Más de 50 especialistas, los mejores del mundo, han examinado las entrañas del pórtico de la Gloria. Su investigación desvela la primera imagen científica de su aspecto original policromado con vivos colores que mostramos en exclusiva y aporta nueva e interesante información. Se lo contamos.

Los devotos peregrinos que llegaron a Santiago de Compostela a finales del siglo XII se quedaron boquiabiertos al encontrarse frente al Apocalipsis. Lo tenían ante sí narrado en un fabuloso pórtico de granito en la entrada de la catedral. Para la mayoría de aquellos piadosos caminantes, la visión de ese pórtico colosal -presidido por un enorme Pantocrátor, habitado por más de cien figuras policromadas con pan de oro y lapislázuli y de expresiones tan vivas- era la primera ocasión en la que leían por sí mismos páginas enteras del Antiguo y el Nuevo Testamento. Las había escrito con imágenes pétreas el virtuoso maestro Mateo, que empleó décadas en culminar aquella obra portentosa, tan moderna (por el naturalismo de las esculturas) y sorprendente (la calidad del trabajo era extraordinaria).

Allí estaban el juicio final, la segunda llegada de Cristo, el alivio feliz de los salvados y los sádicos tormentos de los condenados. Si los peregrinos del siglo XII temían por el fin del mundo -un temor muy medieval-, se lo encontraban en la puerta misma de la catedral, aunque también a través de ella accedían a la Gloria y a la meta de su peregrinaje.

El maestro Mateo construyó el pórtico para la eternidad. Pero el tiempo y la lluvia no perdonan. Más de 800 años después de que el genial artista diera por terminada su gran obra, la Fundación Barrié y la Fundación Catedral, en colaboración con el Instituto de Patrimonio Cultural de España y la Xunta de Galicia, se unieron para frenar el deterioro del pórtico y de la catedral. Era muy necesario poner los medios económicos para impedir su destrucción, concienciar a la sociedad sobre la importancia de su conservación y salvar uno de los monumentos más importantes de la humanidad , explica José María Arias Mosquera, presidente de la Fundación Barrié.

Lo primero con lo que se han encontrado los ‘cirujanos’ del pórtico es con un deterioro mayor del que esperaban. había colonias biológicas en el granito, polvo y sales incrustadas, esculturas dañadas por la humedad, arenizaciones  

La humedad es uno de los principales enemigos del pórtico. se lleva la pintura y erosiona las figuras. Paradójicamente la favorecen las barreras que se colocaron para protegerlo. En 1520 se instalaron frente a él unas puertas y en el siglo XVIII se añadió la fachada de la catedral. Tanta envoltura ha favorecido la humedad. una de las reformas que están previstas en la catedral (que también está en plena restauración) es la abertura de ventanas. Ha habido que rehacer las cubiertas e intervenir en las torres y fachada del Obradoiro, por donde entraban filtraciones de agua para abordar el problema de raíz , cuenta Daniel Lorenzo, director de la Fundación Catedral.

Si no se actuaba pronto, nunca podríamos averiguar cómo era el pórtico original porque no quedarían restos de su pintura. Diez años y seis millones de euros después (invertidos por la Fundación Barrié) se ha rescatado la imagen original, que XLSemanal ofrece en exclusiva.

El pórtico no se va a repintar, aunque parecerá que sí se ha hecho cuando quede limpio. No se puede añadir nueva pintura al monumento. lo impide la ley. Su imagen coloreada virtual es la ficha de trabajo que guiará al grupo de restauradores, también los mejores del mundo. Puede que a lo largo de la restauración, que se prevé esté terminada en 2017, se hagan nuevos hallazgos. De momento se ha descubierto que hay cuatro capas de policromía aplicadas con la técnica de pintura al óleo. la primera es la que contiene los materiales más ricos, predominan el lapislázuli y el oro puro; en la segunda, el oro ya no es puro y el lapislázuli (un lujo que se traía desde Afganistán) se sustituye por azurita; la tercera capa añade sombras; y, en la cuarta, las decoraciones son de inferior calidad. Además, se ha visto que en el siglo XIX se hicieron retoques parciales sobre la pintura del pórtico.

Más de 50 especialistas, coordinados por Francisco Prado-Vilar, de la Universidad de Harvard, entre los que se encuentran los mayores expertos de España e investigadores reclutados en Stanford, Oporto, Roma o el Instituto Tecnológico de Massachusetts, devuelven el brillo a aquella puerta de la Gloria que seguirá deslumbrando a los peregrinos de Compostela. Al final, Mateo logró la eternidad.

Imagen virtual del Pórtico de la Gloria original. Esta es la ficha de trabajo que se utiliza ya para la restauración. La parte no coloreada indica que no se han hallado allí restos de policromía. Ficha elaborada por Petra Scoop. © Programa Catedral de Santiago

LOS SECRETOS DEL PÓRTICO

Santiago recibe a la entrada. Apóstoles, profetas, discípulos, ángeles y demonios aparecen en el pórtico. La figura sedente de Santiago el Mayor, el patrón de la catedral, está en el parteluz. Lleva su báculo o muleta del viajero y un pergamino en el que está escrito san Juan Evangelista, aplicado en la escritura, conserva la policromía mejor que otras.

El concierto del apocalipsis. Los 24 ancianos de los que habla el libro del Apocalipsis afinan los instrumentos con los que entonarán el canto de la Gloria. Los instrumentos están tan bien retratados que se han podido reproducir en madera y utilizarlos en conciertos. Así se descubrió que una de las arpas está invertida, de modo que solo la podía tocar un zurdo.

Provocación. Puede ser Esther o la reina de Saba. Mateo la esculpió voluptuosa, pero un arzobispo, escandalizado, ordenó que se le rebajara el pecho. Dicen que por eso el queso de tetilla tiene esa forma.

La primera sonrisa. La del profeta Daniel en el pórtico de la Gloria es la primera sonrisa del románico. ¿Por qué se ríe? Según la sabiduría popular, porque tiene enfrente a la exuberante reina de Saba.

Cabeza intrusa. Se cree que podría representar a san Andrés. Lo extraño es que esta cabeza es de mármol. se ha descubierto al desprenderse la policromía. El resto del pórtico (excepto el parteluz) es de granito.

Con la cara lavada. Cuando se terminó el pórtico, en 1188, se veía bien desde lejos gracias al brillo de su policromía. El color se ha ido borrando con el tiempo. Tras la restauración y la limpieza parecerá que el pórtico se ha repintado, lucirá mucho más colorido, pero no será así porque no lo permite la ley. Aquí se aprecia el antes y el después de la limpieza.

Los tormentos del infierno. El castigo va acorde con el pecado. De izquierda a derecha. el glotón debe morder una empanada, pero no la puede tragar porque tiene el cuello estrangulado. Los avaros están maniatados. Las serpientes muerden el pecho de los lujuriosos. Los demonios se comen la cabeza de quienes pecaron con ella. envidiosos, orgullosos