El cristal o metanfetamina era, hasta hace poco, un problema de Estados Unidos. Su consumo, sin embargo, ya se extiende por Europa. Aquí, el epicentro de la producción es la República Checa y Petr Koci, el policía que dirige la guerra contra esta droga de bajo precio y enorme poder adictivo. Por Dominic Stawski

Esta droga ‘low cost’ está ganando adeptos en europa a raíz de la crisis. Su fabricación es barata y sencilla. No es extraño que los nazis la usaran como estimulante para los soldados durante la segunda guerra mundial: mantiene alerta, reprime el miedo, amortigua el hambre, quita el sueño

También despierta el apetito sexual. Los ‘viajes’ provocados por el cristal duran de seis a doce horas, aunque pueden prolongarse varios días. Tanto que muchos adictos recurren a otras drogas para relajarse. En resumen, el consumidor lo ‘da todo’ antes de quedar hecho una piltrafa.

La metanfetamina o cristal, la droga que ‘cocinaba’ Walter White en la serie Breaking bad y que arrasa en Estados Unidos, está convirtiéndose en un problema de salud de primer orden también a este lado del charco. Según el último informe del Observatorio Europeo de las Drogas (elaborado con datos de 2013), hubo 7000 incautaciones en la Unión Europea y 294 laboratorios desmantelados. En España, el consumo es bajo actualmente; apenas la ha probado el 0,5 por ciento de la población, según las estadísticas de 2015 del Plan Nacional sobre Drogas. No obstante, y al carecer la mayoría de los hospitales de reactivos específicos para detectar su presencia en caso de intoxicación, es probable que se esté subestimando su penetración. De hecho, las incautaciones empiezan a ser significativas. En enero fueron detenidos 28 traficantes de una red de nacionalidad nigeriana que operaba desde Barcelona. Les decomisaron ocho kilos de cristal, valorados en dos millones de euros.

El epicentro de su producción ilegal es la República Checa. Para saber más sobre esta droga que aterroriza a Centroeuropa hablamos con uno de los mayores expertos del mundo, Petr Koci, el segundo al mando de la Central Nacional Antidroga de la Policía checa. Tiene a su cargo a casi 200 agentes y es miembro de un grupo internacional de trabajo dedicado a la lucha contra el tráfico de metanfetamina.

Petr Koci, alto mando de la Central Nacional Antidroga de la Policía checa, tiene a su cargo a 200 agentes en su lucha contra el tráfico de metanfetamina o cristal. Además, es miembro de un grupo internacional de trabajo dedicado a la lucha contra el tráfico de esta sustancia.

XLSemanal. ¿Cómo se le puede poner freno al cristal?

Pert Koci. Hay que ir directamente al origen.

XL. Ya, pero el origen está en su país

P.K. En la República Checa tenemos 35.000 personas con adicción severa al cristal. El problema es muy grande.

XL. Su país funciona como la ‘cocina’ de cristal para toda Europa. ¿Cuántos laboratorios hay?

P.K. Eso no se lo puede responder nadie. Piense que estamos descubriendo entre 260 y 350 laboratorios de cristal al año.

XL. Prácticamente uno al día.

P.K. Estamos hablando de una producción de toneladas, de las que el año pasado interceptamos 107 kilos.

XL. ¿Cuánto entra en Europa?

P.K. No lo sabemos, pero hablamos de toneladas. Es un negocio enorme, con altísimos márgenes de beneficio. El gramo cuesta en República Checa unos 6,30 euros. En Alemania, en las localidades próximas a la frontera, se vende al consumidor por 30 o 40 euros. Cuanto más hacia el interior, más caro. En algunas ciudades puede llegar a 120 euros.

XL. ¿Cómo se ha convertido Chequia en la ‘cocina’ del cristal?

P.K. Cada sociedad tiene su droga. Antes de la caída del telón de acero, aquí había poco acceso a ellas. Se dice que los drogadictos checos hallaron las instrucciones para fabricar cristal en los sesenta. Era fácil producirlo, una forma barata de colocarse, justo lo que querían. Y así nos convertimos en punto caliente del tráfico de drogas.

XL. ¿Quiénes fabrican el cristal en la actualidad?

P.K. Del consumo interior se encargan laboratorios pequeños, que sacan unos 50 gramos por cada ciclo de producción, lo que supone entre 4 y 12 horas. Para la venta en Europa hay otros laboratorios mucho más grandes, capaces de producir hasta 20 kilos en el mismo tiempo.

XL. ¿Quién lleva estas grandes ‘cocinas’ de cristal?

P.K. Vietnamitas, sobre todo.

XL. ¿Por qué vietnamitas?

P.K. Por motivos históricos. Aquí siempre ha residido una importante comunidad vietnamita, desde los tiempos de la cooperación entre países socialistas. En esos años vinieron muchos, estudiaron y trabajaron aquí, y se quedaron. Hoy se dedican sobre todo al comercio. Tienen puestos en los mercados. Lo que en otros sitios son tiendas de chinos, aquí los llamamos ‘mercados asiáticos’.

 XL. Algunos son conocidos por vender artículos falsificados. vaqueros, relojes, gafas de sol

P.K. Muchos son comerciantes natos, les da igual lo que vendan, lo importante es el dinero. Y hará ya unos siete años, algunos entraron en el negocio del cristal.

XL. ¿Cómo se fabrica el cristal?

P.K. Es muy fácil, como en una receta. tómense tantos y tantos gramos de materia prima, mézclese bien, cocínese durante dos horas a 120 grados; en este plan.

XL. ¿No hace falta ser químico?

P.K. No, en absoluto. Tampoco ser especialmente listo. Solo hay que estar atento para que la mezcla no explote.

XL. ¿Dónde se ubican los laboratorios?

P.K. La ventaja de producir drogas sintéticas es que no has de estar atado a un sitio concreto. No cultivas plantas. El viernes produces en una casa, tres días más tarde te mudas a otra, luego a un sótano. Hemos llegado a encontrar una ‘cocina’ en miniatura en el maletero de un coche.

XL. ¿De dónde proceden los ingredientes?

P.K. El ingrediente básico es la efedrina o, en su defecto, la pseudoefedrina, presente en muchos antigripales. Antes se conseguían en las farmacias, hasta que las autoridades se dieron cuenta de que la mayoría no acababan en manos de enfermos, sino en laboratorios de metanfetamina. Desde entonces, la venta en farmacias está limitada. Los fabricantes se fueron a Polonia, pero allí también aprobaron leyes al respecto. Ahora buscan la materia prima en Turquía.

XL. Parece frustrante.

P.K. Sí, es una rueda que nunca se detiene.

XL. ¿Cómo sacan el cristal del país?

P.K. En coche, en tren La esconden en cualquier parte. bolsas, orificios corporales; su creatividad no conoce límites. Ha habido casos de paquetes de metanfetamina adheridos con imanes a los bajos del vehículo, de tal manera que personas inocentes cruzaban la frontera con la droga sin saberlo. Algunos dicen que también están usando palomas mensajeras.

XL. ¿Por qué cree que el cristal se ha vuelto tan popular?

P.K. Es barato, comparado con otras sustancias, y cuadra perfectamente con estos tiempos. A la gente se le exige cada vez más entrega, más energía, más resistencia, y la metanfetamina te da la sensación de tener una energía inagotable. los que la consumen duermen menos, trabajan más, mantienen relaciones sexuales durante más tiempo.

XL. Y, a la vez, es una droga increíblemente peligrosa

P.K. Es muy adictiva. Algunos médicos dicen que basta con consumir dos o tres dosis para que se genere la dependencia. Y el deterioro físico que sigue es muy rápido.

XL. ¿Cómo consiguen sus agentes descubrir las ‘cocinas’, los laboratorios de producción?

P.K. Sin los ingredientes químicos no hay drogas. La materia prima es nuestra principal pista. Y tenemos informantes, hablamos con los consumidores

XL. ¿Qué sucede después, cuando tienen a los ‘cocineros’ en la sala de interrogatorios?

P.K. Los vietnamitas nunca confiesan nada.

XL. ¿Por miedo a sus compinches?

P.K. Saben que su familia estará atendida mientras ellos cumplen condena. Y que podrán volver a incorporarse al negocio en cuanto salgan de la cárcel.

XL. Suena como la mafia

P.K. Puede ser, pero en realidad no hay indicios que nos permitan pensar en una organización criminal equiparable a la Cosa Nostra. Lo que vemos son, más bien, pequeñas células que colaboran entre sí. una se encarga de la pseudoefedrina; otra, de las demás sustancias químicas; la tercera se ocupa de la distribución; y otra más, de la venta. Se reparten el trabajo y siempre hay varias células para cada tarea, por si acaso cae alguna de ellas.

XL. Hasta la fecha no han encontrado capos importantes, ¿cree posible que los haya?

P.K. En Praga reside una comunidad vietnamita muy amplia, es casi una ciudad dentro de la ciudad. Y sí, podría ser que hubiera cabecillas actuando en la sombra.

XL. ¿Qué necesitarían para ganar la guerra contra el cristal?

P.K. Tengo que corregirle en este punto. la guerra contra las drogas no se puede ganar. Solo podemos contener su avance. En el caso de la metanfetamina, nos encontramos ante un problema de enormes proporciones que exige mucho personal y mucho dinero. Las autoridades checas son conscientes de ese problema y se van a seguir reforzando los recursos, pero la actividad policial solo puede ser una parte de la solución. Lo que sí sería de gran ayuda es que los componentes principales estuvieran sometidos a una regulación mucho más estricta, que además tendría que ser de aplicación en toda Europa.

XL. ¿A qué penas se enfrentan los productores de cristal en la República Checa?

P.K. Si forman parte de un grupo importante, de carácter internacional, pueden caerles entre 15 y 18 años de cárcel. En el caso de los pequeños productores, la pena suele ser de entre 2 y 10 años.

XL. Si consiguieran erradicar totalmente la producción de cristal en la República Checa

P.K. Pues continuaría en otro sitio. Es inevitable. Sucede lo mismo con casi todos los tipos de droga. Por eso siempre digo que no nos podemos quedar solo en la lucha, que también hay que informar. La gente tiene que entender lo peligrosa que es esta droga.

XL. Como mando antidroga de su país, también se encarga de la heroína y otros estupefacientes.

P.K. Sí, pero más de la mitad de nuestros recursos los dedicamos a luchar contra el crystal meth. Las consecuencias que provoca, la dependencia severa que genera y lo barato que sale producirla; todo eso hace que, para mí, esta sustancia sea la droga más peligrosa del mundo. Créame, he visto muchas familias destrozadas por su culpa.

‘Cocineros’ de andar por casa

Los policías checos encuentran prácticamente a diario laboratorios de cristal como el de la imagen. casi siempre en viviendas, sótanos e incluso en el maletero de coches. El equipo necesario para fabricar la droga es bastante fácil de conseguir. Para preparar un pequeño alijo, apenas se necesitan una botella de plástico, una batería de litio, sal, algunos productos de cocina y pseudoefedrina.

De la aparente vitalidad al total deterioro

Los efectos iniciales de la metanfetamina atraen cada vez a más personas. Proporciona al consumidor una sensación de vitalidad y energía que le da la impresión de poder enfrentarse a todo y de ser más productivo en todos los aspectos de la vida. A ello se une que inhibe el hambre, lo que también atrae a jóvenes preocupados por su línea. Según la Oficina Federal de Investigación Criminal alemana, el número de delitos asociados al cristal ya supera los vinculados a la heroína o la cocaína. En Berlín, el cristal se ha convertido en los últimos años en una droga especialmente apreciada por la comunidad gay porque mejora la experiencia sexual. Lógicamente, tiene sus consecuencias y son terribles. Los efectos a corto plazo del consumo de esta droga son trastornos del sueño, náuseas, taquicardia, aumento de la agresividad e irritabilidad.

Progresivamente deriva en alucinaciones, ansiedad y paranoia. A largo plazo, los efectos son potencialmente mortales. daño cerebral con grave e irreversible afectación de la memoria, colapso cardiovascular, daño en el hígado y el riñón, afección pulmonar El deterioro del aspecto físico es más que visible en las fotos de consumidores que Policía y organizaciones de lucha contra la droga distribuyen para intentar frenar su consumo.