Correo Cartas, fax, ‘e-mails’ XLS 1389

Felicidad

El bloc del cartero

Que la felicidad es un concepto relativo, en todos los sentidos del término, lo acredita la carta de una lectora y compatriota que, tras vivir en Dinamarca, pone ferozmente en cuestión que sus habitantes tengan motivos para sentirse los más felices del planeta. La felicidad de un instante concreto, o de un espacio determinado de convivencia, depende de con qué se lo compare; por otra parte, lo que a unos produce dicha a otros inspira tedio o incluso desolación. Quizá la felicidad de una sociedad no pueda ser establecida en términos absolutos, cuantitativos o simplemente objetivos. Quizá una sociedad sea tanto más feliz cuanto más se acerquen sus logros a sus aspiraciones, sean estas las que sean. No cabe duda de que bajo ese criterio, y algún otro, hemos retrocedido en estos últimos tiempos. l

¿Son útiles las Naciones Unidas?Seguramente, todos conocen ese pésimo chiste en el que cien negros encuentran una lámpara maravillosa y su genio les concede un deseo a cada uno. Los 99 primeros piden volverse blancos, y el último pide que todos se vuelvan negros otra vez. Eso es exactamente lo que ocurre en las Naciones Unidas, donde cualquier resolución votada por una inmensa mayoría puede luego ser vetada por un solo país. La historia de este organismo está plagada de fracasos. Ruanda, Sudán o los Balcanes, por citar solo algunos de los que yo por mi edad puedo recordar. Hoy le toca a Siria. Mañana, a quién sabe La ONU ha sido siempre incapaz de detener guerras y genocidios, por lo que creo, sinceramente, que debería desaparecer. Da miedo pensar que el organismo que debe velar por la paz y la democracia en el mundo no sea siquiera capaz de garantizarlas en su propio seno. Raúl Vegas Sanz. pollos (Valladolid)

La economía del futuro.¿Y si todo lo que sabemos de economía ya no sirviera? Hasta ahora, la ciencia económica basaba el progreso en un constante crecimiento del PIB, asentado en el supuesto de recursos naturales que no se acaban nunca. Pero en el siglo XX estos ya empezaron a dar síntomas de agotamiento. El futuro del estado del bienestar (formidable devorador de recursos) hace tiempo que está en entredicho y, si lo hemos prolongado estos últimos años, es porque los países ricos, los que dominan la economía mundial, dominan también las proporciones. el 25 por ciento de la humanidad controla el 75 por ciento de los recursos del planeta. Pero esto también está cambiando. Necesitamos garantizar el bienestar de todos los que vivimos en este planeta, pero la solución no vendrá de los políticos, sino de las nuevas generaciones de economistas y científicos, sobre los que recae la enorme responsabilidad de fabricar la economía del futuro. José Juan Carballo. Sevilla

Algo huele mal en Dinamarca.Tras cuatro años en Dinamarca, mi familia y yo regresamos a España en diciembre de 2013. Y tras leer en XLSemanal el reportaje sobre la felicidad de los daneses, me gustaría aclarar algunos puntos. Se habla, entre otras cosas, de una sanidad gratuita y de calidad, de guarderías subvencionadas, de conciliación de la vida familiar y laboral. Yo, en cambio, he visto a una médico de atención primaria incapaz de diagnosticar una sinusitis a mi marido; he pagado, como cualquier danés, 400 euros mensuales por una guardería pública de la que tuve que sacar a mi hijo a las seis semanas por diferencias culturales; he visto a niños llorar durante eternos minutos en el parque hasta que sus padres decidían ir a consolarlos (¿se entiende ahora mejor lo del cochecito a la puerta del supermercado?); he visto a dependientes que se han negado a atenderme 20 minutos antes de la hora de cierre (para conciliar, evidentemente); he vivido en un país que presume de ecologista y en cuatro años no encontré ni un contenedor para reciclar cartón o envases. Pero en algo acierta el artículo. los daneses están orgullosos de vivir donde y como viven. Con sus velas, su café a cuatro euros, sus inmigrantes confinados en barrios enteros, sus faltas de ortografía (no busquen a Dinamarca en el informe PISA. los malos resultados hirieron su orgullo y abandonaron el barco), su desinterés por todo cuanto queda más allá del estrecho de Øresund. ¿Cómo pueden ser felices con la tasa de violencia machista más alta de la Unión Europea, con una esperanza de vida más baja que en Bosnia, con unas tasas de alcoholismo, suicidio y muerte hospitalaria absurdamente altas y donde en invierno anochece antes de las cuatro de la tarde? Pues porque están felices consigo mismos y son un pueblo encantado de haberse conocido. Amalia de Arozarena de la Lama. Santander (cantabria)

Tratando de parecer lo menos.Pudiste ser un héroe, tener un gesto, un guiño de respeto y admiración hacia un dignísimo rival, rival doblegado no por ti sino por una temporada demasiado larga y un banquillo demasiado corto. No lo hiciste y a un gol intrascendente siguió una celebración nada elegante. A pesar de todo, deja que te regale unos versos de Calderón de la Barca referidos a nuestros viejos tercios de Flandes. y así, de modestia llenos / a los más viejos verás / tratando de ser lo más / y de parecer lo menos . Javier Casado. Burgos

La carta de la semana

Quiero ser san Isidro. Desde mi infancia, san Isidro despertó en mí una envidia malsana. En mi libro aparecía rezando de rodillas mientras a su espalda se veía un ángel vestido de rosa que le araba los campos. Aquello me dejaba descolocada. Alguna vez lo intenté con mis deberes y me puse a rezar en mi dormitorio dejando el cuaderno encima de la mesa del salón. Para mi desgracia, y a pesar de que hasta le dejaba los bolis preparados, los deberes nunca aparecieron hechos. Hoy, que soy ya una ‘mujer realizada’ (es decir, una desgraciada que trabaja todo el día fuera de casa, pero a la que su familia utiliza de esclava doméstica), no puedo dejar de acordarme de él. Mientras abro la puerta de la cocina, pienso. Ahora, seguro que esta vez sí . Pero la vajilla está sucia y la bolsa de la basura rebosa Nada, me toca a mí de nuevo. Voy al cubo de la ropa sucia, lo abro y nada, lleno hasta los topes. Me dirijo a la cesta de la plancha y ¡tampoco! Ahora que estoy sentada en el sofá y no me quedan ni fuerzas para sostener el XLSemanal acabo de entenderlo todo. Que el ángel fuese vestido de rosa era de lo más elocuente. ¡Resulta que el ángel soy yo y estoy casada con san Isidro! Carmen Gross. Zaragoza

Por qué la he premiado Por la idea, el giro inesperado y, sobre todo, por el humor; aunque, bien mirado, el chiste más amargo no pueda ser.

XLSemanal quiere agradecer la colaboración de sus lectores premiando al autor de la carta de la semana con esta FNAC TABLET 3.0, de 8 pulgadas, valorada en 190 euros.

TOP 5 ¿De qué han escrito este mes nuestros lectores?

¿Democracia formal o real? *****

Gracias, Gabo ****

Repartir las riquezas ***

Acabando con el planeta **

Siria, la olvidada *

Cuando el río suena Dudamos de la política, de la economía, de nuestra cordura Solo un hacedor de cuentos suscita unanimidad