Correo Cartas, fax, ‘e-mails’ XLS 1379

El bloc del cartero

Expertos

El ciudadano siente desafección hacia el político, y el político, acaso para poder vender mejor sus decisiones a esa ciudadanía a la que ya no seduce, se busca el respaldo de los expertos para proponer medidas de calado; pongamos por caso una reforma fiscal en un país al que no le salen las cuentas y que lleva ya bastante tiempo cuadrándolas sobre las costillas más enflaquecidas. Los expertos hacen sus reuniones y emiten su informe. Será casualidad, pero lo que el informe propone viene a ser una especie de confirmación, corregida y aumentada, de las soluciones que el político ya viene aplicando. Lo que, como indica uno de nuestros lectores, no solo no reduce el desafecto del ciudadano, sino que le lleva a extenderlo, con su recelo, a los expertos. Para semejante viaje, ¿hacían falta alforjas?

Carbón y cafeína.Hace unos meses, la población minera salió a la calle ante los recortes en las ayudas al carbón. Las jornadas en las que los trabajadores cortaban carreteras, quemaban barricadas e impedían al resto de los asturianos acudir a sus puestos de trabajo se convirtieron en algo asumido y aceptado. Se exigía solidaridad, había que defender a Asturias. La situación ha vuelto a la normalidad y los mineros han recuperado parte de sus privilegios.

Pero ahora son otros colectivos los que sufren. Coca-Cola es un ejemplo. Cientos de familias se enfrentan al paro y reivindican sus puestos de trabajo de forma civilizada y agradeciendo el apoyo. En injusticias como esta, me pregunto dónde está la fuerza minera. En su día exigieron un apoyo y se les dio; hoy dan la espalda a otros colectivos en problemas. Está claro que en la fórmula secreta del famoso líquido negro no hay un ápice de minería. I. Pedrosa. Oviedo (Asturias)La muerte no iguala.Los dos nacieron el mismo día en distintos lugares. Los dos dijeron a la vez ‘mamá’ y ‘papá’. Uno fue creciendo sonrosado, rubito, entre mimos y exceso de juguetes; otro, negrito, chato, con mimos, sin juguetes. Dieciocho años después, a uno le preocupan las asignaturas que se le atragantan y el dinero que le dan sus padres para sus gastos. Para el otro, el objetivo es llegar hasta una valla con cuchillas, saltarla, trabajar y enviar a sus padres y hermanos lo necesario para comer. Uno duerme caliente en casa; el otro será ahuyentado con pelotas de goma o disparos de fogueo; quizá se ahogue y muera, y nosotros lo veremos con indiferencia a través del televisor. La muerte tiene un sentimiento distinto en un sitio que en otro. Diego Algaba Mansilla. BadajozPólvoradel rey.Cuando los Tercios españoles dominaban Europa en el siglo XVI, cada soldado debía llevar su pólvora. En las raras ocasiones que el rey la sufragaba, la soldadesca la usaba con mucho más dispendio y se decía entonces. Disparan con pólvora del rey . Estoy harto de observar cómo en mi pueblo se dispara así. Cómo un jardinero municipal emplea para su beneficio particular el coche del Ayuntamiento que pagamos entre todos. O cómo los empleados municipales llegan tarde a trabajar, salen antes de su hora y tienen tiempo para cerveza y café. Sé que es políticamente incorrecto criticar al trabajador medio y que da más caché criticar a los políticos (no seré yo quien los defienda), pero no estaría de más que cada ciudadano que hace uso de lo de todos comprenda que la honestidad empieza por uno mismo. Daniel Contreras. Gelves (Sevilla)Sobrecarga de entendidos.En la comisión de expertos reunida por el Gobierno para elaborar una nueva reforma fiscal, se aprecia un superávit de entendidos en economía pura y dura y se echan en falta expertos en humanidades y sociología. Así, la balanza estaría algo más equilibrada y no se notaría la tendencia estrictamente material de las soluciones propuestas, que arriman el ascua a la sardina de los que siempre han gozado de exenciones, prebendas y subvenciones, y no entra a fondo en el control fiscal con los que se van de rositas, imputados en fraudes, malversaciones y otras corrupciones. Por ahí es por donde hay que empezar para que el sistema empiece a funcionar. Ese es el método por el que apuestan los ciudadanos honrados para recuperar la economía, y no en fiarlo todo a expertos y sabihondos, por lo general bien pagados por esos políticos que, con el trabajo de esos entendidos, tratan de adornar los métodos que más les convienen y metérselos a la ciudadanía por los ojos. José A. Céspedes Bezanilla. Valle de Camargo (Cantabria)Bitcoin, la criptomoneda.A principios del mes de diciembre de 2013 se publicaba en XLSemanal un reportaje sobre el dinero del futuro. el bitcoin. Desgraciadamente, solo unas semanas más tarde la criptomoneda ha saltado a la palestra, en los medios de comunicación, por el robo, en pocas semanas, a miles de clientes de MTGox y FlexCoin que han visto cómo se esfumaba su dinero en un abrir y cerrar de ojos. La principal operadora de la criptomoneda calcula que podrían haber desaparecido de sus cuentas unos 480 millones de dólares en bitcoins. Unos 750.000 bitcoins de sus clientes y otros 100.000 propios, equivalente a un 7 por ciento del total de bitcoins en el mundo. Apenas una semana después, el banco canadiense de bitcoin, FlexCoin, anunciaba también su cierre tras sufrir un robo de 896 bitcoins, equivalente a unos 600.000 dólares. A mí me gustaría saber qué opinan ahora Peter Thiel, Barry Silbert, Fed Wilson, Florentina Martens, Andreas Schildbach, Aaron Koenig Al final van a estar regulados para que cada país supervise los cambios de divisas virtuales, cotizarán para dar seguridad real a los inversores, y dudo que nos ahorremos intermediarios y/o comisiones. Joxean Alapont. Correo electrónico

La carta de la semana

Por qué la he premiado Porque es posible que la mayor amenaza provenga de aquello que, sin darnos cuenta, empieza a resultarnos trivial.

El dolor ajeno. El vídeo es de esos que escupe la televisión con cada vez mayor frecuencia, de los que te entran por los ojos pero se te quedan pegados a las tripas y, aunque me cueste discusiones con los compañeros de tertulia, me repugna más quien graba que quien golpea. Porque estoy convencido de que cada persona es una botella de gaseosa que, removida, puede explotar en un momento dado, pero lo otro no consigo entenderlo, salvo que se trate del mal en estado puro. Disfrutar con la paliza grabada en el móvil significa banalizar la maldad hasta el límite, y eso me lleva a preguntarme si alguno de los niños con los que me cruzo por la calle cargan con aberraciones similares en la memoria de sus teléfonos móviles. Mientras seamos mayoría los padres que pensemos que de encontrarnos un día a nuestras hijas como protagonistas de un vídeo de esos la condición de víctima nos horrorizaría, pero la de orgullosa poseedora de una humillación nos retorcería de vergüenza, queda lugar a la esperanza. Por las calles ya existen demasiadas personas que pierden la moral a medida que ganan píxeles de resolución. Raúl Guadián Delgado. Palencia