Steve Schapiro fue testigo de excepción de rodajes míticos de los años setenta, como ‘El Padrino’, ‘Taxi driver’ o ‘Chinatown’. Cada una de sus fotos se ha convertido en una lección magistral de cómo penetrar en el alma humana. Una exposición de PHotoEspaña le rinde homenaje.

Lección I. Estate calladito. En 1968, a Schapiro le encargaron unas fotos de Cowboy de medianoche. Lo hizo tan bien que la Paramount lo contrató para todos sus rodajes. Al secreto de su éxito le quita mérito. Estar callado . Trata de no hablar con los personajes. Les deja hacer, como a Woody Allen. Si están pendientes de mí, dejan de ser ellos mismos .

Lección II. Empieza como reportero. Schapiro comenzó como fotorreportero, y en los sesenta se centró en el movimiento de los derechos civiles. Estuvo en los trágicos incidentes del puente de Selma. En esa misma época retrató a Truman Capote, que arrasaba con A Sangre fría, y fotografió el rodaje de la película.

Lección III. Tómate tu tiempo. Marcello Mastroianni en Nueva York, en 1962. Schapiro trabajaba para Life. Lo hizo también para Time, Paris Match y otras. Es una pena que ya no queden revistas gráficas. Entonces podías trabajar semanas en una historia o un personaje .

Lección IV. Busca el instante. Al llegar al rodaje de El Padrino, en 1971, oyó el rumor de que Brando estaba enfermo. Lo vio envuelto en un abrigo y susurraba. Pero, de pronto, se giró con toda la electricidad en sus ojos y dijo. ‘Hay alguien ahí con una cámara’. Y se transformó .

Lección V. Detecta el carisma. Schapiro tuvo un gran acceso a los Kennedy. Fotografió la campaña de Robert durante la cual fue asesinado. Pero el mayor objeto de deseo para los fotógrafos era Jackie. Schapiro dice que ella emanaba carisma .

Lección VI. ¡Es la emoción, estúpido! Para mí, la emoción es la cualidad más fuerte de una fotografía , dice Schapiro, cuyo primer referente fue Cartier-Bresson. La búsqueda del ‘momento decisivo’ la centró en el interior del ser humano. En rodajes como el de Chinatown, con Jack Nicholson y Faye Dunaway, halló momentos de alta tensión emocional.

Lección VII. No mires el reloj.   Bowie es un tipo muy listo y muy consciente de su imagen , cuenta Schapiro. La primera sesión que hice con él empezó a las cuatro de la tarde y acabó a las cuatro de la madrugada. No dejaba de cambiarse de ropa y de probar poses .

Lección VIII. ¡Asómate a su alma! Busco esos momentos en que hay ‘algo’ en los ojos o en la actitud de la persona, algo que muestra su espíritu . En 1974 retrató así a Diana Ross. Su canción My mistake (was to love you) arrasaba. Pero su mirada no mostraba entusiasmo

Lección IX. La asignatura pendiente. Andy Warhol, Nico y The Velvet Underground en Los Ángeles en 1965. A los 80 años y aún trabajando, Schapiro dice que el único personaje que le falta y le gustaría fotografiar es Obama.

La exposición Steve Schapiro. Retrospectiva, en el marco de PHotoEspaña 2015, puede visitarse del 4 de junio al 23 de agosto en el Centro de Historias, en Zaragoza.