Correo. Cartas, fax, “e-mails” XLS 1435

El bloc del cartero. Desconexiones

Cuatro de nuestras cartas hablan esta semana de la desconexión. Dos de ellas, en un sentido histórico y cultural. en ese marco se inscribe que logremos mantenernos desvinculados de hechos que sin duda nos conciernen, como la matanza de estudiantes cristianos en Kenia, o incluso de nuestras propias raíces, como señala el lector que exhorta a no perder la conciencia de nuestro legado andalusí. Las otras dos cartas entre ellas, la premiada atribuyen a la desconexión, entendida como aislamiento momentáneo de nuestro caudal de preocupaciones corrientes, virtudes terapéuticas contrastadas; así se desprende de la propia experiencia de esas dosÿ corresponsales. Quizá debamos probar a desconectar más de la trivialidad acuciante, para reconectar mejor con nuestra esencia, individual y colectiva. l

Ciencia del almaDel griego, psiché (‘alma’) y iatreia (‘medicina’). El aumento de las personas afectadas de trastornos mentales lleva a situar en el candelero esta rama de la medicina. El psiquiatra lee el alma dolida de millones de personas que han tenido la desdicha de ser enfermos de TOC, de TAB o de ciclotimia Y ayuda al ser humano a entender que él y su patología son dos cosas distintas, a saber que su neurosis o su psicosis no le estigmatiza. La psiquiatría no es magia negra; es ciencia y comprensión del alma, y así ha de ser contemplada por sus colegas de otras especialidades. Lejos queda el siglo XVIII, cuando se los llamaba locos sin discriminación y con intención de afrentarlos porque, a ojos de todos, se presentaban como el peor escalafón humano. Sirvan estas líneas para reivindicar el humanismo inherente a las psicoterapias, sin las cuales el enfermo mental quedaría reducido a mero vegetal medicado. Y que la voz de la ciencia siempre cante en ellas la mejor música de confraternización y confrontación. Manuel Castellanos Plaza. El Palmar (Murcia)El legado andalusíPuede que en los monarcas castellanos y leoneses hubiese cierta intención de ‘reconquista’, por aquello de sentirse herederos de los visigodos que iniciaron su resistencia en Asturias, pero desde la perspectiva aragonesa no tiene sentido. ¿Y qué estuvieron haciendo los cristianos españoles durante los dos siglos y medio que van de la conquista de Jerez a la de Granada? ¿Por qué no terminaron la ‘reconquista’, teniéndola a punto de caramelo? No nos han dejado pensar que Al Ándalus también era España, como Castilla, Aragón y el resto de los reinos peninsulares. Se mete en el mismo saco a los andalusíes (musulmanes españoles, población autóctona en su mayoría) y a los musulmanes extranjeros que, en diferentes momentos, invadieron la península con su intolerancia religiosa (almorávides y almohades). ¿Cómo es posible que entre San Isidoro de Sevilla (año 636) y Alfonso X el Sabio (1284), en un territorio desde donde se irradió la cultura clásica hacia el resto de Europa siglos antes del Renacimiento, no naciera nadie ilustre? Podríamos citar a Averroes, Maimónides, Avempace, Ibn Hayyan, al-Kirmani y otros muchos españoles cuyas obras fueron traducidas al inglés o al francés, pero aún no se han traducido al español. Considerar estas cuestiones nos ayudaría a hacer más nuestro el rico legado que nos dejaron, porque es genuinamente español y de ningún otro sitio. Jaime Carbonel Monguilán. Correo electrónicoEl exministro denunciadoA Juan Fernando López Aguilar, exministro de Justicia socialista entre 2004 y 2007, mentor de la ley de violencia de género de 2004, le ha tocado probar de su medicina. Acusado de violencia de género, dice ahora que son denuncias absolutamente falsas en el marco de un divorcio conflictivo. En su momento, un informe del CGPJ sostenía que las denuncias falsas de violencia de género representaban apenas el uno por ciento del total. ¿La suya está dentro de esta excepcionalidad? Ahora le toca sufrir en carne propia una ley defendida por él mismo y sin tener en cuenta las opiniones que le hicieron llegar las asociaciones de padres separados de toda España ni las consecuencias de su aplicación para padres en proceso de divorcio y hombres en general al dar credibilidad absoluta a la denunciante. ¿Seguirá pensando que la ley es justa? ¿Estará aún de acuerdo en que hay que defender a la mujer denunciante falsa? ¿Se pondrá del lado de los miles de padres separados acusados falsamente de violentos y que han perdido la relación con sus hijos? ¿Alguien será capaz de reconocer el error que se ha cometido y el costo social consecuente? ¿Y quién se atreverá a corregirlo en contra de un feminismo de género intransigente y misándrico que a nadie representa? Jorge Skibinsky. Presidente de la Asociación de Padres de Familia Separados de las Islas Baleares Una equivocación acertadaHace unos días me confundí al preparar un café que pretendía beber sin cafeína, ya que escogí el bote equivocado. Como cualquier otro día, me lo bebí tranquilamente, sin saber que las consecuencias de ello tendrían lugar esa misma noche, cuando quise conciliar el sueño y no pude. Eran las tres de la mañana, mientras todos dormían, cuando me di cuenta de que ni los destinos más paradisiacos eran comparables al silencio sepulcral de aquella noche. Sin buscarlo, me encontré en medio de un momento de sosiego, de esos que rara vez encontramos cuando el bullicio del día ensordece nuestra mente. Leer un libro, escribir estas líneas o pensar en todas las posibilidades que el futuro nos depara mientras escuchamos nuestra canción favorita son maneras de apreciar esos momentos que la vida, generosamente, nos regala. No es necesario perderse en playas exóticas para comprender que no hay nada como encontrar la desconexión en lo más cotidiano. Aquel día escogí el bote de café equivocado. Quizá una equivocación acertada.  María R. S. J. Correo electrónico¿Por qué unas pesan menos que otras ?¿Por qué unas muertes pesan menos que otras? Hace algo más de tres meses fui testigo de cómo países enteros se manifestaban con el ya famoso lema Je suis Charlie contra el atentado yihadista que dejó sin vida a doce trabajadores de Charlie Hebdo en París. No hubo un solo telediario o periódico en el que no se informase acerca de esta barbarie. Sin embargo, tres meses más tarde soy testigo del abrumador silencio que se está produciendo tras el asesinato de ciento cuarenta y ocho personas en Kenia, que han sido asesinadas únicamente por ser cristianas. Esas ciento cuarenta y ocho personas eran estudiantes. Estas personas no insultaron ni agredieron a nadie y, pese a todo, hoy ya no están aquí porque un grupo de terroristas decidieron que tenían que asesinarlas. Y ahora yo me pregunto. ¿por qué nadie habla del atentado yihadista en Kenia? ¿Por miedo? ¿Acaso tienen menos valor las vidas de unas personas que las de otras? Creo que es el momento de hacer ruido, de levantar la voz y de ser escuchados. Je suis kényan . María Dolores López Zurita. Córdoba

La carta de la semana

Por qué la he premiado Porque meditar, pasear, escribir son a veces, aunque no nos demos cuenta, una asequible y eficaz forma de reparación.

Tiempo de ser. Preocupada (pensé que la crisis no me afectaría, pero lo ha hecho y debí suspender unas vacaciones planificadas), salí, cabizbaja, a dar un paseo por el pueblo. Deambulé sin rumbo por calles que no conocía, descubrí rincones en los que no había estado pese a haber vivido toda mi vida aquí y, no sé cómo, acabé en el cementerio. Allí acabaré también yo algún día, pero esta vez anduve por sus callejuelas y leí las lápidas. recuerdos de los que se quedaban; mensajes de cariño, de gratitud, de amor, de esperanza. Había silencio, mucho. Viento, que, como en las películas, pasaba moviendo las flores de algunas tumbas. Muy poca gente. alguien arreglando algún sepulcro o llorando en silencio. La angustia que me acompañaba al entrar fue quedando atrás con cada mensaje que veía. Uno me llevaba a otro y, al leerlos, era como hacerlos míos. descubría a aquellas personas. Al salir, ya no tenía un agujero en el estómago. Estoy viva, aún tengo tiempo de ser, de querer, hasta que una lápida recoja el último mensaje Para empezar, me he animado a escribir esta carta. María Del Río Pérez. Correo electrónico

XLSemanal agradece la colaboración de sus lectores premiando al autor de la carta de la semana con esta Phablet Fnac de 5″, valorada en 249,99 .