Se casaron por conveniencia, pero terminaron locamente enamorados. Blanca Suárez y Álvaro Cervantes dan vida a una de las parejas más apasionadas de nuestra historia, Carlos I e Isabel de Portugal, los protagonistas de la serie de TVE ‘Carlos, rey emperador’. Por Virginia Drake

Blanca Suárez y Álvaro Cervantes son los jóvenes pero contundentes actores que asumen el reto de atrapar a la audiencia con el mismo o parecido éxito que lo hizo Isabel. En esta ocasión, Carlos, rey emperador, la serie de Diagonal TV para La 1, contará con 17 únicos episodios, ya que el protagonista muere en el monasterio de Yuste en el último capítulo. Hablamos con ellos al final del rodaje, con todas las ilusiones puestas en la que se nos presenta como la gran historia de amor que vivieron Carlos e Isabel a partir de un matrimonio de absoluta conveniencia.

Blanca Suárez

 Abrigo, de Emporio Armani; y pendientes, de Tous.

Poderosa, segura de sí misma y celosa en el cuidado de su imagen, inició la carrera de Comunicación Audiovisual hasta que su participación en la serie El internado le dio la oportunidad de saltar con éxito al cine. Con 23 años ya había sido dos veces chica Almodóvar. Los amantes pasajeros y La piel que habito, actuación por la que fue nominada al Goya como actriz revelación. Ahora, en Carlos, rey emperador, Blanca se mete en la piel de Isabel de Portugal.

XLSemanal. Michelle Jenner ha dejado el listón muy alto en la serie Isabel y la comparación con usted puede ser recurrente. ¿Ha hablado con ella?

Blanca Suárez. Muy por encima, pero yo no me he planteado esta serie como la sucesora de Isabel porque no hay una continuidad directa. Además, hay muchas modificaciones en cómo se cuentan las cosas y Carlos puede que sea un poco más moderna de luz, de ritmo

XL. Durante el reinado de Carlos I pertenecieron a la Corona española gran parte de Europa y América; sin embargo, la serie se centra en una historia de amor.

B.S. ¡Es que la de Carlos e Isabel fue una gran historia de amor! Se casaron por conveniencia, pero luego se enamoraron a primera vista. No se dejan de lado los acontecimientos políticos, pero sí es verdad que todo gira en torno a su relación con Isabel.

*Blanca viste con Total look, de Max Mara; pulsera, de Swarovski; y pendientes, de Tous. Álvaro lleva cazadora perfecto, de Emporio Armani; camisa, de El Corte Inglés; corbata, de Dior Homme; pisacorbatas, de Louis Vuitton; y pantalón, de Emidio Tucci.

XL. Y, después de meterse en el papel de reina, ¿se ha vuelto más monárquica o todo lo contrario?

B.S. Sobre este tema prefiero no mojarme en público ni en un sentido ni en otro, porque siempre habrá quien no esté de acuerdo contigo. No sé, prefiero no definirme en una entrevista sobre este tipo de cosas Es algo más personal, más privado, ¿no?

XL. Quien sí parece haberla impresionado ha sido Raphael. Después de trabajar con él en Mi gran noche ha dicho. ¡Raphael es Dios! .

B.S. Eso lo dije un poco en broma, no soy una persona impresionable; igual en toda mi vida me he cruzado con dos personas que me hayan podido impresionar, nada más. Pero reconozco que Raphael es una estrella en el mejor sentido de la palabra, de las de antes, de las que ellos solos se lo hacían todo. cantaban, bailaban, interpretaban ¡De las que ahora no hay! [se ríe].

XL. Y, salvando las distancias, ¿usted se considera también una estrella?

B.S. ¡Noooo!, hoy día decir de alguien que es una estrella tiene otro sentido. Yo soy superconsciente de lo que soy y me puedo considerar muchas cosas, pero no una estrella.

XL. Es usted imagen de una firma de lencería. Hay que sentirse muy segura para aceptar una propuesta así

B.S. Mmmm, no sé qué decirte, porque yo no soy muy segura; tengo mis complejos, como todo el mundo, y soy bastante tímida. Me lo planteo como trabajo y, con el tiempo, te vas acostumbrando a muchas cosas.

*Vestido, de Adolfo Domínguez Costura; collar, de Swarovski; pendientes, de Tous; y botín, de Christian Dior.

XL. ¿De qué tiene complejos?

B.S. ¡Jamás los diré! Si los reconozco, todo el mundo se fijará en ellos mucho más. Todos los tenemos; estoy segura de que Angelina Jolie, también.

XL. Parece que todo lo razona mil veces y, sin embargo, ha dicho. Lucharé a muerte por hacer siempre lo que siento y no por lo que la cabeza me dicte .

B.S. Reconozco que soy muy mental, pero cuando algo me toca y me mueve por dentro, me tiro. Soy muy sensible y todo lo que tenga que ver con cosas que me hagan sentir mucho me pierden. Esta profesión me ha obligado a ser cerebral y colocar cada cosa en su casilla para no embarullarme.

XL. Con 26 años ya ha recogido importantes premios y ha sido nominada a un Goya

B.S. No le doy muchas vueltas porque desde dentro las cosas se ven con más calma si se han vivido desde su gestación. De lo contrario, me podría volver loca y saltar por un balcón. Me han pasado muchas cosas en muy poco tiempo. Prefiero mirar para delante y centrarme en lo próximo que venga.

XL. En Hollywood, las actrices hicieron un plante para que dejaran de preguntarles a ellas por su vestido y a ellos por las películas que interpretaban ¿A usted por qué suelen preguntarle más?

B.S. Por con quién entro y con quién salgo [se ríe]. Ece interesarle de mí a la gente. Y eso que yo apenas salgo

XL. A lo mejor es por eso, o porque no contesta cuando le preguntan.

B.S. Puede ser, pero creo que si contesto me seguirán preguntando más y más de por vida. No pienso probarlo, pero esta es mi teoría. Desde hace muchos años, me persiguen los paparazis.

Álvaro Cervantes

Jersey, de Loewe; pantalón, de Ana Locking; calcetines, de The Wolf Socks; y ZAPATOS, de Louis Vuitton.

Abierto, simpático y espontáneo, Álvaro es hijo de un comercial de informática y de una florista. Abandonó la carrera de Comunicación Audiovisual para poder dedicarse de lleno al trabajo de actor. Hace apenas siete años que debutó en el cine y en su segundo papel ya fue protagonista (El juego del ahorcado, 2009) y nominado al Goya como mejor actor revelación. En televisión ha participado, entre otras, en las series Luna, el misterio de Calenda y, ahora, en Carlos, rey emperador. su gran reto.

XLSemanal. ¿Cómo ha conseguido parecerse tanto al rey?

Álvaro Cervantes. Adelgacé muchísimo para que el parecido fuera mayor. Llevo un retrato de Carlos en el móvil y lo miro constantemente, estoy obsesionado con este tema.

XL. ¿Cuántos kilos ha perdido?

A.C. Diez. He seguido un régimen muy estricto y me ha costado porque me gusta mucho comer, pero por un objetivo así ni lo dudas. En cuanto acabó la serie, me metí un enorme bocadillo y me pareció fiesta mayor.

XL. Pero Carlos V tenía fama de gran comedor; de hecho, enfermó de gota.

A.C. Sí, sí; si comer comía muy bien, pero tenía la cara muy afilada y angulosa. Engordaba solo de cuerpo. Yo creo que coincido en su pasión por la comida, porque Carlos era muy sibarita. Era un hombre muy refinado y muy culto, chocaba bastante con las costumbres de aquellos españoles.

XL. Para hacer de rey habrá tenido que aprender a ponerse muy regio y muy solemne en cada movimiento

A.C. Hay escenas de todo tipo. las muy solemnes y también de esas en las que se guardan menos las formas. En su intimidad hay momentos de mucha pasión y de mucho sufrimiento en los que se desespera e incluso pierde los papeles. No todo era la imagen real que todo el mundo conoce de él.

Álvaro lleva Total look, de Louis Vuitton. Blanca, con vestido, de Emporio Armani; y pulsera, de and Other Stories.

XL. Su historia de amor fue real, pese a que Carlos se casó con Isabel de Portugal prácticamente porque necesitaba su dinero.

A.C. Así fue, sí. No solo pasó un año desde su matrimonio hasta la noche de bodas, sino que, además, había retrasado la boda todo lo que pudo porque no quería casarse, solo le interesaba hacer crecer el imperio. También el referente que tenía del matrimonio de sus padres (Juana la Loca y Felipe) hacía que le diera miedo el matrimonio. Se casó por razones económicas, pero luego se enamoró profundamente.

XL. Hasta el punto de que, cuando llega a Granada el cadáver de Isabel, Carlos no se atreve a asistir al entierro.

A.C. La muerte de Isabel lo rompe por completo y decide entregarse a Dios y retirarse de la vida en el monasterio de Yuste, porque no puede sostenerse en la Corte sin ella.

XL. Los rodajes han sido en escenarios reales

A.C. Ha sido un lujo, sí; además, fui a conocer Gante, donde se crió Carlos; y también fui a Malinas y me bebí a su salud una jarra de su cerveza favorita, que se sigue fabricando.

XL. Así que, menos tener gota y morirse, ha seguido todos sus pasos.

A.C. Sí, sí; solo espero que la gota no llegue nunca [risas]. En Granada es donde Carlos se relajó y vivió su amor. Se levantaba a las once de las mañana y los consejeros no entendían qué le pasaba, y es que estaba enamorado y gozando las noches con Isabel.

Abrigo, de Emporio Armani; camisa, de Giorgio Armani; y chaleco y corbata, de Dior Homme.

Fotografías: Chesco López / Estilismo: Verónica Suárez / Realización: Raquel Peláez