre triunfadores y fracasados, se agradece ese soplo de aire fresco y sencillez.

El propio César Bona reconoce que su candidatura ha sido un balón de oxígeno para una profesión muy maltratada en los últimos años y con la moral bastante baja. recortes, pérdida de autoridad, tasas de fracaso escolar descorazonadoras Curiosamente, entre los aspirantes no hay ninguno de Corea del Sur, Singapur o Finlandia, países muy bien situados en el ranking PISA. Quizá porque gracias a la excelencia de sus sistemas educativos los docentes no necesitan ser héroes, ir a contracorriente o desafiar condiciones muy adversas con imaginación y muchas ganas.

Bona es un nómada de la enseñanza pública, un ‘trotacoles’. Y, donde va, la arma. Se curtió en un centro de Zaragoza de los llamados, eufemísticamente, de difícil desempeño. Mayoría de alumnado de etnia gitana e inmigrante. Me dieron la clase de cuarto de primaria. Muchos no sabían leer con diez años, y los primeros días eran un pulso. Cambié de estrategia. Me pregunté qué me podían enseñar ellos. Y así, mientras un chaval me daba lecciones de cajón flamenco, yo les escribía una obra de teatro de dos horas para que pudieran acercarse a la lectura. ¡Y funcionó! .

Luego fue destinado a una escuela rural en un pueblo aragonés de 200 habitantes, Bureta. Una única clase de seis estudiantes de diferentes edades, que Bona logró cohesionar rodando un cortometraje en el que participaron abuelos y nietos. Más tarde pasó por Muel, otro pueblo, donde doce niños montaron El Cuarto Hocico, una protectora de animales virtual que fue elogiada por la famosa primatóloga Jane Goodall. En la actualidad está en un colegio público de Zaragoza. Y siempre da la oportunidad a sus alumnos para que se expresen libremente. De que la aprovechan, con humor, da fe el corcho de su clase, 5. B, apartado de sugerencias. hay quien pide sillones en vez de pupitres; o lianas para bajar al recreo

Para conocer mejor la Fundación Varkey GEMS existe una referencia de primera mano. En 2013 presentó un estudio realizado en 21 países; entre ellos, España. Algunas de sus conclusiones levantaron ampollas. Según el informe, el 60 por ciento de los e los países, el porcentaje es incluso más alto) verían con buenos ojos que el sueldo de los profesores estuviera relacionado con el rendimiento de sus alumnos. En cuanto al estatus del maestro, va por países. La mitad de los padres chinos animarían a sus hijos a ser profesores. Solo el 30 por ciento en España.

Polémica aparte, hay que reconocer que el galardón está sirviendo para reabrir un debate. ¿otra educación es posible? No solo es posible, es imprescindible argumenta Pauline Rose, experta de la Unesco. Estamos ante una crisis mundial de la enseñanza, 250 millones de niños no están aprendiendo lo básico. Y cualquier solución pasa por que las autoridades refuercen la figura y la calidad de los profesores . Que el problema es de una enorme trascendencia lo demuestra un estudio de mucho más calado. Se conoce como TALIS, por sus siglas en inglés. Y es el PISA de los profes. Los resultados del último sondeo, realizado en 34 países, están ahora en plena discusión, pero es un debate con sordina en comparación con el tumulto mediático con el que se recibe cada nueva oleada de PISA. Lo que refleja TALIS es que la escasez de personal y de material es el pan nuestro de cada día no solo en España.

Casi el 40 por ciento de los docentes trabajan en centros con estos problemas. Y lo hacen en un entorno muy burocratizado, donde pasan más tiempo rellenando formularios que dando clase. No es extraño, pues, que siete de cada diez profesores sientan que su trabajo no es valorado. Y un dato significativo. a pesar de que cada vez hay más herramientas para el trabajo en equipo, pocos colaboran. Cada maestrillo sigue teniendo su librillo. Cada cual se preocupa por impartir su materia como buenamente puede. En España y Francia, el 75 por ciento de los docentes jamás han sentido curiosidad por ver cómo da la clase otro profesor. Y mirándose el ombligo es difícil inspirarse.

Por eso, el ejemplo de César Bona es tan refrescante. Porque inspira. La educación es una cuestión de empatía , dice. ¿Y cómo baremar la empatía? La empatía no la miden las pruebas estandarizadas y globalizadas a las que se somete a los alumnos de medio mundo cada dos por tres. ¿Las notas? Lo importante no son los dieces que saque un estudiante sentencia Bona, sino que adquiera las herramientas necesarias para valerse cuando sea adulto .


ESPAÑA. César Bona. Colegio público Puerta de Sancho. Zaragoza.

César Bona, maestro en el colegio público Puerta de Sancho. en Zaragoza Finalista al Global Teacher Prize, premio creado por la Varkey GEMS Foundation, presidida por Bill Clinton

-¿Por qué he sido elegido? He pasado por colegios de barrios marginales y por escuelas rurales. Intento aprender de los niños y hacerles ver que lo que dicen y lo que hacen me importa. En clase preparamos obras de teatro, cortometrajes, óperas, incluso una protectora de animales virtual para que todos participen.

-¿Cuál es mi receta? En todos esos proyectos, nadie está obligado a involucrarse. Funcionan porque no son obligatorios. Pero yo creo en el efecto contagio. ¡Los niños pueden cambiar el mundo! Unos serán periodistas; otros, panaderos Y también está el futuro marido que respetará a su mujer o la señora que tratará con cariño a los animales. Por eso es tan importante educar en empatía, el respeto a los demás y hacia ellos mismos. Pero igual que no se puede obligar por ley a que alguien se enamore, el respeto tampoco se puede imponer. La única manera es estimular a esa persona para que el respeto, como la amistad o el amor, le salga de dentro. Por eso es tan importante la profesión de maestro. Y es hora de que se valore.


ESTONIA. Merit Karise. Instituto de Formación Profesional. Kuressaare. Y Escuela de Arte. Tartu.

-¿Por qué he sido elegida? Enseño creatividad y publicidad. Cuando Estonia se independizó de la Unión Soviética, me impresionó el poder de los medios de comunicación. Y eso me alentó a usar audiovisuales y luego Internet en clase. Fundé con los chicos una ONG que rescata canciones y cuentos del folclore popular.

-¿Cuál es mi receta? Lo que motiva a los alumnos es la personalidad del profesor, su pasión, su chispa, su espíritu de equipo El buen maestro ayuda a los jóvenes a abrirse al mundo, espolea su curiosidad. Les hace sentir que ellos importan y que su contribución es importante para el mundo. Las emociones son fundamentales. Mi nominación también es una reivindicación de la formación profesional, subestimada por las autoridades, por los padres y por los estudiantes. Pero como la jubilación se retrasa, cambiamos más de trabajo y nos vemos obligados a ser flexibles y ‘multitarea’, tenemos que mentalizarnos de que el aprendizaje se desarrolla durante toda la vida. Es una tendencia mundial. En Estonia hay cursos gratuitos de FP para mayores de 18 y puedes hacer todos los que quieras. ¿El gran problema de nuestro sistema educativo? No hay suficientes jóvenes que quieran ser profesores, por los bajos sueldos.


MACEDONIA Vese Vesela. Escuela de primaria Koco Racin. Ivanjevci.

-¿Por qué he sido elegida? Combino el aprendizaje de la lectura y las mates con las artes y los juegos. Grabo mis lecciones en vídeo y las subo a Internet para que sirvan de inspiración a otros maestros y mantengo varias páginas web de acceso gratuito.

-¿Cuál es mi receta? Vivo en un pueblo. Nuestra clase es como un país de cuento. Un día nos vestimos con las ropas de los pitufos y otro nos disfrazamos de príncipes y princesas. Aprendemos a escribir metiendo mensajes en botellas. Y hacemos cálculo con anzuelos y peces hechos con piedras. En nuestros pupitres hay también sitio para la harina, la sal, el azúcar, las verduras Hacemos representaciones con marionetas. Y, por supuesto, antes las fabricamos; y también el teatrillo; y escribimos el guion. Tenemos ordenadores. Pero lo más importante es que los niños satisfagan su necesidad de juego y exploración. Trabajamos con los materiales de la naturaleza y con la última tecnología. Pero la mayoría del material lo fabricamos nosotros, en grupo. Los niños son mis socios. Me ayudan a descubrir nuevos métodos de enseñanza. Vengo de una familia de maestros. Mi madre no era una maestra corriente; creaba el material para sus alumnos. También yo quiero dejar mi impronta, que mis alumnos, cuando sean adultos, se acuerden de su maestra.


Richard Gerver. Habla el mayor experto en educación del mundo

“¿Aprender de memoria? ¿Para qué? ¡Emocionémoslos!”

Este profesor inglés es uno de los más influyentes del mundo. Pide un cambio radical en el sistema educativo. ni deberes ni exámenes.

XLSemanal. Usted defiende que los profesores, antes que conocimientos, deben trasladar emociones a los alumnos.

Richard Gerver. Se aprende mejor cuando uno se emociona. Es difícil aprender sentado detrás de un pupitre. Es mucho más efectivo que un olor o una música te lleven a un periodo histórico. Yo explicaba las fracciones de Matemáticas llevando una pizza a clase y cortando porciones. La experiencia ayuda a aprender.

XL. Su sistema funcionó. logró convertir la Grange Primary School, una de las peores escuelas del Reino Unido, en ejemplar. ¿Por qué no se aplica su método? 

R.G. Porque es un proyecto a largo plazo y complejo. Los políticos están en el poder un periodo de tiempo corto, no les compensa implicarse en una transformación tan inmensa. Hay que reciclar a los profesores, los contenidos ¡No se puede hacer en un solo gobierno!

XL. ¿Qué podemos hacer los padres con los adolescentes que gastan todo su tiempo en maquinitas?

R.G. Los videojuegos demuestran la gran capacidad de resiliencia de los jóvenes. pierden la partida y comienzan de nuevo, no se rinden. Además, con los juegos on-line colaboran con otros chicos. No es tan malo. Los adolescentes de ahora utilizan técnicas de aprendizaje más sofisticadas que las nuestras. Lo que hay que conseguir es que utilicen esas habilidades en otras cosas. No están interesados en aprender algo que les parece aburrido, pero todos quieren aprender.

XL. ¿Es partidario de memorizar?

R.G. Pasamos años enseñando a escribir a mano, ¿para qué? Consumí parte de mi infancia en ejercicios de deletreo, ¿por qué? Estamos empeñados en enseñar lo que era importante hace 30 o 40 años. Para encontrar trabajo, para acceder a la información no es necesario haber memorizado batallas y reyes. Las habilidades que hoy importan son las interpersonales. la capacidad de comunicarse, de colaborar, de resolver, de encontrar la información. Pasé horas y horas memorizando los reyes de Inglaterra, ¿para qué? Los he olvidado.

XL. Para mantener una conversación, para tener una cultura Richard Gerver acciona su teléfono y ordena. Siri, dime los reyes de Inglaterra .

R.G. ¿Lo ve? No es necesario. Me lo dice Siri o lo busco en Internet.

XL. ¿Por qué están tan mal pagados los maestros?

R.G. Si la sociedad quiere ser civilizada, tiene que formar buenos maestros y pagarles igual que a los abogados, a los médicos Dicho esto, hay maestros que no se comportan como profesionales.

XL. ¿A qué se refiere?

R.G. Disculpan su fracaso diciendo que no tienen tiempo, medios ¡No hay excusa! ¿Acaso argumenta eso un médico para no curar a un paciente? Si un profesor no consigue que sus alumnos aprendan, no es un buen profesional.


EE.UU. Stephen Ritz. Escuela pública 55. Nueva York

-¿Por qué he sido elegido? Doy clases en una escuela pública del sur del Bronx, el distrito más pobre de Estados Unidos, donde el 37 por ciento de los que residen allí no tienen seguridad alimentaria. Mi idea fue crear edificios ‘comestibles’. usar patios y paredes para cultivar huertos.

-¿Cuál es mi receta? Animo a los estudiantes a aplicar los conocimientos de la ciencia a sus vidas. Usamos tecnología low cost para crear jardines y viveros en interiores y exteriores. Hemos instalado más de cien solo en Nueva York. Lo primero era que los chavales pudiesen comer lo que cultivan. Pero surgieron oportunidades de negocio. Colaboramos con comerciantes y empresarios locales. Es una cultura escolar que mezcla aprendizaje y trabajo. Y ha tenido efectos colaterales beneficiosos. la asistencia a clase ha pasado del 40 al 93 por ciento. Cientos de alumnos se han graduado, muchos han ido a la universidad. Hemos sacado a chavales de la delincuencia. Y hemos creado unos 2200 puestos de trabajo directos o indirectos. Este programa está concebido para que, además, pueda ser copiado en cualquier lugar del mundo.


HOLANDA. Jelmer Evers. Escuela UniC.Utrecht.

-¿Por qué he sido elegido? Enseño Historia. He escrito libros sobre alternativas al sistema tradicional basado en exámenes. Mi enfoque es holístico, es decir, total e interdisciplinario. En mis clases mezclo juegos, redes sociales y desafíos que relacionan los hechos de la historia con la vida actual.

-¿Cuál es mi receta? A muchos profesores se nos trata como a monos adiestrados en el circo. En los últimos veinte años hemos visto cómo los gobiernos han adoptado políticas neoliberales para reformar la educación. El paradigma es que la escuela debe atenerse a las leyes del mercado. A los niños se los ve como a una mercancía a la que hay que dotar de valor añadido. La obsesión por medirlo todo nos lleva a preocuparnos más por los exámenes que por educar. Es el peligro de las pruebas estandarizadas, que se han convertido en la norma para comparar países y colegios. Estamos dejando a millones de niños atrás. Y la responsabilidad se externaliza. Primero, los padres se la pasaron a los profesores. Y, ahora, los profesores al sistema. Mi receta es que el educador debe asumir riesgos. Lo que un niño aprende no se puede medir fácilmente, porque cada niño es único y sus resultados, impredecibles. Educar no es solo transmitir conocimientos; es socializar y también ayudar al individuo a profundizar en sus cualidades.