Los cuatro forman parte de un organismo secreto encargado de viajar en el tiempo para que nadie pueda cambiar la Historia. Aura Garrido, Rodolfo Sancho, Nacho Fresneda y, ahora también, Hugo Silva son los protagonistas de ‘El Ministerio del Tiempo’, una serie que ha revolucionado la forma de ver televisión en nuestro país, con una legión de fans, los ‘ministéricos’, volcados en las redes sociales para seguirlos cada semana.

RODOLFO SANCHO. -Julián- “Si pudiera, me iría al pasado para ver a mi padre y tomarme una copa con él”

* CAMISA y PANTALÓN, de Dsquared2; y ZAPATOS, de Antony Morato.

En la primera temporada, su personaje se hizo pasar por el bandolero que tanta fama dio a su padre en los setenta. Soy Curro Jiménez , dijo durante un viaje al año 1808. El actor, que acaba de ser padre de su segundo hijo, vuelve al Ministerio en la piel de un enfermero del Samur atormentado por la muerte de su mujer.

XLSemanal. Después de interpretar a Fernando el Católico en la serie Isabel, le llega el papel de Julián en El Ministerio del Tiempo, ¿se puede permitir el lujo de elegir?

Rodolfo Sancho. Por fortuna, ya sí. Ha habido momentos en los que incluso me ha costado decidirme por un trabajo u otro, porque no siempre es fácil. A veces hasta he conseguido forzar un poco los tiempos y encajar dos cosas a la vez, para no decir que no a algo que me apetece.

XL. ¿Ha tenido que decir muchos noes? 

R.S. Últimamente sí he tenido que decir muchos al teatro, porque estaba muy enganchado en las series.

XL. Entre Isabel, El Ministerio y Mar de plástico, no se puede quejar.

R.S. ¡No me quejo de nada! En julio rodamos Mar de plástico, sí (Antena 3); en Almería, entre invernaderos, lejos de la playa y con un calor enorme. Creo que ha sido el mes de julio más caluroso en décadas. Pero la serie ha sido un éxito y dentro de poco empezaremos a rodar la segunda temporada. Tal y como están las cosas y sabiendo lo que es esta profesión, sin duda soy un privilegiado.

XL. En el Ministerio, ustedes no pueden cambiar el pasado, solo evitar que otros lo hagan. Tampoco pueden modificar su propia biografía.

R.S. Exactamente. Eso crea muchas dudas existenciales a los propios personajes. Todos tenemos pasados complejos en los que cambiaríamos ciertas cosas.

XL. ¿A los grandes héroes les importa poco perder la vida?

R.S. Pues seguramente muy poco [sonríe]. A mi personaje, desde luego, lo que le importa es salvar la vida de los demás, no la suya. Julián es un tipo que se siente desarraigado, que no sabe qué hacer con su vida, porque el presente no le supone gran cosa.

XL. Da la sensación de que Julián no se parece mucho a Rodolfo Sancho

R.S. ¡No se parece en nada! [ríe]. Por suerte, no me parezco a ninguno de mis personajes. Ellos siempre viven momentos mucho más dramáticos de los que he vivido yo.

XL. Imagínese que existen realmente las puertas del tiempo y que en este momento tiene la posibilidad de utilizar una. ¿Adónde se iría. al pasado o al futuro?

R.S. La verdad es que no lo sé Conocer el futuro no me atrae nada, prefiero que la vida me vaya sorprendiendo. No quiero saber nada de lo que me vaya a pasar más adelante, no vaya a ser que vea algo que no me guste y entonces no viviría tranquilo el resto de mis días. más vale no saber y vivir en la inopia [risas]. A mí me gusta el presente.

XL. ¿No hay nada del pasado que le apetezca conocer?

R.S. Bueno, sí. si pudiera, me iría al pasado para ver a mi padre y tomarme una copa con él [sonríe]. Me encantaría que me viera feliz con mi buena racha.

XL. A los 19 años usted fue padre por primera vez y hace poco lo ha sido de nuevo

R.S. Esta vez ha sido una niña, tiene 10 meses y es un amor Babeo absolutamente, juego y me río mucho con ella. Mi hijo mayor tiene ya 21 años, le gusta el mundo del deporte y es entrenador personal.

XL. ¿Y es el que mantiene a su padre así de bien?

R.S. ¡Me mantiene fino! Jajaja ¡Qué va! Me mantengo delgado yo solo porque, últimamente, no tengo tiempo ni de comer demasiado y no paro.

XL. ¿Se parece en algo la paternidad que vivió a los 19 y la que vive ahora a los 40?

R.S. Hay cosas que son parecidas porque, a fin de cuentas, a los bebés hay que atenderlos de la misma manera. se cambia el pañal igual con 19 años que con 41; aunque ahora tengo la ventaja de que ya sabía hacerlo desde el principio.

XL. Pero una noche en blanco se lleva ahora peor, ¿no?

R.S. No te creas; ahora, me duele menos porque a los 19 años no madrugaba como lo hago ahora a los 41 y me sentaba peor tenerme que levantar [ríe]. Estoy muy feliz con mi vida y con mi trabajo; participo en dos series maravillosas, cada una en su estilo, y este año 2016 parece que ya lo tengo medio encajado.

AURA GARRIDO. -Amelia- “Es muy difícil representar a un personaje que es mucho más inteligente que tú”

*VESTIDO, de Lola Li; y JOYAS, de Morellato.

Es madrileña, tiene 26 años y no entiende cómo es posible que las mujeres hayan sobrevivido a los corsés impuestos por las modas de otros siglos. Una no es consciente de la opresión que han supueslo experimenta en su propio cuerpo , apunta. Su personaje, Amelia, es una joven burguesa de clase media acomodada y una de las primeras españolas que estudiaron en la Universidad a finales del siglo XIX.

XLSemanal. ¿Cómo vivió la primera temporada de El Ministerio del Tiempo?

Aura Garrido. De una manera muy especial, porque hay mucho contacto con los fans, que nos tratan muy de tú a tú y que de alguna forma son parte de la serie. Es un feedback muy bonito. 

XL. Amelia es una mujer joven, del siglo XIX, entre dos cuarentones.

A.G. Esta es una de las cosas que más me atrajo cuando leí el primer guion. el personaje de Amelia es un caramelo. Las series están cambiando. Cada vez hay más personajes femeninos potentes.

XL. Es verdad, los papeles femeninos dependen casi siempre de un protagonista masculino.

A.G. O están ahí para formar parte de un romance. El hecho de que Amelia sea un personaje en sí mismo fue una de las cosas por las que me decidí a trabajar en El Ministerio del tiempo.

XL. ¿En qué sentido le influyó?

A.G. Yo me considero feminista y para mí es muy importante ser coherente. El arte, el entretenimiento, las películas, las series de televisión son a la vez un reflejo y una influencia en la sociedad. Me alienta pensar que los personajes femeninos van teniendo peso propio.

XL. Sorprende escuchar hoy una declaración radical de feminismo en una mujer tan joven (26 años).

A.G. Para mí es muy importante recuperar la lucha, porque queda muchísimo por hacer y no podemos dormirnos en los laureles. Que para una actriz siga siendo difícil encontrar un personaje cuya historia no sea de amor demuestra que hay que seguir luchando.

XL. ¿Ha rechazado muchos papeles por esa causa?

A.G. Llevo poco tiempo en esta profesión y he tenido mucha suerte con los papeles que me han caído en las manos; pero sí que es importante para mí poner el ojo en que ciertas dinámicas cambien.

XL. Estará encantada entonces con que Amelia esté considerada como el cerebro de la patrulla.

A.G. Mucho, pero es muy difícil representar un personaje que es más inteligente que tú [ríe].

XL. Que a los cuatro años ya estudiara piano y baile hace pensar que su vocación la tenía clara su madre.

A.G. Vengo de una familia donde muchas personas se dedican a la música. Desde muy pequeña, me dieron una formación artística. Empecé queriendo ser actriz, aunque tuve muchas dudas con ser pianista.

XL. ¿Es verdad que, al nacer, el médico, sin querer, le clavó en la cabeza un bisturí?

A.G. Totalmente, sí [ríe]. Luego, me he enterado de que no es tan raro que pase. Fue durante el parto, claro; al médico se le fue la mano y me hizo una raja en la cabeza.

XL. A los 20 años, con su primera película, Planes para mañana, consigue nominaciones a distintos premios entre ellas, al Goya como actriz revelación y una Biznaga de plata, esto es caer de pie.

A.G. He tenido mucha suerte, pero también he trabajado muchísimo.

XL. Ha dicho. Odio que me tomen por tonta . ¿Ha ocurrido tal cosa, con esa mirada que tiene?

A.G. Alguna vez me ha pasado, sí. Sobre todo cuando eres muy jovencita y nueva. Ahora estoy aprendiendo a marcar mi espacio y a ser más asertiva. esto quiero, esto no quiero y qué no estoy dispuesta a tolerar.

XL. ¿Ha tenido alguna mala experiencia?

A.G. Cuando estás empezando y eres joven, dan por sentado ciertas cosas que no deberían En esta profesión es importante aprender cuanto antes a decir lo que piensas. Para mí ha sido un aprendizaje bastante duro dejar y tener claras las cosas.

XL. ¿Dónde se iría a pasar una semana. al futuro o al pasado?

A.G. Como mujer es difícil elegir un momento del pasado. Además, después de rodar esta serie, en la que voy todo el día con corsé sin poder apenas agacharme ni coger peso, valoras mucho más lo que supone vestir libremente.

XL. También incomoda un tacón alto de aguja.

A.G. Por supuesto, porque no te deja correr ni hacer ejercicio En mi vida diaria no uso zapatos de tacón, solo me los pongo para trabajar. Yo siempre tengo que saber que puedo salir corriendo si lo necesito.

HUGO SILVA. -Pacino- “Las modas duran poco y yo ya fui el chico de moda”

CAMISA, de Boss; y PANTALÓN y ZAPATOS, de Dior.

Es el novato del Ministerio, pero el papel de policía no le pilla de nuevas. El subinspector al que interpretó en la serie Los hombres de Paco lo convirtió en ‘el guapo de moda’ durante mucho tiempo, pero ahora sus papeles en el cine con directores como Almodóvar o Álex de la Iglesia han dejado paso a una época más madura. En el Ministerio, Hugo se pone en la piel de un policía de los años ochenta que se une a la patrulla tras resolver un caso.

XLSemanal. Pacino es el nuevo en la patrulla, ¿qué tal lo han acogido?

Hugo Silva. Muy bien, ya había trabajado antes con la mayoría de los actores y técnicos de la serie y me he sentido como en casa.

XL. Confiese. ¿vio la primera parte de El Ministerio cuando se emitió?

H.S. ¡Sííí, soy fan! No me la perdía nunca. Cuando me llamaron, me hizo mucha ilusión porque era una serie de la que yo ya era auténtico fan. Esta serie no tiene ningún precedente y ya la están comprando firmas norteamericanas.

XL. Hace de policía, un papel que ya conoce bien.

H.S. En El comisario yo hacía de malo. Solo he sido policía en Los hombres de Paco, pero fui Lucas durante tres años. Un personaje al que tengo mucho que agradecer.

XL. Cuando se cruzaba por la calle con un policía, ¿se miraban de reojo?

H.S. Me paraban y nos enrollábamos. Les hacía mucha gracia el personaje y me decían que se sentían muy identificados con lo que nos pasaba en la serie.

XL. ¿Pacino se parecerá a Lucas?

H.S. No te puedo hablar mucho de mi personaje, pero no se parece; este policía es de otra época del año 81 y las cosas eran muy diferentes entonces. La Policía funcionaba de otra manera y el país estaba de otra forma también. mucho menos europeo, con ganas de cambio y con mucha ilusión. Ahora somos menos inocentes.

XL. Está a punto de estrenarse Tenemos que hablar, una película junto con Michelle Jenner. ¿Rechaza muchas ofertas?

H.S. Algunas, pero antes decía más veces que no.

XL. ¿Y eso? 

H.S. Hace un par de años, la crisis hizo que el trabajo disminuyera bastante; pero he de reconocer que desde hace muy poquito la cosa ha cambiado y ahora hay bastantes más ofertas, aunque todo se ha abaratado bastante.

XL. Pero usted no se puede quejar, ¿o sí?

H.S. Yo no me quejo nunca. Me dedico a lo que me gusta y con eso tengo más que suficiente.

XL. Antes de ser actor fue electricista.

H.S. Sí, esas cosas de la vida [sonríe].

XL. ¿Y cuando hay problemas eléctricos en su casa los arregla usted o llama a un propio?

H.S. Llamo a un electricista. Yo llevo sin ejercer 20 años y ya no me acuerdo ni de la ley de Ohms.

XL. ¿Se acostumbra a ser el guapo de la película?

H.S. Yo ya estoy a otra historia. Ese boom mediático lo tuve hace diez años y no van a estar diez años con el mismo chico de moda.

XL. Parece lógico.

H.S. Las modas duran muy poco y yo ya pasé por eso. A mí ahora no me importa nada que me digan guapo. No tengo ningún conflicto con este asunto.

XL. Tiene la oportunidad de viajar al pasado o al futuro, ¿qué haría?

H.S. Me daría una vuelta por el pasado para ver a gente de mi familia que ya no está. Sobre todo, me gustaría estar un ratito con mi abuelo, que lo perdí hace unos meses y lo echo mucho de menos; sentarme a su lado y hablar un buen rato con él.

NACHO FRESNEDA. -Alonso- “No me gustaría conocer el futuro”

*CAMISA y PANTALÓN, de Boss.

Su físico se ajusta perfectamente a la piel del soldado de los Tercios de Flandes del siglo XVI al que interpreta en El Ministerio del Tiempo. Un personaje que se ve transportado al siglo XXI y que todavía no ha logrado adaptarse al cambio. Enjuto, valiente y con un alto sentido del honor, Alonso de Entrerríos evoluciona en el cuerpo de este valenciano de 44 años que alcanzó la popularidad por su papel en series como Hospital Central y La reina del sur.

XLSemanal. Un soldado condenado a muerte en 1569, salvado por el Ministerio y algo despistado con el cambio de siglo

Nacho Fresneda. ¡Un regalo! Por la época, por la ropa, por el juego que da ¡Un lujo de personaje! 

XL. Un hombre de honor, un patriota. Recuerda un poco a Alatriste.

N.F. Me debieron de ver pinta de antiguo [ríe]. Cuando a la patrulla del Ministerio se le acaban las ideas, entro en acción. soy la fuerza, el último recurso. La inteligencia la pone Amelia (Aura Garrido); la estrategia, Julián (Rodolfo Sancho); y cuando ya la razón no funciona entra la fuerza. 

XL. Un papel arriesgado. En la primera temporada se enredó con la capa y se cayó bien caído, se quemó el pelo

N.F. Es una serie con mucha acción y pasan estas cosas. En esta nueva etapa he tenido un problema dental y un pequeño esguince [sonríe]. No puedo avanzar casi nada, pero en uno de los nuevos capítulos grabamos la muerte del Cid y yo la gozo muchísimo.

XL. Llama mucho la atención el seguimiento que los espectadores hacen de la serie en las redes.

N.F. Hace mucho que esto ocurre en casi todas las series de televisión y, aunque los guionistas no actúan al dictado, sí que tienen muy en cuenta la opinión de los seguidores. Los de esta serie han sido especialmente activos y han dicho con voz muy clara. Esto nos gusta . Además, hemos bajado bastante la edad de la audiencia, y eso TVE lo valora mucho.

XL. Con el tiempo, cada cadena va dibujando su perfil y se va diferenciando del resto.

N.F. Es verdad, TVE perdió la pujanza con los informativos, que eran estupendos. Nos venía muy bien a todos que una televisión pública funcionase como funcionaba.

XL. Lo que ocurrió es que sus profesionales más queridos se fueron a presentar informativos en las televisiones privadas. Matías Prats, Pedro Piqueras, David Cantero, Ana Pastor

N.F. Está claro que TVE ha sido una magnífica cantera de profesionales. Ahora, con esta serie estamos intentando ganar un público que lo teníamos perdido.

XL. Empezó a trabajar en televisión en Canal 9, haciendo de gitano en un culebrón.

N.F. Sí, sí; a mí esos papeles raciales de moro, de gitano me van muy bien [ríe]. 

XL. ¿Se imagina trabajando en un Ministerio de verdad?

N.F. No; si hay algo que me gusta de mi trabajo es que todos los días son diferentes.

XL. ¿Sigue pinchando en un bar en sus ratos libres?

N.F. Sí; para mí la música es importante. Además, estoy tomando clases de canto y mejorando mi oído, que no era muy bueno.

XL. Vive entre Madrid y Barcelona. ¿Bajará la crispación política?

N.F. En Barcelona, en la calle, yo no veo confrontación. A los políticos se les ha ido de las manos. Dicen que quieren pactar, pero Al poner ese pero todo lo anterior ya no vale. Son muchas más las cosas que nos unen que las que nos separan.

XL. Le ofrezco una puerta del tiempo. ¿se iría al futuro o al pasado?

N.F. No me gustaría conocer el futuro, y del pasado me encantaría disfrutar del París del siglo XIX.

Maquillaje. Agostino Faggiano (talents) para Bobbi Brown.

Peluquería. Nacho Fernández (Talents) para Art Lab aveda.

Asistente de estilismo. Samuel Sanz.

Hugo Silva lleva TRAJE y ZAPATOS, de Dior Homme; y CAMISA, de Boss.

Rodolfo Sancho, con TRAJE y CAMISA, de Dsquared2; CINTURÓN, de Emporio Armani; y ZAPATOS, de Antony Morato.

Nacho Fresneda, TRAJE y CAMISA, de Boss.

Aura Garrido, VESTIDO, de Dsquared2; y PENDIENTES y ANILLO, de Morellato.