En 2016 se batió un triste récord: 200 defensores del medioambiente fueron asesinados en el mundo, según el informe de Global Witness. Por Fernando González Sitges

En 2016 se batió un triste récord: 200 defensores del medioambiente fueron asesinados en el mundo, según el informe de Global Witness. Las  cifras de 2017 no son mejores. Entre enero y julio se han  registrado ya 97 muertes. «Muchos rangers son asesinados en situaciones que se considerarían crímenes de guerra en cualquier otro conflicto», sostiene De Merode

África y la guerra interminable

Proteger parques nacionales en África es más peligroso que nunca, según la ONG internacional especializada en el seguimiento de conflictos ambientales Global Witness. En países como la República Democrática del Congo, el propio conflicto interno entre múltiples grupos rebeldes  y el Ejército  hace que la defensa de la naturaleza se funda con la de  la población local arrasada por  las milicias. En 2016 confirmaron el asesinato de 9 guardas de parques.

Latinoamérica y los intereses políticos

De los 24 países analizados, Brasil es el más mortífero, con 49 muertes, mientras que Nicaragua, con 11, es el peor lugar en proporción a su población, seguido de Honduras, país que en la última década ha registrado 127 asesinatos. La combinación de intereses políticos y económicos en explotaciones hidroeléctricas se sospecha que está detrás de muchos de esos crímenes.

India y la impunidad

En muchos casos, la falta de sistemas judiciales eficientes hace difícil identificar a los responsables de los asesinatos. Global Witness asegura tener «evidencia sólida de que la Policía y el Ejército estuvieron detrás de al menos 43 homicidios, y que actores privados como guardias de seguridad y sicarios estuvieron vinculados a 52 muertes». El informe documenta, en este sentido, que los asesinatos se han triplicado en la India.

Filipinas y la minería voraz

La minería es la industria más sangrienta, según el informe internacional, con al menos 33 asesinatos vinculados al sector. Los asesinatos vinculados a las empresas madereras también aumentaron de 15 a 23 en un año. Además, se registraron 23 asesinatos relacionados con proyectos de agricultura.  Una industria minera voraz, explican, hace que Filipinas destaque por las muertes en Asia, con 28 asesinatos