El sentido del humor y el interés por la Historia unieron a estos dos monstruos del cine hace casi tres décadas. Por Fátima Uribarri

A ellos también les ha atrapado el atasco. Llegan tarde a la cita en el Hotel Ritz Carlton frente a Central Park,en Nueva York. Tom Hanks entra como un tiro, con gorra de sus adorados Yankees, vaqueros y zapatillas de deporte.

Aparece jovial, lleno de energía, más delgado que en la película El puente de los espías, que él protagoniza y dirige Steven Spielberg. Pide perdón por el retraso. Saluda dando el codo en vez de la mano. Estoy resfriado , explica. Se sirve un té English Breakfast mientras esperamos al gran hombre , dice.

Steven Spielberg llega poco después disculpándose también por el retraso. Es más calmado que Tom, y más menudo, también va en vaqueros y desprende un aura de dulzura sorprendente. Son dos buenos amigos que se llevan casi diez años de diferencia [Spielberg cumple 69 en diciembre y Hanks cumplió 59 en julio], comparten su pasión por la Historia y de vez en cuando trabajan juntos. El puente de los espías es una película ‘muy Spielberg’, con la Historia del siglo XX de fondo, un personaje real que rema contra el viento, empeñado en llevar a cabo una misión difícil; con emoción y lágrimas en los espectadores.

XLSemanal. Los dos son padres.

Steven Spielberg y Tom Hanks. ¡Abuelos! [Exclaman al unísono].

XL. Parecen felices de serlo.

Hanks. Es mucho más fácil que ser padre.

Spielberg. Mucho más fácil. Es estupendo ver a los hijos salir adelante por sí mismos. Los hemos guiado, los hemos aconsejado y les hemos dado algunos dólares si los han necesitado, ¡pero solo unos pocos dólares! [Risas].

Hanks. Me he dado cuenta con mi hijo pequeño, que tiene 19 años, de que mi juventud no tiene nada que ver con la suya. Con los mayores, sin embargo, no me sucedió esto. Las ganas de hacer una carrera son las mismas, pero la manera de lograrlo es totalmente diferente. A su edad, yo podía pasar temporadas trabajando de camarero y cobrando un dinerillo en negro, pero ahora, con esta situación económica que vivimos, no pueden hacer lo mismo.

XL. ¿Perjudica a los jóvenes, acorta su imaginación, el uso constante de dispositivos tecnológicos? 

Hanks. Dos de mis hijos son realmente expertos en estos dispositivos y consiguen cosas que yo no soy capaz de comprender. Nuestra visión es anterior a la llegada de estos aparatos, por eso nos parece que ellos emplean demasiado tiempo en la tecnología. Pero mis hijos no conocen un mundo sin pantallas. Creo que están en un peldaño de la evolución por encima de nosotros. Bueno, también hay mucha gente que pierde mucho tiempo jugando, pero veo a mis hijos juguetear con los aparatos y creo que hacen lo mismo que yo hacía a su edad con un lápiz o una máquina de escribir.

XL. Y usted, señor Spielberg, que desde niño inventaba y creaba historias, ¿qué opina?

Spielberg. Creo que estos aparatos facilitan la sinapsis celular y entrenan a nuestros hijos en la multitarea. Los obligan a aprender desde muy pequeños a organizarse y a hacer muchas cosas a la vez. Aunque, bueno, tengo que confesar que nosotros fuimos muy estrictos con los aparatitos en casa.

XL. ¿Y con los nietos?

Spielberg. A los nietos los crían unos padres más listos de lo que fuimos nosotros. En nuestros tiempos había bloques, triángulos y círculos y teníamos que colocarlos en su sitio en los puzles. Ahora hacen todo eso en las pantallas.

Hanks. Mis nietos acceden a la tecnología constantemente y son las más fascinantes, divertidas y enérgicas criaturas del mundo.

Spielberg. No creo que los dispositivos resten imaginación; al contrario, pienso que ofrecen más oportunidades para imaginar. Todos mis vídeos están aquí [señala su teléfono móvil. En el salvapantallas, nos parece ver una preciosa fotografía de su madre]. Hay un vídeo muy divertido que grabé a mi hija cuando era muy pequeña. Me había observado poner el código de seguridad del teléfono. Ella tenía como cuatro años, no entendía los números, pero se fijó en dónde ponía yo los dedos. Entró en el teléfono, en los archivos tengo como mil fotografías aquí dentro [señala el teléfono] y, fijándose en las formas y los colores, encontró el vídeo que yo le había enseñado semanas atrás.

XL. Los dos tienen familias grandes. ¿Eso ayuda a la hora de manejar la fama?

Hanks. Es solo nuestro trabajo, llevamos tanto tiempo en esto Mis hijos ni se inmutan.

Spielberg. Mis hijos están acostumbrados a ver en casa a gente muy conocida, así que solo les interesa que les presente a gente que no conozco, como jugadores de fútbol o baloncesto. Papá, ¿conoces a Kobe Bryant? Me preguntan. Pues no, no lo conozco. ¿No lo conoces? [Spielberg actúa rejuveneciendo su voz]. ¿Por qué no lo invitas a cenar en casa? [Tom se troncha].

Hanks. Lo que sí perciben es cuando una relación es genuina, hay gente que nunca consigue asimilar la fama.

XL. Ambos tienen origen europeo.

Spielberg. Mi familia tiene un árbol genealógico increíble. No lo he indagado yendo tan atrás como habría querido, pero sé que eran campesinos en Ucrania. Soy de origen ucraniano.

Hanks. Cuéntales eso a los periodistas rusos.

XL. Tom, usted es de origen portugués.

Hanks. Mis abuelos maternos. Mi madre es americana de segunda generación. Mi padre era de origen inglés y alemán.

XL. Tom es aficionado al fútbol. ¿Siguen la Liga española?

Hanks. Sigo la Eurocopa cuando la hay. Mi favorito es Grecia porque vamos allí en verano. Estábamos allí cuando ganaron. Fue genial.

XL. Hablemos de El puente de los espías. Jim Donovan, el personaje de Tom, está empeñado en hacer lo correcto, a pesar de las consecuencias. ¿Por qué este asunto de hacer lo correcto les interesa tanto? 

Spielberg. Me admira la gente que no se siente coaccionada por el qué dirán, ni siquiera cuando pueden perder su carrera o hay riesgo para ellos o su familia. Es gente que está plenamentra de qué es lo correcto y lo hace. Personajes así no surgen todos los días Cuando alguno de ellos ha logrado esa gesta en la Historia, me siento impulsado a contar su experiencia.

Hanks. Hay momentos en los que tienes que mostrar tu humanidad y que tus ideas marquen tu conducta personal. En las grandes películas reconoces esos momentos cruciales; hacen que te preguntes. ¿Qué haría yo en esas circunstancias? .

XL. ¿Les ha sucedido algo así en la vida real?

Spielberg. Muchas veces, pero no en asuntos de vida o muerte. A mí me ha pasado cuando me decían que eligiera temas más comerciales en mis películas para conseguir mejores taquillas. Esto no es comparable a los dilemas y las elecciones de estos personajes históricos que han cambiado el mundo. Jim Donovan es un personaje al que admiro. Esta película es sobre espionaje y sobre la decencia, una contradicción que pocas veces es compatible.

Hanks. A mí, Jim Donovan no me cayó bien en la primera escena. Menos mal que después he llegado a comprenderlo y a sintonizar con él, porque para mí es muy importante simpatizar con los personajes que interpreto.

Spielberg. Por eso rechazas tantos papeles

Hanks. [Se ríe]. Claro, es por eso.

XL. La película transcurre cuando se levanta el muro de Berlín, un tiempo convulso, de huidas, de familias separadas. ¿Ven coincidencias con la actualidad? 

Spielberg. Sí. Tiene mucha conexión lo que está pasando ahora y lo que sucedió hace 60 años. También hay diferencias. el espionaje se ha convertido hoy en día en algo que puedes hacer si sabes cómo hackear el ordenador de otra persona. Conseguir información y diseminarla por el mundo ahora es casi un deporte.

Hanks. Lo más clarificador de aquel tiempo era la solidez de las fronteras. Y volvemos al asunto de defender la ética y la humanidad. no me puedo imaginar lo que debe de vivir un policía sensible y con conciencia al que le digan. Ahora tienes que evacuar esta estación llena de refugiados . ¿Cómo haces eso?

Spielberg. Si hay algo a lo que no quiero que volvamos, es a las cuatro palabras más espantosas que he escuchado mientras crecía, que son. Yo solo cumplía órdenes .

Hanks. Oh, Dios mío, totalmente de acuerdo.

XL. ¿Recuerdan la caída del muro de Berlín? ¿Qué estaban haciendo entonces?

Hanks. Yo estaba rodando la película ‘Un equipo muy especial’. La noticia nos dejó atónitos. ¿Os acordáis de lo ilusionado que estaba todo el mundo? Luego no duró tanto esa ilusión, pero cuando sucedió, Dios mío, fue emocionante.

Spielberg. Yo estaba viendo la televisión y me quedé todo el día pegado a la pantalla. hubo una cobertura tremenda, sobre todo de la gente trepando al muro. Es increíble, porque solo cinco días después de la caída del muro recibí a través de alguien de la compañía cinematográfica, no recuerdo quién, un trozo del muro con grafitis. Tengo un trozo del muro desde entonces.

XL. Hay muchas películas posibles sobre la vida al otro lado del muro. ¿Han pensado hacer alguna con este enfoque?

Spielberg. Si alguien me dijera que ya no puedo hacer más Indiana Jones ni más películas sobre Jurassic Park, que no puedo hacer más grandes éxitos garantizados porque necesito dedicar el resto de mi vida al drama histórico, yo aceptaría. Lo haría. Si me encargaran el trabajo de contar historias sobre la Historia real, eso me haría tan feliz y me descargaría presión.

XL. Y enrolaría a Tom en esos proyectos

Hanks. Por supuesto [dice Tom con entusiasmo y esa voz grave tan impactante].

XL. ¿No se plantean hacer una de James Bond juntos? Así Tom podría correr y disparar.

Spielberg. ¡Pero si Tom hace películas de éxito gigantesco en las que salva al mundo!

Hanks. ¡Correcto! Salvo al mundo, pero no uso pistola. voy armado con mi inteligencia, utilizo mis conocimientos y mi curiosidad. [Se ríen].

Spielberg. Tom tiene sus filmes del Código da Vinci, dirigidos a una audiencia diferente. Pero creo que vamos envejeciendo, no es el momento de vestirnos de superhéroes patriotas.

Hanks. Una película a veces examina detalles, cosas pequeñas, y en otras ocasiones habla de asuntos capitales, pero siempre hay algo que te hace recapacitar. Incluso las películas de Dan Brown plantean cuestiones, hacen pensar.

Spielberg. Incluso una película como Parque Jurásico trata asuntos importantes, como el afán del hombre por ser el amo de la naturaleza, y además tiene un mensaje medioambiental.

Hanks. También trata el incesante deseo de las grandes empresas por controlar el mundo.

XL. ¿Recuerdan cómo se conocieron? 

Spielberg. Fue en los años ochenta. Mi compañía, Amblin, estaba haciendo la película Esta casa es una ruina y querían que Tom la protagonizara, así que organizaron una cena.

Hanks. Claro que me acuerdo, en aquella cena yo no dije dos palabras.

*Spielberg está casado con Kate Capshaw, protagonista de Indiana Jones y el templo maldito.Tienen siete hijos y tres nietos. Tom Hanks lleva 27 años casado con Rita Wilson, hija de una griega. Por eso, los Hanks veranean en Grecia.