La devastación del huracán María deja a Puerto Rico sin energía eléctrica y con una agricultura diezmada. R. P.

Con el suministro eléctrico paralizado durante los próximos cuatro meses, el ochenta por ciento de los campos de cultivo destrozados y las estanterías de las tiendas sin alimento, Puerto Rico se enfrenta a una catástrofe sin precedentes tras el paso del huracán María. Una vez superada la etapa más crítica, en la que hubo que evacuar a miles de personas, Ricardo Roselló -el gobernador de la isla- pide ayuda a Washington para afrontar un desastre que afecta a las comunicaciones, el transporte, el agua y la energía eléctrica. Según la consultora AIR Worldwide, el huracán, que provocó la muerte de una decena de personas, podría haber dejado hasta 72.000 millones de dólares de pérdidas. Este fenómeno natural se suma a los cinco huracanes que han castigado el continente americano este verano, los cuales han dejado daños millonarios en el Caribe y Estados Unidos y han convertido el mes de septiembre en el más activo de la historia.