Millonarios y ‘celebrities’ de medio mundo se ponen en manos de este inquietante doctor de 65 años. De hecho, nadie en el mundo pone tantas inyecciones de bótox como él. cinco mil ampollas al año. Tanto es su poder y tanta su influencia que revistas como ‘New York’ aseguran que está cambiando los cánones estéticos del planeta.’El nuevo rostro’ lo llaman. Hablamos con el doctor Brandt en su consulta de Manhattan.

Cuando la toxina botulínica empezó a usarse como tratamiento de belleza, tan solo un puñado de famosos habían probado sus efectos. Y todos iban a la misma consulta. a la clínica de Fredric Brandt, un doctor que hoy se ha convertido en el mayor consumidor mundial de bótox. Su propio rostro es prueba clara de que en su clínica se utilizan unas cinco mil ampollas al año. El dermatólogo más famoso de los Estados Unidos -apodado el Barón del Bótox- tiene 65 años y un aspecto tan helado y pálido como la superficie lunar. Nos citamos con el mayor representante mundial de la cirugía cosmética mínimamente invasiva, un mercado que se cree facturará 2,9 mil millones de dólares en 2018.

Otro dato. el pasado noviembre, la compañía que patentó el bótox fue comprada por 66.000 millones de dólares. Brandt tiene fama de ser el especialista más creativo del sector, de saber en qué punto exacto hay que pinchar para conseguir el mejor resultado sin que el paciente deje de gesticular y mueva sus facciones. Entre sus pacientes se cuentan mujeres de la alta sociedad, profesionales y famosos (nuestro hombre se niega a dar nombres, pero Madonna ha hablado de él en tono muy elogioso y se cree que Demi Moore es otra de las celebridades que han pasado por su consulta), así como abogados, diseñadores y escritores Todos con mucho dinero. Algunos pacientes vienen a verlo desde Europa y Oriente Medio.

Brandt se ha convertido en una marca global. Los clientes pueden comprar sus propios productos para estirar y suavizar la piel. El último se llama Needles No More (Sin Necesidad de Inyecciones) y es una crema antiarrugas que, según el doctor, reduce las patas de gallo y las arrugas en la frente. Brandt cuenta con su propio laboratorio. Nuestro entrevistado hoy está experimentando con un tratamiento contra las patas de gallo basado en una molécula de la toxina botulínica que, según afirma, resultará efectiva durante 120 días. La crema Needles No More es la versión comercial de esta sustancia, una versión en la que el magnesio opera como inhibidor de las contracciones musculares.

XLSemanal. ¿A qué tratamientos se ha sometido usted mismo?

Fredric Brandt. ¿Yo? Nunca me he hecho nada. En la vida, me he hecho un estiramiento facial. Todo el mundo está convencido de lo contrario, pero mire detrás de mis orejas

XL. No veo cicatrices. 

F.B. Nunca me he sometido a la cirugía, pero siempre he experimentado conmigo mismo porque, si algo sale mal, es mejor que me pase a mí. Llevo aplicándome bótox desde los noventa. Me he inyectado rellenos para restaurar el área de las mejillas y en torno a los ojos, para rellenar las zonas demacradas y en el perfil de la mandíbula, para reesculpirlo.

XL. ¿Estaba insatisfecho con su apariencia física? 

F.B. Lo que me interesaba era ver lo que estos tratamientos harían a los pacientes, pero, por supuesto, también quería estar presentable. Me aplico bótox dos veces al año y hace bastantes meses que no me hago un relleno. La aparición del bótox a principios de los noventa fue revolucionaria. Quedaban atrás los peelings y las inyecciones de colágeno de los años ochenta. Ahora, según dice el doctor, es posible hacer ciertas cosas sin recurrir a la cirugía . En los ochenta, Brandt solía aplicarse cremas con retinol y alfahidroxiácidos. Sigue utilizando lociones y se vale de una de sus propias cremas para generar colágeno por las noches, así como de un sérum de reparación, una crema antioxidante y otros sérums especiales a lo largo del día.

XL. ¿Alguna vez se ha planteado la posibilidad de dejar que la naturaleza siga su curso? 

F.B. Nunca.

XL. ¿Se considera vanidoso? 

F.B. Todo el mundo lo es un poco. Pero no me veo especialmente vanidoso. Mi lema es. Hay que aspirar a lo mejor, pero teniendo en cuenta cómo eres . ¡No te compares con una estrella del cine! Debes tratar de ofrecer el mejor aspecto posible siendo tú mismo. Es lo que les digo a mis pacientes.

XL. ¿Se considera físicamente atractivo? 

F.B. La gente se sorprende al enterarse de mi edad, así que supongo que me mantengo bien.

XL. Pero usted está en la cúspide de una industria que obtiene enormes beneficios a partir de la insatisfacción de la gente con su apariencia personal.

F.B. No estoy muy de acuerdo con eso [la sonrisa se petrifica en su rostro]. Muchas personas que se someten a tratamiento están contentas con su apariencia; simplemente quieren disfrutar de una imagen mejor o más juvenil. Mis pacientes acostumbran a decir. Tengo 60 o 70 años, pero me siento igual que a los 25 . Pero entonces se miran al espejo y no ven a esa persona. Y se sienten algo mejor cuando existe mayor equilibrio entre la percepción que tienen de sí mismos y su aspecto físico. Quieren ser competitivos en sus lugares de trabajo y quieren tener una apariencia juvenil porque vivimos en una sociedad obsesionada con la juventud.

Brandt insiste en que él no es de los que aplican inyecciones a voluntad del paciente, sino que juzga cuáles son las necesidades reales de cada uno. Tienes que ser el espejo del paciente; la voz de la razón , afirma. Y añade. La vanidad no es nada nuevo. Hoy sencillamente contamos con más herramientas y, además, la gente vive más años. Siempre digo a mis pacientes que el tratamiento no es una necesidad, sino una elección personal .

El tratamiento promedio en la clínica de Brandt cuesta entre 800 y 1000 dólares, y los pacientes vie visita dos veces al año. No es barato, pero piense en el dinero que las mujeres gastan en teñirse el cabello. Nada es gratis en la vida . Brandt está soltero, y la gente suele reconocerlo cuando pasea por las calles de Nueva York. No soy un verdadero famoso, por mucho que todo el mundo piense lo contrario , comenta. Ahora, también es cierto que tengo algo de actor, de showman ¡Podría ser un personaje de una película clásica! .

Su primera paciente del día tiene cincuenta y pocos años y marcas de espinillas en la cara. El doctor tiene las manos mágicas , dice. Brandt le aplica una inyección, no sin antes pedirle que frunza los labios y el ceño y relaje las facciones. Su objetivo. comprobar el nivel de gesticulación de su rostro. En la sala contigua está esperando una mujer delgada próxima a la cincuentena y visiblemente más adinerada que la anterior. Hace cuatro años que viene a ver a Brandt. Acude a su consulta cada tres meses. ¿Has ido a la última Art Basel? , pregunta la mujer al médico.

  Sí, y he comprado dos cuadros Un Georg Baselitz, entre ellos , es la respuesta. Una enfermera la unta con una crema de efecto anestésico para reducir su sensibilidad a las agujas. Lo mejor del doctor Brandt es que hace menos cosas que los demás , explica. Cuando vine a visitarlo por primera vez, me habían hecho demasiadas cosas en la cara . 

Me limité a compensarlo todo un poco , dice Brandt, mientras mira por sus gafas con cristales de lupa. Los labios siguen estando bien . Empieza por inyectar bótox en una de las sienes. A continuación va a elevar las cejas. Estoy inyectando bajo el músculo, para elevar toda la zona de la mejilla , indica. El objetivo es remediar la pérdida de grasa en el carrillo y reforzar el músculo para darle un contorno bonito .

Brandt acostumbra a meditar sobre su propio envejecimiento y la mortalidad; lleva haciéndolo desde que era niño. Lo acepto como parte inevitable del ciclo de la vida. Hace tiempo que no tengo miedo a envejecer. Todos vamos a morir. Lo que no me gustaría es acabar en un asilo. Quiero que mi muerte sea rápida, mientras estoy durmiendo. Y lo terrible es no ser capaz de hacer aquello que quieres hacer. Eso no es vivir .

Brandt cuenta con su propio programa de radio, y su próximo proyecto es lanzar su propio magacín televisivo. Da la impresión de que es un hombre siempre jovial y animoso. La gente cree que siempre estoy feliz, pero nadie es feliz siempre . Eso sí, el doctor Brandt es un artista del fingimiento. ¡Si te ríes, el mundo entero se ríe contigo. Si lloras, lloras a solas! .

¿Alguna vez ha ido al psicólogo? Sí, y me fue útil, pero cuando un paciente viene a verme, lo último que quiere es que le cuente mis problemas. Durante un tiempo estuve yendo a una manicura que no hacía más que hablarme de sus penas; al final no tenía ganas de ir a verla los sábados .

La próxima paciente tiene setenta y tantos años y ha sobrevivido a un cáncer de piel. Soy diseñadora de joyas. Llevo 57 años haciéndolo, y mi trabajo me gusta tanto como el primer día. Jane Fonda tiene los mismos años que yo ¿Cómo es que ella tiene esa apariencia tan perfecta? ¿Será por los genes? , comenta, sarcástica. Pues claro que tengo miedo , le dice a Brandt. Es su primer tratamiento con bótox. Quiero ser capaz de sonreír. Aquí, el artista es usted. Y está recomendadísimo. Todas mis amigas están encantadas con su trabajo, y por eso he venido a verlo . Brandt comienza a inyectarle en torno a los labios. A continuación aplica rellenos en las mejillas, algo hundidas.

Como me sucede con todas las mujeres a las que veo esta mañana, estoy tentada de decirle a la paciente que la encuentro estupenda, que tiene un aspecto envidiable. Pero vivimos en un mundo enloquecido por las apariencias y el miedo al envejecimiento, y esta clínica es buena muestra del fenómeno. ¿El éxito del doctor Brandt? Los resultados si son los que andas buscando son visibles de inmediato.

Me parece que no va a poder quejarse en absoluto , dice Brandt a la mujer. Oh Es fantástico , conviene ella. Me mira y agrega. Puede poner mi nombre en el artículo. No me avergüenzo de haber venido . Muy bien. la paciente se llama Carol Dauplaise y tiene 76 años. Voy a contarle a todo el mundo que me he puesto bótox , dice al despedirse.

¿Terminaremos por cansarnos del bótox? Yo creo que las personas quieren tener un look natural , responde Brandt. Nuestro lema es. ‘Caras guapas, pero no congeladas’. Y tengo la impresión de que el bótox ha venido para quedarse . La siguiente paciente tiene 57 años y una piel bonita y lisa; no hay indicios de que necesite que le hagan algo o de que se lo haya hecho anteriormente. Vine a la consulta para que me trataran las arruguillas, provocadas por las sonrisas, que tenía junto a las comisuras de los labios. Desde entonces no he vuelto a tenerlas . ¿Sus familiares se han dado cuenta? Para nada. Mi pareja no sabe que vengo a esta clínica .

Brandt empieza a inyectar relleno en las mejillas de la mujer. A continuación, le aplica bótox en la frente y en las cejas. Cuatro pinchazos, y ha terminado con la paciente. Brandt al momento sale al pasillo largo y entra en la salita adyacente. Hola, buenos días. ¿Cómo estamos ? , saluda.

-El rostro de hielo. Su rostro es como una máscara. Sin una arruga, el doctor Brandt es como el Peter Pan de la nueva cirugía mínimamente invasiva. Un negocio boyante que se calcula que moverá más de 2,9 mil millones de dólares en 2018. No solo cuenta con dos consultas, una en Nueva York y otra en Miami. tiene también su propia línea de cremas y un programa de radio.

Embajadoras de nuevo rostro

La prensa norteamericana ya responsabiliza al doctor Brandt de un cambio en los cánones estéticos femeninos. Madonna (56), Elizabeth Hurley (49) o Demi Moore (52) son las representantes de lo que ya se llama ‘el nuevo rostro’

¿Qué técnicas se están usando?

-Vivimos en un mundo enloquecido por el miedo a envejecer, y la clínica del doctor Brandt es buena muestra de ello. Él mismo cuenta sus técnicas. Hoy se lleva un aspecto natural. Hay mucha demanda de volumen en las mejillas. También preocupan los tejidos grasos en el cuello. Con el envejecimiento, las células lipídicas de las mejillas pierden volumen, por lo que nos encargamos de rellenarlas . Brandt utiliza una técnica de ultrasonidos para tensar la piel sin cortes ni cicatrices. En su clínica están esperando que el regulador estadounidense apruebe un nuevo producto inyectable en las concentraciones de lípidos en el cuello, para fundir las grasas y estirar la piel. 

-La frente está siempre tersa y sin arrugas (se puede lograr con inyecciones de bótox).

-Los labios se rellenan un poco y se elevan ligeramente a los lados (los labios neumático ya no se llevan).

-Rostro en forma de corazón, con mandíbula bien definida.

-Los ojos parecen más abiertos y sin líneas marcadas (se inyecta relleno en el párpado inferior).

-La nariz es recta (el ligero toque hacia arriba, característico de la rinoplastia, ya no está de moda).

-Las mejillas se redondean y marcan para rejuvenecer (el relleno se aplica justo debajo del hueso de la mejilla).