Forman la pareja más ‘sexy’ y guapa de la televisión. Juntos protagonizan la serie con más éxito, ‘El Príncipe’. Su complicidad va más allá de la ficción, así lo dejan claro en esta entrevista, donde nos hablan de su apasionado romance delante de las cámaras, de su amistad y de su primera noche juntos fuera de guión

Un tiro en la cabeza, un atentado yihadista truncado y un amor imposible que se torna en utopía. Con estos tres ingredientes, la serie El Príncipe echó el cierre a su primera temporada en mayo de 2014 dejando a los más de seis millones de personas que vieron el último capítulo con el corazón en un puño. Desde entonces, Hiba Abouk y Álex González, sus protagonistas Fátima y Morey en la ficción, se han convertido en la comidilla del mundo del cotilleo mientras se sometían al agotador rodaje de la segunda temporada durante casi un año. “Hay gente convencida de que somos pareja y de que nos amamos, pero eso está muy lejos de la realidad”, afirma Abouk.

Lo cierto es que la empatía entre estos dos madrileños 34 años él, 28 ella es total. Comparten sentido del humor, opiniones sobre temas espinosos y, sobre todo, recuerdos; recuerdos de cómo se conocieron y de todo lo que han vivido juntos desde que la televisión los metió de golpe y porrazo en los hogares de millones de españoles. “Hombre, en los hogares, ¡y en algunos dormitorios!”, añade González. Hiba y él se miran y les da un ataque de risa. El primero de una larga lista.

XLSemanal. Me da la impresión de que ustedes dos congeniaron rápidamente, ¿no?

Álex. ¿Qué te hace pensar eso?

Hiba. Sí, ¿por qué lo dices? [Se lanzan una sonrisa cómplice].

Álex. No, en serio, la verdad es que conectamos enseguida. Nos unió mucho el sentido del humor. Hiba. Además, nuestra comida favorita son las lentejas y el cuscús; en cine y literatura tenemos afinidad Sí, sí.

XL. ¿Se conocían de antes de El Príncipe?

Álex. La noche que nos vimos por primera vez, no sé si te acuerdas, yo estaba rodando Alacrán enamorado, con Santiago Zannou, y tenía la prueba para El Príncipe al día siguiente. Quedamos para ensayar en la plaza de la Luna. Estuvimos sentados allí media hora, lo que hoy sería imposible. Esa fue la primera vez que te vi en persona ¡Qué bonito recordar esto! Nunca habíamos hablado de ello.

XL. Fue amor a primera vista, entonces

Hiba. Pues de algún modo sí, la verdad.

Álex. Luego nos vimos en una fiesta en Chicote, por un estreno. Recuerdo que alguien me agarró para hacerme unas fotos y le dejé mi cartera y las llaves de mi casa a Pedro, nuestro representante. Total que se fue, no me di cuenta y, cuando quise irme, no me cogía el móvil. Y yo allí. Entonces, Hiba, gentilmente, me ofreció su casa para dormir.

XL. Una buena excusa para ligar [Hiba se muere de la risa].

Álex. Pero no, no A ver, sé que esto alimentará la leyenda de si hemos estado juntos, pero, vamos, ¡a estas alturas! De hecho, yo estaba muerto de sueño y lo único que quería era dormir, pero ella, la pobre, por darme conversación, me puso un documental [Hiba se ríe más todavía].

Hiba. Ah, sí. Íntimo Cassavetes, que dura tres horas. Es que me dije. ¿Qué hago? Bueno, pues le pongo esta peli tan larga y así se nos pasa la noche . ¡Que era la segunda vez que nos veíamos!

Álex. Pues ahí estuvimos un rato con Cassavetes hasta que ya, agotado, le iba a decir. Hiba, ¿me puedo ir a dormir? .

Hiba. Tu corbata sigue en mi casa todavía

Álex. ¡Ah, mira! El caso es que ahí me llama Pedro y le digo a Hiba. Gracias por todo, pero me voy a por las llaves . Y no pasó nada. Sé que es difícil de creer, pero es verdad. Luego ya empezamos a ensayar, a rodar y hasta hoy.

XL. ¿Todo lo que se ha montado alrededor de vuestra relación es quizá la parte más molesta de la celebridad?

Álex. Hombre, es un rollo, pero ¡ojalá todos los problemas de mi vida fueran como ese! Si es que ya, de tanto insistir, siendo los dos solteros, nos decimos. Oye, y ¿por qué no? [se ríen]. ¡Pero es que somos como primos! Tenemos confianza. Y no solo para hablar de lo que sea, que en las escenas de sexo incluso preferimos estar desnudos. Y a mí me da mucho pudor, pero con Hiba prefiero desnudarme a usar el velcro.

XL. ¿Qué velcro?

Hiba. Es un calcetín

Álex. No, no [se ríen]. Es una malla. Lo usan los dos actores, pero es que da más vergüenza andar con eso que en pelotas.

XL. No me negarán que todo esto sobre ustedes dos viene de maravilla para la promoción de la serie

Álex. Claro, es parte del marketing, alimenta el morbo y hace que se hable más. Pero lo llevamos muy bien. A lo nuestro. Los medios del corazón tienen el monopolio de la verdad. Ponen cualquier foto donde estemos juntos, titulan. Romántico momento en , y la gente se lo cree.

XL. Y sube la audiencia

Hiba. Ya, no sé. Es como si la gente diera po es nuestra relación real, como si le pareciera imposible que no estemos enamorados de verdad. ¡Hay gente convencida de que somos pareja y de que nos amamos!

XL. ¿Es lo que le dice la gente?

Hiba. Ayer, sin ir más lejos, en el gimnasio, una chica me dijo. ¿De verdad no estás con Álex? ¡Con la química que tenéis! No entiendo que no estéis juntos . Por otro lado, eso es un halago de la leche. Que la gente se lo crea tanto es buena señal.

XL. El Príncipe está protagonizada por una familia musulmana española. ¿Se toman su trabajo en especial Hiba, por su ascendencia libio-tunecina como una aportación a la convivencia?

Hiba. Hombre, la familia de Fátima es española, musulmana y protagonista, algo inédito en la ficción nacional. Por fuerza tiene que aportar un granito de arena a la integración.

XL. ¿Conocen El Príncipe, el barrio de la serie, en Ceuta?

Álex. Fuimos en enero de 2013, con todo el equipo.

Hiba. No sentí ningún peligro [a Álex le da la risa]. ¿Qué pasa?

Álex. Es que Hiba lleva por bandera la integración y

Hiba. ¡A ver qué dices!

Álex. El barrio tiene una fama terrible. yihadismo, narcotráfico, delincuencia Pero nos sentimos tan acogidos que, por la noche, estábamos indignados. que sí habría que cambiar el nombre a la serie, que si se estigmatizaba a un barrio entero Bueno, pues por la mañana, en las noticias. Dos muertos en un tiroteo . La segunda noche, otro. La tercera, igual. Tres tiroteos y cuatro muertos en tres días. Al final fue como. Oye, que tienen razón [se ríen].

XL. ¿La serie ha transformado su visión sobre estas cuestiones?

Hiba. No. Los medios de comunicación promueven la tensión. Nos quieren atemorizar para ganar votos. La islamofobia es tan peligrosa como el yihadismo. Son parte del mismo engranaje.

XL. Pensar que El Príncipe les ha cambiado la vida es una obviedad, pero ¿qué es lo más reseñable?

Álex. Me ha permitido posicionarme en la industria. Llevo doce años en esto y nunca había hecho algo que fuera un éxito. Con El Príncipe, me ha tocado la lotería.Hiba. Es un año entero de rodajes. Eso no lo hace nadie. Es lo más parecido a un empleo de verdad que hemos tenido nunca.

XL. Hiba, ¿la ayudó alguien del barrio con su personaje?

Hiba. Sí, una amiga que hice allí. Una noche pasamos horas hablando en su casa, me contó su vida. Y en un momento dijo. ¿Ves estos agujeros? Son de cuando le pegaron 17 tiros a mi novio . ¡Yo estaba flipada! Un ajuste de cuentas, creo.

XL. ¿Sabéis cómo se sienten los vecinos ante la serie?

Hiba. Solo te diré que dimos el pregón en las fiestas de Ceuta.Les gusta que se hable de su barrio, un lugar al que todos han dado la espalda. Antes de la serie, nadie sabía ni que existía.

Álex. Me da vergüenza confesar esto, pero yo no sabía bien dónde estaban Ceuta y Melilla [Hiba lo mira estupefacta]. ¿Qué? Es verdad. Pero, bueno, esto es un déficit cultural mío.

Hiba. No creas, hay quien cree que Ceuta está en Andalucía.