¿Quién puede querer sentarse en un taburete hecho con patas de elefante? Por L. G. 

La fotógrafa Britta Jaschinski denuncia que en el siglo XXI trofeos de caza como el de la imagen puedan considerarse decorativos. Así empezó su trabajo sobre los objetos confiscados en aeropuertos y pasos fronterizos. En un almacén donde se apilan 1,5 millones de artículos de tráfico ilegal, halló estos taburetes acolchados. «Seguimos siendo rehenes de nuestros instintos más primitivos», concluye Britta.