Por 55 euros lo tiene hecho. Ese es el precio de este peculiar servicio que ya funciona en Japón: una hora de apoyo moral y palmadas afectuosas. Por E. F.

Su creador, Hiroki Terai, lo ha orientado especialmente hacia las mujeres, para darles -explica- apoyos por “el estrés adicional que tienen que soportar por ser mujeres”.

Ofrece por ello a las afligidas clientas sus ikemesos, término que aúna dos palabras. Ikemen (‘guapo’) y mesomes (‘llorar’). Hay ikemesos guapos, macarras, intelectuales… Todos, dice la empresa, capacitados en ‘llanto terapéutico’. Las clientas afirman quedarse liberadas del llanto contenido.