Un jugador de ‘bridge’ noruego ha destapado el mayor escándalo del juego que se recuerda. Ha ‘pillado’ a los mayores campeones del mundo, israelíes, italianos y alemanes, haciendo trampas. Hay mucho dinero y amenazas sobre el tapete. Se lo contamos.

Asegúrese de no estar en casa cuando descubra el pastel , le advirtió el policía a Boye Brogeland, un jugador profesional de ‘bridge’ que estaba a punto de destapar el mayor escándalo de la historia de este juego.

El noruego Brogeland ocupa el puesto 64 en el ranking de la Federación Mundial de Bridge y ha puesto patas arriba las mesas de la élite de este juego. De un plumazo ha terminado con las carreras de los campeones europeos, los israelíes Lotan Fisher y Ron Schwartz, de los italianos Fulvio Fantoni y Claudio Fantoni actuales número uno y número dos del ranking mundial y de los alemanes Alexander Smirnov y Josef Piekarek. En la última Bermuda Bowl, el torneo más prestigioso celebrado en la India el 26 de septiembre, ya no participaron ninguna de estas tres parejas. Las dos primeras están bajo investigación después de que Brogeland denunciara que hacían trampas. se transmitían señales entre ellos para informar de las cartas que llevaban. Los alemanes, por su parte, se han retirado por voluntad propia tras reconocer que ellos también habían jugado sucio.

Sin temor a las amenazas.

Boye es el sheriff que ha llegado en su caballo para poner orden en la ciudad , comenta a Newsweek Bob Hamman, un texano que ha ganado diez Bermuda Bowls y avala las denuncias del noruego. Brogeland, en vez de blandir un colt 45, ha emprendido una meticulosa investigación observando los vídeos de los torneos colgados en YouTube y para ello ha contado con la ayuda de otros jugadores, profesionales y aficionados. Mi única motivación es sanear el bridge y hacer lo correcto , afirma Brogeland, cuyos padres le enseñaron a jugar cuando tan solo tenía ocho años. Las consecuencias no me preocupan. Es lo que harían mis padres. Y es lo que harían mis hijos, o eso espero .

Aunque la mayoría de los jugadores de bridge ya han cumplido los 65 años, este juego resulta el imán perfecto para millonarios acostumbrados a ganar siempre. En Manhattan, la mayor parte de los clubs más chics están ocupados por jubilados ociosos, pero también por brokers y consejeros delegados que juegan en equipo con profesionales pagados de su bolsillo. Como dicen los aficionados parafraseando a Mae West. El brigde es como el buen sexo. Si no tienes una buena pareja, más te vale tener una buena mano .No es extraño, por tanto, que un jugador profesional pueda cobrar a sus clientes-patrocinadores una cifra anual de entre 300.000 y 500.000 dólares y que algunos millonarios lleguen a soltar el millón de dólares por participar con su equipo soñado en un torneo de élite y darse el gusto de echar unas manitas.

Vanidad, reto intelectual y dinero, mucho dinero. Y trampas. En el bridge es fácil hacerlas. tienes una pareja a la que puedes informar mediante señas de tus cartas y ganar la partida. Y aunque se han ido poniendo trabas para impedir el juego sucio, el ingenio de los jugadores, especialmente motivados por la cantidad de dinero que mueve en patrocinios, siempre logra superarlas.

Cómo pillar a dos tramposos.

Las sospechas de Brogeland comenzaron el pasado agosto en el torneo Spingold de Chicago. Durante una partida de cuartos de final, él y su pareja Espen Lindqvist perdieron por un punto contra el equipo israelí integrado por Fisher y Schwartz. Me quedé hundido recuerda Brogeland. El bridge es un juego de lógica, pero ellos estuvieron jugando de forma absolutamente ilógica todo el rato. Tomaban una decisión ilógica tras otra, y siempre les salía bien .

Brogeland, que había sido compañero de equipo de Fisher y Schwartz el año anterior (en los torneos internacionales, los equipos son de seis), ya tenía ciertas sospechas, así que cuando volvió a su casa él y su mujer, Tonje, se sumieron durante horas y días enteros en contemplar cómo Fisher y Schwartz ganaban los campeonatos del año anterior en vídeos de YouTube para intentar descubrir algún gesto o movimiento sospechoso, al mismo tiempo que pedía ayuda a otros jugadores amigos para que hicieran lo mismo. Per-Ola Cullin, un jugador sueco, dio con la clave. Reparó en que la tablilla en la que los jugadores efectuaban las subastas estaba situada en determinados puntos de la mesa con el fin de señalar una determinada jugada. Por ejemplo, si Fischer o Schwartz querían que su compañero fuera a diamantes, la tablilla estaba emplazada en el centro de la mesa. Per-Ola fue quien descubrió el truco reconoce Brogeland. Estamos hablando de una insurrección de los propios jugadores de bridge que quieren sanear la competición . La denuncia pública que hizo Brogeland a través de una web especializada en bridge y previa llamada a la Policía noruega tuvo inmediatas consecuencias. El 5 de septiembre, Israel se retiró de la Bermuda Bowl. Pero los efectos fueron más allá.

Efectos colaterales.

Maaijke Mevius una astrónoma holandesa de 43 años, jugadora aficionada leyó sobre el escándalo Fisher-Schwartz y sospechó que otra pareja, los italianos Fulvio Fantoni y Claudio Nunes, podía estar haciendo algo parecido. Fantoni y Nunes son los únicos que han ganado la triple corona del bridge (los tres grandes torneos. Bermuda Bowl, Olympiad y World Open Pairs) en los últimos 25 años. Tras analizar horas de imágenes y anotarlo meticulosamente, Mevius descubrió un patrón. Y le escribió un correo a Brogeland. Creo que puede tratarse de un código escribió Mevius, pero no soy lo bastante experta para determinarlo con seguridad. El naipe vertical seguramente es un as, un rey o una reina . Brogeland estaba de acuerdo. Había claros indicios de que Fantoni y Nunes situaban sus naipes en la mesa de forma horizontal o vertical en función de los palos. El noruego transmitió la nueva información a varios jugadores de élite para recabar sus opiniones. Finalmente, el jugador australiano Ishmael Del’Monte corroboró la sospecha de Mevius, y Brogeland lo hizo público. Empezaron a llegar las amenazas. Un conocido, según recoge Newsweek, le transmitió las palunciadas por Fantoni y Nunes. Dile a tu amigo Boye que le tenemos preparada una silla de ruedas hecha a medida .

Los israelíes, por su parte, optaron por amenazas legales. Un abogado de Tel Aviv, representante de Fisher y Schwartz, le envió una carta acusándolo de calumnias intolerables y advirtiendo que sus clientes tenían previsto querellarse contra él por una cifra millonaria. El noruego asegura estar tranquilo. Hay quien dice que hago esto para beneficiar al equipo de Noruega explica. Pero esa nunca fue mi intención. Sencillamente soy un apasionado del bridge .

Tablero. Se coloca un tablero en la parte inferior para que tampoco puedan ‘comunicarse’ con los pies.

Torneo. Hay tres grandes competiciones internacionales de bridge, el único juego clasificado como deporte.

Pantalla. Se juega con una pantalla en diagonal sobre la mesa para que no puedan hacerse señas.

Lo que hay que saber

Las trampas no son nada nuevo. El bridge es un juego muy complejo. Hacen falta por lo menos 12 horas de estudio para poder sentarse a la mesa de juego , explica Chris Willenken, un profesional. Pero simplificando mucho, dos compañeros de equipo se sientan el uno frente al otro y tratan de ganar el mayor número de bazas. La dificultad estriba en desconocer la mano de tu compañero y su ‘palo largo’ (el mayor número de naipes de un mismo palo entre las 13 cartas que le han sido repartidas). La clave está en obtener dicha información Y, claro, siempre es posible hacer trampas. En la Bermuda Bowl de 1965, el equipo británico fue descalificado tras descubrirse que indicaban con determinado número de dedos en el reverso de los naipes su palo largo. Para dificultar este tipo de señas, las mesas hoy incluyen una pantalla que impide que las parejas se vean directamente. En la Bermuda Bowl de 1975, una pareja italiana se comunicó rozándose los pies bajo la mesa. Y de ahí que las mesas tengan tableros de separación también por debajo. Pero se agudiza el ingenio Hace dos años, en la d’Orsi World Senior Bowl, se descubrió que los alemanes Michael Elinescu y Entscho Wladow ambos, médicos utilizaban un sistema de toses y estornudos para comunicarse.

Un millonario juega y patrocina el equipo. En el bridge de alto nivel, cada equipo registrado tiene seis jugadores (aunque en cada partida participan dos). El equipo suele estar integrado por cinco jugadores muy bien pagados y un patrocinador, un millonario aficionado al bridge que también juega, aunque las mínimas bazas. La única forma de que participen en los torneos jugadores profesionales es que este tipo de patrocinadores también jueguen. No les basta con mirar , reconoce Brogeland. Aunque para los profanos, esto es algo así como si Florentino Pérez bajara a jugar en el Bernabéu un par de minutos y luego proclamara que la Champions la ganaron él y Cristiano Ronaldo

Viejos y no tanto. La mayoría de los jugadores de bridge tienen una avanzada edad. Pero el juego sigue atrayendo a algunos grandes innovadores. Warren Buffett y Bill Gates juegan e incluso compiten en pareja. De hecho, Gates dice que es el único juego en el que los ordenadores nunca superarán a los humanos. Y Facebook ha pedido autorización para crear un torneo oficial en su campus en Menlo Park los padres de Mark Zuckerberg son fanáticos del bridge.

Los israelíes sospechosos.

Lotan Fisher y Ron Schwartz, los jugadores israelíes acusados de hacer trampas, aseguran que se trata de calumnias motivadas por la envidia. Pero de momento se han retirado de las competiciones mientras la Federación israelí investiga las demandas. Fisher y Schwartz ganan mucho dinero con el bridge desde hace años. Fisher comenzó a jugar muy pronto y lo llamaban el niño prodigio del bridge .