Correo Cartas, fax, ‘e-mails’ XLS 1448

El bloc del cartero

Utopías

Sí, es verdad como dice un lector que lo de los Estados Unidos de Europa es una utopía difícilmente realizable a corto o incluso a medio plazo. Sin embargo, lo acaecido con Grecia en las últimas semanas viene a poner de manifiesto que se trata de una utopía necesaria. Si no se persigue con el suficiente ahínco y no se alcanza en algún momento no demasiado lejano, comprometerá la viabilidad del club continental, que no puede permitirse, con los desafíos que tiene, quedar expuesto cada cierto tiempo a estos episodios de descomposición. Puede sonar un poco excesivo, pero quizá Europa no termine de ser Europa hasta que un alemán de Fráncfort acepte que un griego de Salónica sea su presidente, tal y como Obama, un afroamericano de Chicago, lo es de cualquier blanco de Texas.

Los Estados Unidos de Europa, ¿utopía?La idea de una Europa federal que dé lugar a los Estados Unidos de Europa es una utopía y, como toda utopía, es una expansión del pensamiento que nos arranca de la inmediatez y nos proyecta hacia un proyecto futuro. Es una idea atractiva y verosímil, siempre y cuando la sociedad se conciencie y el discurso político sea veraz y responsable. Las utopías pueden llegar a realizarse siempre y cuando no sean quimeras, y la construcción de los Estados Unidos de Europa no tiene por qué ser una quimera. El principal obstáculo para este proyecto utópico es la tendencia de los políticos a contentarse con las simples quimeras. La utopía es necesaria para que los políticos sean creíbles; además, puede ser una nueva manera de concebir y hacer política. Y todo ello dentro del marco democrático, porque a pesar de la crítica radical existente de los partidos políticos no hay que dejar de elogiar la democracia, pues aún no hemos encontrado nada mejor, a pesar de los riesgos actuales para desfigurarla. Gerardo Seisdedos. Correo electrónicoTerminator no se quiere jubilarSchwarzenegger no se quiere jubilar a los 68 años; afirma el actor (?) que al público le gusta que un héroe sesentón renazca en la última entrega de Terminator. El exgobernador de California la séptima economía mundial, con un PIB por encima de Brasil o Italia me hizo caer en lo mucho que hablo de la edad últimamente. Dice el periodista Toni Soler que cuando llegamos a los 50 nos damos cuenta de la cantidad de cosas que ya no valen la pena . ya no es necesario agradar, ni angustiarse, ni estar a la última ni saber cómo funciona el último móvil. Pero esta placidez no tiene nada de plácida. en el fondo recuerda Soler, lo importante se merece nuestro esfuerzo a la edad que sea. Un ejemplo. la Bolsa de Madrid se plantea echar a una docena de jubilados del parqué porque, se dice, dan mala imagen (en los tiempos de la exaltación de la juventud) cuando se emiten imágenes de su sede, casi vacía por la compraventa informática de las acciones. Ellos dicen que forman parte de la historia del Mercado de Valores y que no quieren dar su brazo a torcer. desean dialogar para continuar acudiendo allí. Buena idea, pero no descarten llamar a Schwarzenegger. Por si acaso. Tomeu Orell. PalmaBienvenidos Quiero estudiar ‘X’ . Quiero tener esto y aquello . Quiero acostarme con ‘no-sé-quién’, pero salir con ‘Y’ . Quiero ganar 3000 al mes . Al garete. Quiero un 4 x 4, un deportivo y una casita en primera línea de playa y que se aguanten fauna y flora. Bienvenidos al mundo de Maquiavelo, bienvenidos al prototipo de sociedad actual. Te enseñaremos a erigir edificaciones, a diseñar móviles y apps, a ganar dinero, pero no te enseñaremos a vivir, a reír, a llorar, ni a saber decir adiós ni a ser feliz; con eso que te ayuden las farmacéuticas. Una vez más, bienvenidos, y, recordad, el último, que cierre la puerta después de entrar. Javier Suárez Martínez. Gijón (Asturias) Clarificando Querida Nerea, leo con interés tu carta en el número 1446 de XLSemanal, en la que te quejas de que nos (porque yo me siento parte de tu carta) tachen de chorizos por las descargas ilegales, porque los verdaderos ladrones son los que explotan y abusan del margen entre lo que percibe el autor y el librero y lo que se factura al consumidor. Opino que es una buena denuncia, un buen principio, pero con un mal enfoque que distorsiona el mensaje que intentas transmitir. Robar es robar. Aquí y en la China Popular, como dijo Josep Lluís. No resulta loable excusarse en que el autor de la obra recibe poco, y que tampoco sea el librero el que justifique el margen de diferencia; el agricultor recibe irrisorios céntimos por sus tomates, y seguro que no ves coherente robarlos en el supermercado. Uno de los problemas es que seguimos sin sentir como verdadero robo algo tan etéreo como una descarga, unido a la clásica conciencia antisocial de que por una sola no pasa nada . No quiero que malinterpretes mis palabras. Yo comprendo y comparto, en cierta medida, las tuyas, pero no podemos justificar nuestra actuación porque otros también lo hagan mal. Ya sabes, ojo por ojo y todos acabaremos ciegos. Debemos, y tenemos, que aceptar las reglas del sistema, y solo desde y sobre ellas, que delimitan el terreno de juego, atacar. Hay que combatir la injusticia desde la legalidad. Si ellos explotan y abusan, no nos rebajemos nosotros robándoles; seamos mejores, que lo somos (no te quepa duda), y démosles ejemplo con nuestros actos. Tengo bastantes más años que tú, y puedo asegurar que no te pesará. Elena de Castro. Santa María de Cayón (Cantabria) Cuestión de comodidadEs curioso ver cómo cada día nos quieren hacer la vida más fácil y lo que hacen es entorpecernos. Cabe incluso desarrollar una teoría de ‘conspiranoia’ sobre ello. El correo electrónico puedes configurarlo para que sea cortés por ti , que añada siempre al final un saludos cordiales . No se me olvidará nunca un correo que he recibido en el que me echan una monumental bronca, no rayando, sino pisando, la mala educación, con letras de tamaño enorme, en mayúsculas y en rojo que terminaba con saludos cordiales en letra normal. Hay muchas cosas como la despedida de un correo o carta, que deben ser fruto de una disciplina y como tal no deben hacerse de forma ni genérica ni automática. Ser disciplinados es algo que se nos reclama como individuos, pero a la par se nos invita a usar automatismos a los que subcontratarle nuestra disciplina. Cuando toda nuestra disciplina esté subcontratada o delegada, dejaremos de ser libres e incluso de pensar racionalmente. La responsabilidad es nuestra y no es subcontratable ni delegable; la decisión sí, y hay muchos esperando a decidir por nosotros. Xesús Alonso. La Coruña

La carta de la semana

Maestro de pueblo. Mi historia con Samuel empezó el 9 del 9 del 9. Desde ese día, me convertí en su maestro. Solo éramos seis niños en todo el colegio, y él empezaba Primaria. Hoy, 25 del 6 del 15 les he dado a sus padres el historial académico, el expediente y un trocito de mi corazón. Hemos vivido seis años juntos. Hemos aprendido desde a contar sílabas hasta a analizar frases, desde los números hasta a resolver problemas de áreas y superficies, desde las partes de una planta hasta la historia contemporánea, desde a salir de excursión andando, en bici, en coche, en autobús, en barco y hasta en AVE (ha faltado el avión), desde a aprender a ir al baño hasta Momentos de nuestra vida colegial como si fuera mi hijo. ¿Habrá aprendido algo? Y no me refiero a cosas de libros, me refiero a ser buena persona. Yo sí que aprendo cada día de mis alumnos. No soy el mismo que cuando llegué a este pueblo. Hasta siempre, Samuel, que te vaya bien en la vida. Dentro de cuatro años volveré a escribir para contar que tal con Juan, con quien pasaré nueve años como maestro de pueblo. José Juan Santos Sánchez. Valladolid

Por qué la he premiado Porque reconforta, de vez en cuando, volver a los orígenes de todo, allí donde de veras se hacen y se forjan las personas.

XLSemanal agradece la colaboración de sus lectores premiando al autor de la carta de la semana con este Fnac Smartphone 2 4″, valorado en 139,99 .

Rectificar es de sabiosEn el reportaje El cuartel general ‘antihackers’, publicado en XLSemanal el pasado 19 de julio, el retrato atribuido al experto del Incibe Abel González corresponde a su compañero Ignacio González.