Juana Biarnés odia la palabra ‘paparazzi’. Durante 20 años esta reportera gráfica, como se define, la primera mujer en cubrir todo tipo de eventos en España, fotografió a todo el que era alguien. Pero siempre desde el respeto y la complicidad. Por Lourdes Gómez

La primera mujer reportera gráfica. Retirada desde hace 40 años. Se redescubre ahora el archivo de esta pionera de la fotografía. Juana Biarnés (1935) empezó en la fotografía en el laboratorio de su padre, fotógrafo deportivo de Terrassa.

Dominaba la cámara desde muy joven, pero cuando acompañaba a su padre a eventos deportivos tenía que lidiar con los prejuicios de la época. Llegaron a echarla del campo por ser mujer. En 1962, las inundaciones en la comarca del Vallés, que costaron la vida a 800 personas, ampliaron su espectro profesional. Se trasladó a Madrid para trabajar en el diario Pueblo. Luego colaboró en revistas y fundó una agencia. En 1985 lo dejó para abrir un restaurante en Ibiza. Al jubilarse, regresó a Terrassa. El fotógrafo Cristóbal Castro -que buscaba imágenes de las riadas del Vallés- ‘descubrió’ su archivo. Y comenzó el merecido homenaje.


Camilo José Cela. Para guapo, yo

Esta foto la hice en su casa de Palma de Mallorca. Siempre iba detrás su mujer, la primera, Rosario Conde, entregada. Ella quería abotonarle bien los botones para la foto y él le decía. ‘Deja estar, si voy a salir igual de guapo’.

Carmen Sevilla. La fotogenia pura 

1435 portada Tronos 0 y FERRO.indd  Carmen Sevilla era la fotogenia pura. Ella estaba enamorada de la cámara, y la cámara de ella. La fotografié muchas veces y nunca puso una pega. Ahora que no está bien, me alegra que se haya rescatado esta foto. Es la imagen de como es Carmen: bella.

Tita Cervera. “Pues hoy te vas a llevar una noticia”

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Yo siempre me he buscado la vida, he pateado mucho la calle. Siempre buscando noticias. Esta foto es en un restaurante, el Valentín, que había en la plaza del Carmen, donde iban muchos famosos. Ese día me pasé por allí y vi a Carmen, a la que ya conocía. Y me dice. ‘Pues hoy te vas a llevar una noticia. Acaba de llegar Lex de Nueva York y me ha pedido que me case con él’. Fue una exclusiva total. Carmen era y es una mujer estupenda. Muy buena persona.

Nureyev y Antonio “Me muero por tener una foto con él”

Yo era muy amiga de Antonio y me dice un día. ‘Viene Nureyev, pero no quiere fotógrafos y yo me muero por tener una foto con él’. Y le digo. ‘Vale, yo voy a tu casa, me presentas como tu secretaria y en un momento dado me pides que os saque una foto’. Y eso hicimos. Muy respetuosamente. Hice varias. Eran para Antonio, pero era una exclusivísima. Así que la publicamos. Eso sí, cuando Nureyev ya se había ido de España.

Santiago Bernabéu. “¡José María, esto no te lo perdono!”

Fui con José María García a la casa de Santiago Bernabéu en Santa Pola. Nadie lo avisó de que iba una mujer. Así que salió en pijama y batín. Cuando me vio, se enfadó muchísimo. Este es el momento en que entra y, acto seguido, se puso a gritar. ‘¡José María, esto no te lo perdono! ¡No avisarme de que venía una señorita!’. Pero lo convencimos de que a mí no me importaba y de que era mejor salir así, en batín, natural. Y la foto se publicó tal cual.

Rocío Durcal. La bella y los hombres

Rocío era otra ‘bestia’ para retratar. Maravillosa. Esta era una visita a una Escuela Militar. A ellos se les iban los ojos, pero se comportaron con respeto, con mucha educación. Le hice muchísimas fotos a lo largo de su vida. A mí me costó mucho hacerme un hueco en la profesión; no era fácil entonces siendo mujer, pero la verdad es que fotografié a todo el mundo que había que fotografiar. Mi padre me inculcó la tenacidad.

Paul McCartney. Enseñando a los Beatles a tocar Las Palmas 

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En 1965 llegaron los Beatles a Madrid. Fui a la rueda de prensa, pero pensé que esas fotos las tenía todo el mundo. Ellos iban a coger un avión a Barcelona, así que hablé con el relaciones públicas del aeropuerto y conseguí colarme en el vuelo. Les hice fotos disimuladamente, pero Ringo Starr me vio y me prohibieron hacer más. Al llegar a Barcelona, fui al hotel y tampoco me dejaban entrar, pero me colé en la planta por el montacargas. Llamo a la puerta de la suite. Me abre Ringo y dice. ‘You again!’. Pero le hizo gracia. Creo que pensaron que era una groupie, una fan, así que me dejaron entrar y me pasé tres horas con ellos. Para esas cosas, ser chica ayudaba. Yo hablaba un inglés ‘macarrónico’, pero allí estuve, hablando de guitarras, de comida y enseñándoles a tocar las palmas. Entonces aún eran unos chicos muy sencillos.

El Cordobés. Famosos con corazón

Este es el padre Montalvo, que era muy amigo de Vicente Ferrer, a su vez buen amigo mío, con un niño indio que quería conocer a toda costa al Cordobés. Y lo organizamos. Entonces, la relación con los personajes famosos era muy distiaron y lo único que contaba era pillar a alguien con el pecho fuera, lo dejé. Me desenamoré del periodismo, porque se impuso el sensacionalismo. En 1985 colgué las cámaras y me dediqué a mi otra pasión. la cocina. Monté un restaurante en Ibiza, Cana Joana, y allí estuve veinte años. Venían muchos amigos. Raphael, la duquesa de Alba.