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EL BLOC DEL CARTERO

Sampedro

Intenso esta semana el espacio de los lectores por la concentración de acontecimientos de este raro abril y por las pasiones que despiertan. Desde la rabia de los desahuciados a la queja de los escrachados, que aquí nos llega, por cierto, en forma bien particular. a través de la experiencia de quien, viviendo junto al presunto objetivo del escrache, lo sufre con él y con él vive la presión. Si criminalizar la protesta es un error, banalizar sus efectos también lo es. Y, cómo no, se recuerda a los tres personajes que casi se fueron de la mano. Permítale a este cartero la debilidad por aquel al que conoció. José Luis Sampedro, de quien aprendió que la verdadera sabiduría es sencillez, atención a los semejantes y no caer jamás en la arrogancia y los malos modos con que los no sabios encubren sus limitaciones.

Estela de dignidad y simpatía.Hay personas que irradian autenticidad y nobleza, que polinizan cultivos de sanos sentimientos, que despiertan esperanzas dormidas, que son sabias en humanidad y conocimientos, que caminan con humildad y al lado de esta, que no gustan de máscaras ni disfraces, que dejan una estela de dignidad y simpatía. Si existiera una Bolsa de ética y valores humanos, estaría de duelo por el fallecimiento del profesor José Luis Sampedro. alejandro prieto orviz. gijón (asturias)üAdiós a una violetera.Apenas me alcanza la memoria para trasladarme a una noche, de hace más años de los que yo quisiera, y recordar una película que, sin ser la más adecuada a mi edad de entonces, me cautivó; aunque más bien debería decir que fue la protagonista quien lo hizo. Fue en un cine de verano. La chiquillería, que no cesaba de corretear por el recinto; el trasiego con las botellas de refrescos que pasaban de mano en mano; o las avellanas, con su característico crujir al romper la cáscara, no pudieron impedir que, a pesar de todo, me quedara embelesado con una espectacular artista que, sin enseñar apenas más encantos que la arquitectura perfecta de un exuberante busto consentido por los censores de la época, llenaba con su extraordinaria belleza la pantalla. No supe en aquel momento valorar sus cualidades interpretativas, ya que su figura y su belleza lastraban sin duda el ejercicio de la crítica; pero de lo que sí tuve constancia desde aquel momento fue de que en España teníamos una estrella comparable a las grandes figuras del panorama internacional. Sophia Loren, Lauren Bacall o Marilyn Monroe, por citar algunas. Y no solo eso, sino que con sus películas llenó de ‘pajaritos’ los sueños, en tono grisáceo, que por aquellos años marcaban la vida de personas que, como mi padre, estaban perdidamente enamoradas de Sara Montiel. juan leiva león. fuengirola (málaga)üLuces y sombras de Margaret.El fallecimiento de Margaret Thatcher ha sido objeto de diferentes valoraciones según el cristal ideológico con que se mire. Y así hemos encontrado desde sectores de la extrema izquierda jaleando su muerte hasta encendidos panegíricos de la derecha más ortodoxa. Es comprensible que quienes creyeron en los malhadados paraísos comunistas abominen de una mujer a la que no le tembló el pulso para contribuir, junto con otros, a la caída del Muro de Berlín. Como también se comprende que la anterior causa fundamente la generalizada loa de los denominados liberal-conservadores. Lo que no resulta tan comprensible es que desde este mismo sector ideológico, concretamente en España, se haya obviado el apoyo de Thatcher a la ampliación de la legalización del aborto en el Reino Unido (lo que a la postre fue convirtiendo a ese país en la meca del aborto en Europa), así como el desgraciado hundimiento del crucero argentino Belgrano en la guerra de las Malvinas. Este barco de guerra, pese a encontrarse dentro del área de seguridad establecido por el Gobierno británico alrededor de las islas, fue atacado por el submarino nuclear Conqueror por órdenes de Margaret Thatcher, lo que costó la vida a 323 personas en un episodio que muchos calificaron como un auténtico crimen de guerra. No, no es fácilmente comprensible que los sectores conservadores de una nación como la nuestra, que soporta una humillante afrenta colonial llamada Gibraltar, también ignoren la sombra de la Thatcher. Pero es que en España hasta los conservadores son diferentes. Y así nos va. miguel ángel loma pérez. sevillaüAvalancha en casa.Mi vecino es un político. Antes era un hecho que resultaba positivo, porque contaba con dos robustos guardias que controlaban su seguridad (y de paso, la mía), logrando que nuestro barrio estuviera siempre tranquilo. Pero hace poco le tocó padecer uno de los novedosos sistemas de manifestación popular conocidos como ‘escraches’. Es verdaderamente demoledor el efecto de tener bajo tu casa, con un pie ya dentro del portal, a una multitud encolerizada, cuyos improperios resaltan por encima de cualquier mensaje, y a la que solo hacía falta la tea ardiente para trasladarnos al Medievo. Resulta criminal que mi vecino tenga que salir por la puerta trasera para llevar a sus hijos al colegio. Que reciba amenazas en su propio hogar y, con su intimidad invadida y pisoteada, solo pueda llorar amargamente, contagiándonos a todos su angustia. Recapaciten. El político es muchas otras cosas. Es padre, hijo, esposo, amigo y vecino. Y si su partido y él toman decisiones desacertadas, créanme que son los primeros en sentirse preocupados y descontentos consigo mismos. Los escraches ni son propuestas ni son nada. Se parecen más al bullying o acoso escolar que a un diálogo, y me duele que les den tanto bombo en las noticias. Así que por mi vecino (y por mí) ruego que muestren más respeto hacia los hogares de la gente, sabiendo discernir entre el trabajo público y la vida privada y personal. angélica yuste m. valenciaüEl coraje del se puede .Sí se puede. La frase mágica está en la calle, levanta las masas, el espíritu y, por qué no, las ganas de luchar, de no amilanarse ante nada ni nadie, de gritar, de cubrirse de cartones con palabras dignas de gente muy indignada, de empapelarse con la frase sí se puede hasta quedar cubierto de coraje. Sí, me repito, es mágica, hace lo imposible y, si la dices para tus adentros, si la imprimes en tu mente, en tu corazón, una fuerza extraña te hace reaccionar y una parte oculta de tu alma se desbloquea y te llena de energía; se abren puertas, ventanas y, cuanto más la decimos, más poder da. Por eso la escribo, la comento y la grito alto y claro. Y cada vez que respiro la lanzo al aire imaginando que está en todas partes recogiendo lágrimas, impotencias, desolación y desesperanza. ¡Sí se puede! magdalena calvo. santurce (vizcaya)

La carta de la semana

Por qué la he premiado Por el testimonio en primera persona de una paternidad que no es como las otras, y por la imagen con que la simboliza.

ü Pendiente de hilos invisibles. Hace media hora que me he podido sentar. Gael tenía que acabar las tareas. Gael está diagnosticado de rasgos Asperger y en esta media hora escasa he leído el artículo que habéis publicado, con el que se me han saltado las lágrimas. Cuando cumplió dos años, vimos que no iba a ser un niño normal. Con tres, su pasión eran los planetas. Con cuatro conocía las banderas y los países del mundo. Por entonces se celebraban las Olimpiadas de Pekín y fue un espectáculo ver su emoción en el desfile inaugural. Los problemas llegaron con el cole. Gael no compartía juegos con sus amigos. En segundo de Primaria, todo nos estalló. la profesora nos llamó y fue cuando comenzaron a hacerle pruebas, hasta que llegamos al diagnóstico. El trabajo es constante, hay que motivarlo a diario porque las situaciones nuevas son un reto para él; si no, su autoestima se hunde; se bloquea y acaba en el fracaso. Mi hijo está siempre pendiente de hilos invisibles que lo sujetan para no caer, porque el sistema de enseñanza no espera a estos niños que necesitan apoyo constante. Podrían ser genios, sí, pero el trabajo que necesitan es de titanes. No todo es tan rosa con lo ven algunos.estrella garcía delgado. correo electrónico