Correo Cartas, fax, ‘e-mails’ XLS 1446

El bloc del cartero

Compulsivos

Protesta una lectora por alguna carta aquí aparecida que trataba de trasladar a quien piratea libros, música o películas que está, en cierto modo, robando el esfuerzo de quienes los crean (o cuando menos, no reconociéndolo). Y aduce en su defensa que con los altos precios (que exagera un poco, todo hay que decirlo. 25 euros no es el precio medio de un libro en España) y el elevado IVA al libro electrónico (que impone una directiva europea que se está tardando demasiado en corregir), lo que parece es haber otros ladrones . Al consumidor, que además, según dice, se ha vuelto compulsivo y enfermizo , no puede cargársele la responsabilidad. La carta sugiere dos cosas. hay ineficiencias que la industria cultural debe corregir; falta pedagogía para aclarar que el abuso ajeno no disculpa el propio.

De mujeres y hombresCreo que las mujeres nos estamos equivocando de batalla. El problema es seguir empeñándonos en creer que somos hombres en vez de darnos cuenta de las diferencias y de legislar según ellas. Yo creo que todavía no hemos llegado a la raíz del problema y nos dedicamos a marear la perdiz con soluciones que, sinceramente, no convencen ni a los que las proponen. Ya sea retrasar los niños o congelar nuestros óvulos, ambas nos llevan a pirámides de población completamente invertidas o a jubilados enseñando a sus hijos a montar en bicicleta. Insostenible. Lo que las mujeres queremos es tener hijos y que no solamente no se nos discrimine por ello, sino que además se nos reconozca. Lo que nos gustaría es ser como esas mujeres suecas, que tienen unas increíbles bajas maternales (tanto ellas como sus parejas), recuperan sus puestos de trabajo y disfrutan de un montón de privilegios. Queremos que se nos premie por la valentía de traer un bebé a este mundo y que se nos facilite hacer de esa criatura una excelente persona que aporte valor a nuestra sociedad. Yo creo que esta batalla en realidad va de convencer a la sociedad de que criar hijos es un regalo que le hacemos. Pero claro, con este percal, lo primero que necesitamos es que nos convenzan a nosotras. María Estraviz Pardo. Correo electrónicoCero en la ‘asignatura’ de acosoHa finalizado el curso escolar con un cero a la sociedad española por ser incapaz de resolver uno de los problemas más graves. el acoso escolar. ¡Zorra, pelota, pija ! . El callejón que conducía al patio del colegio me recordaba al de una plaza de toros donde los bravos de mi clase me acorralaban para cornear mi autoestima y pisotear mi orgullo. Tras quince años, todavía hoy perdura en mi memoria el silencio de mis amigos y amigas, incapaces de defenderme; la pasividad de mis profesores, amparada en su odiosa frase. Son cosas de críos ; y la angustia de mi familia. Pero, en vez de minar mi personalidad, esta experiencia me hizo cada vez más fuerte y me preparó para la vida. Mi familia me cambió de colegio y, entonces, el acoso continuó en la calle y en Internet. Mi madre decidió actuar con firmeza y visitó al director del anterior colegio dispuesta a todo. Al fin pude respirar tranquila. Al poco tiempo, un niño llamado Jokin se suicidó en Fuenterrabía, víctima del matoneo escolar. Es evidente que los mecanismos de detección en la escuela han fallado estrepitosamente y que las leyes españolas deberían dar un paso adelante para contemplar el acoso escolar como delito. Por todo ello, un cero general a la sociedad española por su conducta irresponsable en la ‘asignatura’ de acoso escolar. Porque no es cosa de críos . Paula Santolaya del Burgo. Pamplona (Navarra)Más bien una modalidad de circoEn el artículo de Carmen Posadas del pasado 21 de junio, ella hace un elogio de la tauromaquia como un arte, cruel, sí, pero arte, y lo compara con la belleza de las tempestades, que también implican crueldad. Bueno, para empezar, los grandes cataclismos y fenómenos de la naturaleza no son arte; la naturaleza es muy hermosa y, sí, muy cruel, pero el arte es universal y lo practican todos los pueblos en todas sus formas desde los tiempos más remotos con la única excepción del séptimo arte, el cine, hasta que se inventó. La tauromaquia sería más bien una modalidad de los espectáculos del circo romano o de los que se dieron en Europa hasta principios del siglo XX, consistentes en luchas entre animales salvajes o con perros. Yo soy una gran amante de todas las formas de arte, pero no iré jamás a un espectáculo en que se tortura a un animal hasta la muerte, por muy artísticamente que se haga. E. Boschetti. MadridNo podemos dejar atrás a los que peinan canasLas dos últimas incorporaciones en mi empresa peinan canas. Reconozco que fui el primer sorprendido al ver entrar sus arrugas por la puerta, máxime cuando trabajo en una empresa del ámbito de las nuevas tecnologías, donde la media de edad en el sector es insultantemente baja. Sin embargo, la capacidad de aprendizaje, el sacrificio, la ambición y la ilusión de sendos séniores han superado con creces a las de muchos a los que doblan la edad. No es el ánimo de este escrito el discutir estas virtudes a los jóvenes o confrontar juventud con senectud. No. Quería, necesitaba, plasmar negro sobre blanco esta experiencia para mi amigo José Luis. Tiene más de 45 años, los dos últimos en el paro, es uno de los mejores profesionales que he conocido, y está perdiendo la esperanza de volver al mundo laboral. Sirva esta carta como acicate a empresarios y a tantos ‘mayores’ en similar situación. No podemos dejarlos atrás. Víctor Trujillo. BadajozMe fastidia que se nos tache de chorizosTengo 27 años, ya no soy una niña. Distingo de sobra entre lo que está bien y lo que no. Muy a menudo leemos en estas páginas el escozor que producen las descargas ilegales de novelas y otros libros en la Red. Todos lo critican. Es robar, dicen, robar al escritor que empeña su trabajo y su esfuerzo en una obra. A más de un autor le he escuchado decir que cobra 2 euros por cada ejemplar vendido y que son muchos los ejemplares que necesitan vender para poder hacer de su profesión su modo de vida. Si esto es cierto no pienso ponerlo en duda ni un segundo, ya que es una gran admiración lo que siento yo por esta gente y un ejemplar ronda los 25 euros, me fallan las cuentas. Dudo mucho que un librero de toda la vida saque tanto margen. Es ridículo que tantos euros queden por el camino. Alguien se lo está llevando calentito y no parece que sean ni el librero ni el escritor. Me fastidia por eso que siempre se nos tache de chorizos a los mismos. Ahora, nos comunicamos y consumimos diferente. en masa y de forma enfermiza y compulsiva. Se ha digitalizado la música, la fotografía y también la lectura. ¿Sería realmente una locura poder comprar una novela en formato digital a la mitad de precio en que se vende y con un tipo de IVA que no sea un atraco? Nerea Gómez Sánchez. Correo electrónico

La carta de la semana

El verbo ‘respetar’. ¿Qué es eso de la corrupción? En mi opinión se traduce en. personas que no tributan como deberían, que se benefician de ciertos privilegios por el mero hecho de tener algún tipo de poder o cargo; personas a pie de calle que realizan trabajos y cobran en negro, que conducen y se saltan los semáforos y que Este último año, he convivido en un piso con tres personas. Todas muy diferentes, pero las reglas del juego han sido claras desde el principio, y hemos respetado las normas de convivencia haciendo (gracias a ello, a respetarnos y respetar) que todo fuera como la seda, llevándonos, además, como premio tres amigos más en nuestro haber. Por eso, estoy convencida de que si alguna de las personas definidas como tipo de personas que se parasen a pensar en el verbo ‘respetar’ y respetasen lo que el verbo implica (respetar las normas de tráfico, las tributarias, las que imperan en una casa ) no harían lo que hacen y la corrupción no existiría. Quizá estemos delante de la mayor arma anticorrupción que exista. el verbo ‘respetar’. Miriam García Ladero. Correo electrónico

Por qué la he premiado Por el enfoque, sin duda oportuno, con el que muestra que quien se corrompe, a la postre, nos falta al respeto a todos.

XLSemanal agradece la colaboración de sus lectores premiando al autor de la carta de la semana con este Fnac Smartphone 2 4″, valorado en 139,99 .