Correo Cartas, fax, ‘e-mails’ XLS 1423

El bloc del cartero

Casta

La palabreja (que no es nuestra, sino importada de Italia, en su sentido político ahora más candente) ha hecho fortuna, y en torno a ella se arma toda clase de discursos, de uno y otro signo. Resulta, sin embargo, original que un concepto en principio peyorativo se esgrima para lo contrario. reconocer méritos y logros. Y eso es lo que hace esta semana uno de nuestros lectores. reivindicar a esa casta que en los últimos años no para de recibir, algo para lo que no pocos de sus miembros han dado no pocos motivos, pero que no puede llevarnos a olvidar que el relato de las últimas décadas es algo más complejo que un memorial de expolios. Este 2015 será el de la verdad para muchos y en muchos sentidos. Hay que afinar el discurso. Y eso afecta a los que ya estaban, pero también a los nuevos.

Lo que la casta ha conseguidoHace muchos años voté a favor de una Constitución que acabó con un régimen dictatorial y dio paso a una democracia en España. Y los partidos que lo hicieron posible formaron la ‘casta’. Con esa ‘casta’ he podido ver cómo España se desarrollaba como nunca. Con la ‘casta’ hemos alcanzado un bienestar social inimaginable en la historia de la España del último siglo. Con la ‘casta’ nos hemos ido de vacaciones, hemos viajado por el extranjero. La ‘casta’ ha permitido a nuestros mayores tener atención en su domicilio. La ‘casta’ ha permitido que millones de inmigrantes de otros países menos ricos hayan buscado en España oportunidades para mejorar su vida. La ‘casta’ ha permitido libertad, como nunca tuvo este país. Pero, sobre todo, la ‘casta’ ha conseguido llegar al corazón de Europa y relacionarse con la ‘casta’ de Alemania, Reino Unido, Francia, Italia, Estados Unidos Y ahora, cuando la crisis ha azotado a todos, viene un partido que quiere ser la nueva casta, una casta que nos aleja de Europa y nos acerca a la casta de algunos países sudamericanos, o eso dicen. Me da miedo que los españoles, en vez de exigir a nuestros gobernantes que rectifiquen, optemos por destruir todo lo alcanzado y entregarnos al primer ‘salvador’ que pase por la calle. Cuesta muchos años rectificar los errores de los ‘salvadores’. La Historia está llena de ejemplos. roberto menchén. correo electrónico

Postureo como ley de vidaEl otro día caminaba con mi madre cuando en un escaparate vimos uno de esos bastones para selfie. Aparte de tener que explicarle a mi madre la utilidad de dicho instrumento, en ese momento, me hirvió la sangre por dentro. No me malinterpretéis, lo del bastón fue solo la gota que colmó el vaso de lo que ya lleva tiempo irritándome. el postureo como ley de vida. Tengo 18 años y puedo decir desde dentro que la mayoría de la juventud vive para publicar; es la filosofía del si-no-lo-publicas-es-que-no-lo-has-vivido. Para los que nos alejamos de esta norma y pretendemos hacer algo para mover, agitar el mundo, es angustioso ver cómo la cultura, el interés social y el político se pierden detrás de los selfies, los morritos, la ropa a la última, las idolatrías al famoso de turno y una infinidad de absurdas modas fugaces. No entiendo cómo se puede vivir así, al margen de la vida real, sin ser conscientes de cómo va esto, el mundo que se nos va presentando cautivadora y enigmáticamente a medida que nos liberamos de los lazos paternales y adquirimos autonomía. Me resisto a abandonarme a la idea desesperanzadora de que la ignorancia da la felicidad. Soy joven, todavía no. marta canabal lópez. correo electrónico

Creando empleoMi más sincera enhorabuena al Gobierno de la nación por la creación de empleo. No me explico cómo hay gente en este país que puede dudar de ella, o bien no leen la prensa o pertenecen a un partido de la oposición, y todo lo que el Gobierno hace les parece mal porque la idea no partió de ellos. En mi entorno soy testigo de esta creación, y puedo asegurar que el aumento de empleos es más que considerable. Como pequeño autónomo en el ramo de hostelería, contaba con un trabajador a jornada de ocho horas y salario de 1200 euros más propinas. Viendo cómo están las cosas, lo mejor que pude hacer fue despedirlo y, en su lugar, contraté a cuatro camareros en jornadas de dos horas diarias, a 200 euros al mes y sin propinas. Con este procedimiento creé tres puestos más de trabajo, al tiempo que me aumentaron algo los beneficios de mi pequeña empresa. No critiquemos al Gobierno y seamos algo más emprendedores. a. seijo maniños. fene (la coruña)

Más que empleadas de hogarCada vez son más las exigencias de formación para atender a personas mayores y, en general, a cualquier dependiente en su casa (¿quién no lo es alguna vez en su vida?), lo cual me parece bien porque hay que garantizarles una atención excelente. Ahora bien, simultáneamente se deberían mejorar las condiciones económicas y laborales, ya que, por ejemplo, los familiares cuidadores reciben una pírrica ayuda, mientras que los profesionales, en el mejor de los casos, perciben el salario mínimo por 40 horas a la semana y no tienen derecho a paro. Es más. no se debería meter en el mismo contrato a los cuidadores de dependientes y a los empleados de hogar, pues, aunque las tareas domésticas son dignísimas y muy importantes no solo para el buen mantenimiento del hogar, sino para la salud y el bienestar de quienes lo habitan, no es lo mismo limpiar el polvo y hacer la comida que limpiar a alguien y darle de comer, con perdón, pues lo segundo, para ser eficaz, requiere de modo. Y que conste que habitualmente los cuidadores de dependientes realizan también tareas domésticas. En cualquier caso, todos deberían estar contratados, tener mayores salarios (en Francia, el salario mínimo se sitúa en torno a los 1200 euros por 35 horas semanales) y derecho a paro, como cualquier otro trabajador por cuenta ajena. cintia palenzuela múgica. hendaya

‘Qui suis-je?’La manera de pensar condiciona nuestro modo de ver e imaginar el mundo. Los atentados contra Charlie Hebdo son una tremenda barbaridad; pero, al mismo tiempo, son la oportunidad para entender que la única garantía de convivencia entre seres humanos es la vía del perdón, de la comprensión y la compasión, y del respeto al otro. Gestionar esta crisis global con la imposición por la fuerza de una manera única de entender el mundo que habitamos todos será caer, irremediablemente, en una vergonzosa espiral de barbaridades. La historia la escribimos todos y cada uno de nosotros con nuestros actos, nuestros pensamientos, nuestras palabras.  Je suis Charlie et je suis, aussi, celui qui nest pas Charlie. benjamín alonso. bilbao

La carta de la semana

Por qué la he premiado Por contar una de esas historias que suceden en los ángulos oscuros de la vida y que, paradójicamente, tanto iluminan.

No puedo pedir másSoy enfermera. Es un trabajo duro y algunos días, los menos, gratificante. Hace poco fui espectadora involuntaria de la conversación entre dos octogenarios que compartían habitación. Los dos, a pesar de estar solos, y cuando digo ‘solos’ quiero decir ‘muy solos’, y enfermos, comentaban. Manuel, si me dicen hace años que llegados aquí donde mejor iba a estar era en un hospital, me hubiese reído. Y mírame, encantado. Me han vuelto a revivir, por tercera vez. Como bien, estoy caliente. Hasta tengo compañía y el personal me trata de maravilla. Sí, amigo, no puedo pedir más . En lo que parecía el resumen de algo bueno, no pude evitar sentirme muy triste. No había nada de bueno en lo que dijo.Esta es la sociedad donde vivimos. Unos días, me golpea la soledad; otros, la ira; y otros más, el analfabetismo y la ignorancia. Todos los días tratamos a pacientes que no quieren irse del hospital. Creo que deberíamos hacer una lectura de esto, yo la hice; por eso os invito a la reflexión. Manuel tenía alzhéimer en estadio alto, nunca le contestó. Helena Torres Muñoz. Cascante (Navarra)

XLSemanal quiere agradecer la colaboración de sus lectores premiando al autor de la carta de la semana con esta FNAC TABLET 3.0, de 8 pulgadas, valorada en 190 euros.

Rectificar es de sabiosLas fotografías del reportaje de moda titulado Ola de color, del número 1421 de XLSemanal, pertenecen a 727inc.com y no al fotógrafo Andreas Ortner tal y como salió publicado.