Creó el sistema que ahogó la financiación a grupos terroristas en la era Bush. Ahora, sus tácticas anticorrupción y contra el blanqueo de dinero han sido empleadas para poner a la FIFA contra la pared. Zarate, exasesor de la Casa Blanca, nos desvela las claves secretas de la investigación y advierte. Limpiar el fútbol causará un efecto dominó global de múltiples consecuencias .

Hoy, Juan Zarate colabora con el Papa Francisco en la limpieza de las finanzas vaticanas y escribe libros como ‘Treasury’s war’ (‘La guerra del tesoro’), donde narra cómo dinamitó la financiación global del terrorismo tras el 11-S. Aquella guerra convirtió la lucha contra la corrupción y el blanqueo en una cuestión de seguridad nacional para Estados Unidos , asegura. Ahora, las tácticas que diseñó han apuntado a la FIFA, un coloso sin escrúpulos considerado intocable hasta hace unos días.

XLSemanal. ¿Por qué Estados Unidos se lanza contra la FIFA? 

Juan Zarate. Es una investigación de la Fiscalía de Nueva York sobre un sistema de sobornos que llevaba 24 años funcionando y que era un secreto a voces.

XL. ¿Qué ha cambiado para que ahora sí y durante años no?

J.Z. Que la lucha contra la corrupción se ha convertido en una cuestión de seguridad nacional. En la guerra contra el terrorismo hemos ido perfeccionando una serie de herramientas para cortar la financiación de los enemigos de Estados Unidos. Estos métodos sirven ahora para rastrear cualquier dinero sucio, provenga de donde provenga.

XL. Los agentes del FBI se pasean por Zúrich como si fuera la Quinta Avenida

J.Z. Estados Unidos tiene un historial de usar sus leyes antiblanqueo muy agresivamente contra ciudadanos e instituciones extranjeras, siempre que tengan algún nexo con el país. Por ejemplo, que utilicen nuestro sistema financiero para sus transacciones. Por tanto, tiene jurisdicción.

XL. En Europa causa perplejidad que su país asuma el liderazgo en una investigación sobre el organismo que dirige el fútbol, deporte rey en casi todo el mundo excepto allí

J.Z. Sí, aquí la mayoría ni siquiera sabe qué es la FIFA, pero nuestro Gobierno es muy beligerante a la hora de perseguir estas conductas. Y si hay un vínculo con Estados Unidos, nuestros fiscales van a actuar.

XL. Los arrestos se producen en Suiza, país que no se distingue por su ánimo de colaboración en casos financieros. ¿Ve probable que haya extradiciones y un juicio?

J.Z. Las posibilidades son muy altas. Si hay pruebas y un caso sólido, los suizos son muy agresivos. Cooperarán. En los últimos años han estado muy ansiosos por demostrar que el secreto bancario no protege a los delincuentes. No es un sistema perfecto, pero si la ley lo permite, actúan.

XL. ¿Por qué ha dimitido Blatter? 

J.Z. Porque se ha dado cuenta de que la investigación sobre su círculo de confianza se está estrechando cada vez más. Y que el juego ha terminado.

XL. ¿Habrá repercusiones fuera del mundo del deporte? 

J.Z. Sí, hemos abierto la caja de Pandora. Otros países se van a animar a lanzar sus propias investigaciones. Europa se sentirá espoleada por el ejemplo de Estados Unidos. El impacto no solo se sentirá en el mundo del deporte, también en la publicidad o los derechos de televisión. Y abre muchos interrogantes sobre la corrupción en Rusia y Catar, los organizadores de los próximos mundiales. Pero también en Brasil, con el Gobierno muy presionado por los escándalos.

XL. ¿Es esta una nueva manera de hacer política exterior?

 J.Z. Sí. Y lo vamos a ver muchas veces. Vivimos en un mundo global e interconectado. Y muchos países, sobre todo occidentales, comparten una serie de normas y principios. Esto permite que fiscales y reguladores puedan tener un alcance global. Aquellos que se preguntan cómo será el poder en el siglo XXI fuera del ámbito militar tienen aquí la respuesta.

XL. A Putin no le ha hecho ninguna gracia.

J.Z. Hay que interpretar el caso en clave estratégica. Se demuestra el alcance global de nuestras leyes. La acción contra la FIFA tendrá un efecto dominó, con implicaciones geopolíticas. Puede afectar a las relaciones con Rusia y a la estabilidad de gobiernos como el de Brasil. Es como usar munición guiada de precisión [bombas inteligentes].

XL. Suena a lenguaje bélico

J.Z. Las guerras del siglo XXI serán, cada vez más, guerras financieras. Porque las sanciones económicas y la influencia financiera son ahora las herramientas preferidas para defender la seguridad nacional donde ni la diplomacia ni la fuerza militar son efectivas o posibles. Lo que se busca es derrotar financieramente al enemigo. El dinero es lo que conecta a distintos grupos e intereses, creando alianzas contra Estados Unidos. Pero el dinero crea vulnerabilidades, deja rastros. Cortar esos flujos de dinero es primordial.

XL. ¿Cómo? 

J.Z. Estados Unidos lucha en varios frentes. la expansión internacional de sus leyes antiblanqueo, como ha sucedido en el caso FIFA; las herramientas de inteligencia para vigilar las transacciones; y el aprovechamiento de su situación predominante en el sistema financiero, obligando a los bancos a guiarse por los principios de transparencia y a compartir información.

XL. ¿Y los bancos acatan?

J.Z. Hoy, la reputación es demasiado valiosa y el riesgo de quedarse fuera del sistema no les compensa.

XL. ¿Entonces la guerra financiera empieza a dar victorias? 

J.Z. Y las seguirá dando mientras Estados Unidos tenga un alcance global. Y para ello necesita que Nueva York sea el centro financiero del mundo. Y que el dólar sea la moneda de reserva más importante. Si Estados Unidos pierde ese predominio, y lo perdería si el dólar se debilita, podría perder la guerra financiera.

XL. ¿Quién puede cuestionar ese predominio?

J.Z. Al dólar le están saliendo competidores. Rusia, China o la India están hablando sin tapujos de acabar con la dominación del dólar.

<stL. ¿Habrá un ataque al dólar?

J.Z. Muchos países se están cuestionando si es apropiado tener sus deudas solo en dólares y están moviéndose hacia cestas de monedas. El porcentaje mundial de reservas en dólares se ha reducido desde el 72 por ciento al 62 por ciento en la última década. China está dando pasos para internacionalizar su moneda. La relación monetaria actual entre China y Estados Unidos contagia fragilidad al sistema internacional. Algunos analistas la llaman ‘Chimérica’ [China es el mayor tenedor de deuda norteamericana. 1,27 billones de dólares]. Es una situación inestable que puede estallar si la situación económica o política se deteriora.

Las claves del caso. No es el fútbol, estúpido, es la guerra financiera

La operación en Suiza contra la FIFA, en un hotel de cinco estrellas, ha sido advierte Juan Zarate un golpe de mano en la guerra financiera que los EE.UU. están librando contra sus enemigos. Está en juego el dominio económico del mundo.

Clave 1. EE.UU. y su jurisdicción planetaria

A Washington le basta con que un dólar sospechoso haya estado alojado una décima de segundo en un servidor estadounidense para actuar. ¿Se imagina a un fiscal español con una orden judicial contra directivos de la NBA? No. Porque, además de leyes, hace falta poder intimidatorio. El caso FIFA inaugura una nueva época en la persecución del blanqueo. Y es algo que ha empezado a hacer EE.UU. porque es el único que, de momento, puede.

Clave 2. Donde más duele

¿Por qué puede EE.UU.? El arma más poderosa que tiene Washington contra la corrupción es el poderoso dólar. Los reguladores pueden forzar a los bancos a ayudarlos en sus investigaciones. ¿Cómo? Si no colaboran, las autoridades los golpearán donde más duele. apartándolos del mayor mercado financiero del mundo [Wall Street] , expone el analista Ben Wright en The Telegraph. Lo corrobora el Financial Times. La importancia del dólar en el sistema financiero permite que el Departamento del Tesoro pueda intimidar a toda clase de empresas y países. Si hacéis tratos con nuestros enemigos advierte os cerraremos la puerta a una parte significativa de la economía global .

Clave 3. No se libra ni Andorra

Legalmente, EE.UU. se apoya en la Ley Patriota, creada a raíz del 11-S. La sección 311 de esa norma, que coloca a los bancos sospechosos de consentir el blanqueo en una lista de objetivos prioritarios, está causando estragos. Una veintena ya sabe cómo se las gastan los fiscales estadounidenses, entre ellos la Banca Privada de Andorra (BPA), cuya investigación ha supuesto, además, la muerte fulminante del Banco de Madrid.

Clave 4. El tamaño importa

La FIFA tiene más países afiliados que la ONU y prevé ingresar 5000 millones de dólares entre 2015 y 2018. Es un ejemplo de coloso sin escrúpulos en un mundo donde los países pierden cada vez más influencia en favor de organizaciones no estatales. Por tanto, es un objetivo para el Departamento de Justicia.

Clave 5. La intrépida fiscal

El brazo ejecutor del Departamento de Justicia de EE.UU. es su fiscal general, Loretta Lynch, que se estrenó con una multa de 5000 millones de dólares a cinco grandes bancos por amañar los tipos de cambio.

Clave 6. Bancos bajo la lupa

No es casualidad que EE.UU. haya montado esta operación en suelo suizo. Está enviando un mensaje. EE.UU. vuelve a jugar a Policía del mundo , escribe Jim Pagels, colaborador de Forbes. Y que tomen nota Putin, Catar Además, la FIFA tiene tan mala fama que Obama, de paso, gana la batalla propagandística.

Clave 7. Pero el yuan acecha

El 43 por ciento de las transacciones financieras se hacen en dólares. Y el 63 por ciento de las reservas de los bancos mundiales están en dólares. Pero, advierte The Wall Street Journal. Para preservar la influencia de EE.UU. se necesita que al dólar no le hagan sombra . ¿Y qué moneda puede ‘toserle’? El yuan chino. Casi la mitad de las reservas de dólares que hay en el mundo están ya en manos de Pekín. El gigante asiático es el mayor prestamista de EE.UU., además de ser el mayor ‘productor’ e importador de oro; los expertos calculan que posee unas 30.000 toneladas de este metal precioso. Bill Gates dijo en mayo. Me encanta el dólar, pero apuesto por el yuan .

Clave 8. El gol de Obama

China quiere que el yuan entre en el club de las divisas que pueden ser reservas, junto con el dólar, el euro, la libra esterlina, el franco suizo o el yen. Y el FMI se reúne a finales de año para decidir las nuevas admisiones. China podría instaurar un nuevo orden mundial si desencadena una estampida del dólar a favor del yuan. Pero, como dice The Wall Street Journal, para que una divisa sea reserva mundial tiene que merecerlo . Por eso es tan importante que EE.UU. lance a sus sabuesos para que cada dólar esté controlado. La corrupción rampante imposibilita que el Gobierno chino pueda presumir de la limpieza del yuan. Obama ha marcado un gol. Le toca a la selección del Resto del Mundo sacar desde el centro.