La tecnología en la que se basa el ‘bitcoin’ es el llamado blockchain o ‘cadena de bloques’, que no es otra cosa que una base de datos gestionada simultáneamente desde muchos ordenadores. Por M. Hesse, M. Rosenbach, A. Seith y W. Wagner

En ella se almacenan las transacciones no de forma aislada, sino en bloques que se ‘encadenan’ digitalmente entre sí.

LA ‘MINERÍA’ CON LA QUE SE FABRICAN

Los bitcoins se crean a través de la resolución de complejas operaciones de cálculo (proceso conocido como ‘minar’). No existen físicamente, Aunque hay algunas monedas creadas simbólicamente.

LAS ‘GRANJAS’ DONDE SE ‘CULTIVAN’

La gestión de estas redes descentralizadas se hace en las llamadas ‘granjas de minería de bitcoins, un sistema de ordenadores que llevan a cabo complejos procesos de cálculo. Esos procesos requieren grandes cantidades de energía. De ahí que muchas estén en China, porque los costes de la electricidad allí son menores. Según un estudio del banco ING, una única transacción necesita el consumo mensual de electricidad de un hogar unipersonal. El sistema global se traga tanta energía como un país del tamaño de Dinamarca.

LAS ‘BOLSAS’ DONDE SE COMPRAN

Los usuarios pueden comprarlos en páginas de Internet creadas específicamente para ello (Coinbase, Kraken, Localbitcoins…). Son plataformas con una gran base de usuarios y en las que se puede pagar con tarjeta de crédito o a través de transferencia bancaria. Se paga con monedas tradicionales. Los bitcoins se guardan en carteras electrónicas llamadas ‘monederos’.

Desde ellos se puede efectuar una transferencia a cualquier otro monedero, sin necesidad de pasar por bancos. La información de la transferencia añadirá un nuevo bloque de datos.

Funciona como un libro de registro público, en el que todas las transacciones son transparentes, cualquiera puede verlas, aunque los usuarios permanecen en el anonimato. Este banco de datos encriptado es muy difícil de manipular, según reconocen ya los propios bancos.

EL SISTEMA QUE SE EXPANDE

Los bitcoins y otras monedas virtuales son solo una de las muchas aplicaciones posibles de esta tecnología. En estas cadenas también se pueden introducir todo tipo de documentos, incluso registros públicos al completo.