Cartas, fax, ‘e-mails’ XLS 1424

El bloc del cartero Plumas

Uno de nuestros corresponsales recuerda los pronósticos que se hacían del siglo XXI hace 40 años, y cómo en lugar de vehículos futuristas en nuestras calles proliferan las bicicletas. La carta de la semana, por su parte, añora el tiempo en que el ahorro y la productividad a toda costa no eran la única ley a que se sometían los trabajadores. Los signos de pervivencia de aquello que creíamos superado y pasado de moda se multiplican. También puede mencionarse, entre otros ejemplos, cómo el libro electrónico, que parecía hace pocos años un formato imparable, se ha estancado en EE.UU. y ahora crecen más las ventas en el viejo papel. ¿Empezamos a estar saturados de modernidad tecnológica? ¿Volvemos a necesitar lo que se toca, se huele y tiene medida humana? Tal vez.

Futuro, presente y bicicletas Muchos de los que fuimos niños en los entrañables años setenta recordamos aquellas bellas ilustraciones dibujadas a mano y a todo color que representaban seductoras visiones del futuro y que proliferaban en álbumes de cromos o en colecciones de libros divulgativos de la época. Bases en el espacio, colonias en el fondo del mar, embarcaciones y aeronaves con formas fabulosas y capacidades extraordinarias Muchos chavales nos asomamos por primera vez al siglo XXI a través de aquellos imaginativos dibujos, esperando llenos de ilusión unos tiempos fascinantes que pronto habríamos de vivir. Personalmente las que más me gustaban eran las ilustraciones dedicadas a las ciudades del siglo XXI. recuerdo dibujos de viviendas de formas caprichosamente ovaladas, llenas de modernas comodidades, dispuestas en estructuras como ramas de árboles que alcanzaban grandes alturas. Naves voladoras utilitarias que se desplazaban silenciosamente serían el nuevo vehículo de estas ciudades, todo ello envuelto en una atmósfera de pulcritud y perfección. Pues bien. aquel tiempo futuro es hoy ya presente. Pero un rápido vistazo a nuestro alrededor nos demuestra con crudeza que no hay nada más arriesgado que intentar adivinar cómo serán las cosas dentro de unos años. Qué poco hubieran podido sospechar los visionarios de los setenta que los nuevos vehículos que finalmente surcarían las calles de las grandes ciudades de 2015 serían las ¡bicicletas de alquiler! guillermo fernández navarro. correo electrónico

GraciasDespués de tantos años yendo a su consulta, con el alma partida tantas veces, tantas lágrimas, tantos recuerdos, deciden que no puedo seguir asistiendo a ver a mi psicóloga. Y siento que me ahogo. La burocracia ha asignado a la zona donde vivo otro centro, otras personas, con seguridad magníficas. Pero mi corazón no quiere esto. No pueden sustituir en el lugar que ocupa en él a la persona más importante de mi vida estos últimos diez años. Porque para ella el paciente es algo más que su enfermedad y porque en este mundo de ladrones de lágrimas ella me enseñó una luz para salir de mi pequeño cuarto, a descubrir lo bueno de lo diferente, a escribir, a viajar por primera vez o a compartir un rato con mis compañeros.Lo estaba logrando. Le daré las gracias a quien siempre me escuchó con su mirada, tantas veces como me deje la emoción de nuestra última conversación. Y cuando salga de la consulta no cerraré la puerta; la dejaré entreabierta. Como ella me enseñó. juan carlos pastor alarcón. murcia

Un futuro en el extranjero. ¿realidad o ficción?Hace algunos años pusimos una bandera en la fachada del Instituto Cervantes de Leeds, al norte de Inglaterra, para atraer a futuros estudiantes de español. Sin embargo, desde que empezó la crisis y coincidiendo que los españoles ya no tenemos una oficina consular cerca, a nuestro centro han entrado cientos de compatriotas de todas las edades, profesiones y lugares de España, en la mayoría de las ocasiones con un denominador común. la desesperación. Hace tiempo me prometí escribir a las televisiones españolas para que dejaran de emitir los programas del tipo Españoles, madrileños, andaluces por el mundo, y al fin he encontrado un lugar en el que hacerlo. Solo espero que les llegue. ¿Por qué? Porque en estos programas se presentan las historias de esos españoles que hace años, mucho antes de la crisis, abandonaron el país en busca de fortuna y la encontraron. Estos, acompañados de un periodista, nos muestran el lado amable de las ciudades, edificios pintorescos, una familia feliz en una casa confortable y, lo más importante, un trabajo estable y bien remunerado. Pero ¿qué pasa con el resto que no tiene tanta suerte? Es verdad que a nuestro centro llegan personas con trabajo. Aparentemente, en el Reino Unido se precisan sobre todo veterinarios, médicos y enfermeras. Entran a saludarnos, se hacen el carné de la biblioteca Sin embargo, otros muchos llegan al país sin conocer la lengua, no saben dónde ir a estudiarla, no tienen alojamiento ni contrato o posibilidad de trabajo. Vivir en el extranjero, aunque sea en Europa, no es siempre una panacea. Si deciden seguir emitiendo estos programas, al menos sean honestos y ofrezcan el testimonio de otros españoles que no han tenido tanta suerte. marisol villarrubia zúñiga. leeds (reino unido)

Llegar tarde puede ser letalEvitar que los musulmanes que residen en Francia, Gran Bretaña o España pasen de la moderación e incluso la indiferencia a convertirse en radicales islamistas es uno de los grandes retos de la UE. Parece que ahora empiezan a poner los medios. Y esto requiere políticas educativas igualitarias, atención a los rasgos propios de estas comunidades, políticas positivas de integración y regulación del culto religioso musulmán. El aislamiento y desenganche sociopolítico y cultural de las comunidades islámicas dentro de las sociedades europeas puede acarrear grandes problemas en el futuro. De nuevo la gran cuestión de la laicidad y de la libertad religiosa debería incluirse en la agenda de las democracias europeas. Llegar tarde está demostrando que podría ser letal para todos, incluidos los propios musulmanes. josé morales martín. palafrugell (gerona)

La carta de la semana

Por qué la he premiado Porque a veces, cuando creemos que nadie nos oye, es cuando decimos lo que nos retrata con toda crudeza.

¡Ahorro, ahorro! Trabajo como limpiadora. Hace años que desistí de buscar un trabajo acorde a mis estudios. El pasado mes, me trasladaron a unas oficinas donde me responsabilizaron de una planta. Comienzo a las siete de la tarde, cuando en principio la gente deja su trabajo y se marcha a casa. Pero esto es una teoría, la realidad me tiene impresionada. ¡nadie sale antes de las nueve y media! El motivo de mi carta es transcribir esta conversación que escuché. Juan, nos fusionamos con X y asumiremos su departamento . Supongo que las personas de esa compañía se incorporarán . ¡No! . Pero mi equipo ya trabaja doce horas . A ver, repite conmigo. ¡ahorro, ahorro! . Mi vida no tiene sentido, las semanas vuelan sin que pueda disfrutar de . No seas iluso. ¡repite. ahorro, ahorro ! . El que recibía la instrucción era mi hijo. Me dieron ganas de soltarle cuatro frescas al jefe, pero me callé y me alejé. ¡Bastante vergüenza pasa mi niño desde que me trasladaron! Lo que más siento es tener que desistir de tener un nieto o una nieta. Ana. Correo electrónico

XLSemanal quiere agradecer la colaboración de sus lectores premiando al autor de la carta de la semana con esta Tablet Fnac 4.0, de 10 pulgadas, valorada en 199 euros.

TOP 5

¿De qué han escrito este mes nuestros lectores?

Charlie Hebdo y el islam *****

¿Alguien libre de corrupción? ****

Abducidos por las maquinitas ***

Hepatitis C y ahorro **

Viejs solos *

Cuando el río suena El humor sufre el ataque del integrismo. No hay dinero para medicinas ni compañía para los viejos. Luz, más luz.