Correo Cartas, fax, ‘e-mails’ XLS 1336

El bloc del cartero

Landa

Los ojos de aquel hombre, nos viene a decir la carta de la semana, fueron la mirada de los santos inocentes de Miguel Delibes, de esos que siempre han padecido entre nosotros la Historia sin que jamás les haya sido dado protagonizarla. Esa luz triste de la mirada de Alfredo Landa, a quien un destino adverso (uno no escoge dónde nace ni cuándo) lo llevó a protagonizar comedietas infumables cuando estaba hecho para el cine con mayúsculas, acertó a reflejar, como no supo nadie, esa vieja cuenta pendiente que tenemos con nosotros mismos, con la justicia, con la dignidad, con la memoria. Y lo triste es que, en vez de saldarla, la seguimos ampliando. Lo sugiere el lector, y es amargo tener que darle la razón. sigue habiendo santos inocentes entre nosotros. Y ya no está Landa para mirar por ellos.

‘Infoxicación’.Uno de los fenómenos globalizadores de las TIC (tecnologías de la información y la comunicación) son las nuevas formas de relación social en Internet. Sin duda alguna tenemos más diversidad de ideologías y más acceso a través de Internet para confrontar diferentes posturas que nos abren la posibilidad de construir y modificar nuestra forma de pensar e incluso de interactuar con otros navegantes que nos proporcionen más información que los medios de comunicación masiva como la radio, la televisión o la prensa, que nos trasladan el mensaje de forma unilateral mediatizando a la opinión pública. Eso abre un abanico de influencias en el campo de la comunicación que permite una mayor intervención de los ciudadanos, lo cual ayuda a los movimientos sociales y a las políticas alternativas. Pero hay que tener en cuenta que demasiada información mata la información. A esta sobrecarga informativa se la denomina infoxicación. Y es que tener más información de la que se puede procesar es un obstáculo para el conocimiento. julio salas blanco. málagaCélulas madre

y cultura general.No sé si el doctor estrella de los futbolistas, Pedro Guillén, se ha contagiado del elevado nivel cultural de sus pacientes cuando asevera, en su entrevista del número 1332 de XLSemanal, que la célula madre todavía no ha curado nada . Le recomiendo que se ilustre y compruebe cómo las células madre están curando a miles de personas de leucemia, entre otras enfermedades donde es vital su aplicación. La especialización es buena, siempre y cuando no se pierda de vista la cultura general. rubén hevia toyos. gijón (asturias)Ángel Sanz Briz.Tras leer el artículo firmado por Carlos Herrera acerca del libro sobre Ángel Sanz Briz escrito por Arcadi Espada, me gustaría plantear algunas cuestiones. En el libro de referencia sobre el tema, Un español frente al Holocausto, de Diego Carcedo, se detalla profusamente la acción tanto de Sanz Briz como de su sucesor, Giorgio Perlasca, explicando que Sanz Briz actuó por propia iniciativa, aunque afirmara cuando le preguntaban que se limitó a cumplir las órdenes del jefe del Estado. Dichas órdenes aún no han sido halladas en ningún archivo. Basó sus actos en un edicto de 1924 por el que se otorgaba la ciudadanía española a los judíos sefardíes, obviando que dicho decreto fue derogado en 1931. Sobre la omisión del reconocimiento a su labor por parte de España se indica también que en el homenaje que le rindió el Gobierno húngaro en 1994, donde se le impuso a su viuda, Adela Quijano, la equivalente a la Orden del Mérito Civil española, estuvo presente el entonces ministro de Asuntos Exteriores, Javier Solana. Poco después, el Ayuntamiento de Madrid colocó una placa en la calle Velázquez, donde residía el matrimonio Sanz Briz-Quijano, y Correos emitió un sello conmemorativo de su nombramiento póstumo como Justo entre las Naciones (y no Justo entre los Justos). Giorgio Perlasca asumió la responsabilidad de proteger a los judíos que había en las casas españolas haciéndose pasar por el nuevo encargado de negocios de España. No era miembro de la legación, y hasta que se reconocieron sus méritos, a mediados de los ochenta, vivió bordeando la pobreza y guardando en secreto sus actos. juan jesús beldarrain espina. logroñoUn empleado como tantos otros.Después de leer la carta titulada Lección magistral, publicada el pasado 19 de mayo, no puedo dejar de escribir esta. Mi marido, empleado de banca durante 24 años y director de sucursal durante 21, ha trabajado en diversas entidades financieras. Durante años disfrutó de su profesión; evidentemente, ya no. Cuando le pregunto por las preferentes, me dice que es un producto de riesgo que ofrecía a clientes poco conservadores. Si sale bien, ganas mucho dinero; si sale mal, lo pierdes. No dudo que haya directores que hayan engañado a sus clientes. Pero no todos. Muchos aceptaron el riesgo porque ganaban más. El otro día escuché en televisión a una mujer que prefería tener prostitución en su portal que un vecino director de banco. Pues bien, yo quiero romper una lanza a favor de los directores que hicieron bien su trabajo, que no engañaron y que hoy vuelven a casa desolados después de recibir en su despacho a un cliente al que no pueden ayudar, que rompen a llorar después de recibir amenazas por una cláusula suelo que se firmó hace diez años, cuando ni siquiera estaban en esa oficina o, simplemente, porque les han vendido o fusionado, o les cierran la oficina y van a pasar al paro, como tantos otros. maría fernández. correo electrónicoDéjenlo ya, por favor.Dejen de hablarnos con ese tono engolado y lento, como si fuésemos niños o cortos de entendederas. Dejen de pedir paciencia a las personas que llevan años en el paro y sobreviven con ayudas mínimas o familiares, cuando ustedes están cobrando dos y tres salarios (y no pequeños) sin renunciar a ninguno. Dejen de cobrar dietas por desplazamientos inexistentes; hasta me parecería bien que se les pagasen los gastos justificados mediante facturas, así al menos darían trabajo a hoteles, restaurantes y quizá taxistas; pero basta de tomaduras de pelo. Dejen de decir que no son políticos por el dinero, para oír poco después a alguno de ustedes que les ha costado formar gobierno porque en el sector privado se gana más . Dejen de vendernos la privatización de la sanidad y la enseñanza como la panacea a todos los males; ¿o la panacea es para las empresas privadas que quizá no estén cubriendo sus expectativas de ganancias y les caerá como agua de mayo la inyección de dinero público? Por favor, dejen de vendernos ‘la moto’, que ya quedan muy pocos que la puedan comprar. c. r. r. correo electrónico

La carta de la semana

Por qué la he premiado Por el homenaje a uno de esos raros actores que acaban encarnando a un país entero y por la sagacidad al señalar el por qué.

ü Los ojos de Alfredo. El 9 de mayo recibimos la muerte de Alfredo Landa. Aquellas imágenes suyas paseando por la playa en busca de alguna sueca que ligarse no pasarán a la historia del cine, pero forman parte de nuestros recuerdos más entrañables. Como otros actores españoles, Alfredo Landa fue prisionero de aquellos filmes y pasó mucho tiempo antes de que lo llamaran para trabajar en verdaderas obras maestras. Para mí, la mejor es Los santos inocentes. No son sus palabras ni sus gestos. son sus ojos, esa mirada inimitable ante la cámara. Por ese trabajo, le dieron el premio al mejor actor en el Festival de Cannes. Quiso la casualidad que antes de escuchar la noticia de su muerte nos contaran que el año pasado 38.000 jóvenes españoles emigraron a Alemania, que quieren dar otro mazazo a las pensiones y que no se sabe qué va a pasar con los ahorros de los engañados con las preferentes. Y otra vez, mientras no pude evitar que se me escapara alguna lágrima, me acordé de Landa en Vente para Alemania, Pepe o en Los santos inocentes. Y de aquella mirada. Y de aquella España. j. j. j. suárez gonzález. gijón (asturias)