Vocación

EL BLOC DEL CARTERO

Sugiere una de nuestras cartas que la solución a buena parte de los males que nos aquejan se halla en un concepto hoy algo en desuso: la vocación. Esa llamada que alguien siente para hacer algo y que le impele a no ahorrar esfuerzos y le permite ser feliz en el sacrificio, en la entrega y el desgaste para poder hacerlo. Hay quien frente a esto argumenta que solo unos pocos privilegiados pueden llevar a cabo su vocación. Otros creemos que quien tiene una vocación verdadera hace lo imposible por servirla, y más a menudo de lo que se cree lo acaba consiguiendo, incluso si ha de hacer otra cosa para subsistir. Quizá el problema esté en que no acertamos a pensar que muchos tengan vocaciones ni el afán de perseguirlas. Hay demasiada propaganda a favor del interés, la conveniencia y esas zarandajas.


La carta de la semana

Encender la vida

Media vida escapándome a Galicia, siempre disfrutando de ese halo sobrenatural que tanto enamora. Ahora vengo con más frecuencia para ver a mi madre, que está en edad avanzada. En esta época estival observo cómo algunas personas andan ajetreadas sin conseguir desacelerar el ritmo del resto del año. Rosa está a punto de cumplir 88 años. Ella siempre ha tenido un sentimiento de comunidad y ha disfrutado de las pequeñas cosas. Cuidar de las rosas de su jardín, colocar una de ellas en la mesa cuando recibía invitados en casa, dejar hacer a sus nietos lo que les placiera. Ahora, ella es dependiente y tengo la sensación de que aprecia más las cosas, como beber un vaso de agua cuando tiene sed, disfrutar de una buena sombra bajo el pino de la piscina o de los últimos rayos de sol al atardecer. Cuando te sonríe, comprendes qué tiene importancia en la vida: ayudar a los demás, compartir una comida con ella o disfrutar de la brisa del mar. Ahora, como decía el poeta Rumi: «Tus piernas se harán pesadas y cansadas. Luego vendrá un momento de sentir las alas que has criado». Entretanto, nosotros seguiremos tu ejemplo. Jaime Castro. Correo electrónico

Por qué la he premiado…
Por la belleza sencilla de la estampa, por la hondura permanente y verdadera del mensaje que encierra.


 

A continuación el resto de las cartas de la semana.

 

La OEA, voz primordial

Ante la contundencia con la que el secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA) se ha mostrado preocupado por la situación en Venezuela, Maduro y el chavismo acusan a la OEA de parcialidad. Pero por primera vez en muchos años este organismo ha puesto los puntos sobre las íes. Venezuela reclama instituciones que defiendan los derechos y las libertades y gobiernos aliados que se comprometan con la salud democrática de ese país. Maduro y el chavismo han subsistido, en parte, porque los gobiernos latinoamericanos han callado. Hoy. la voz de la OEA es primordial. No solo por el bien de los venezolanos; también por el del resto de los pueblos latinoamericanos. La integración y la cooperación mediante órganos supranacionales son necesarias para afrontar los cambios que esos países son capaces de realizar. J. D. Mez Madrid. Olot (GErona)


 

La importancia de la vocación

Palabra clave para alcanzar nuestra “regeneración”. La vocación, sinónimo de “elección”, implica entrega, servicio. Todo profesional, sea científico, artístico, manual, comunicador, gestor público, político, militar o religioso, que se entrega a su trabajo por vocación hace de su quehacer una creación. Investiga de continuo, abre nuevos caminos y se desenvuelve hacia la tarea u obra bien hecha. Jamás su móvil vital y prioridad serán ir tras el dinero ni tras la posición social. No es egoísta y, al crecer como persona, lo hace plena e íntegramente, permaneciendo feliz; no solamente él o ella, sino haciendo también féliz al entorno en que se desenvuelve. Busca la belleza y la verdad que encierra toda actuación. Ama la justicia, huye de la mediocridad y se topa sin querer con el verdadero amor (con mayúsculas) manifestado en esas cualidades que va desmenuzando en la labor diaria emprendida: la abnegación, la autodisciplina, el desarrollo continuo de sus conocimientos, son pequeños hábitos que realiza casi sin ser consciente. Diríamos con acierto que es el ropaje que envuelve a toda persona con verdadera vocación, aportando destellos de sabiduría en sus obras. Nuestro siempre presente don Julián Marías la definía así: «Esta llamada que hacia un tipo de vida sentimos, esta voz o grito imperativo, que asciende de nuestro más radical fondo, es la vocación». Manuel Armenteros Martos ( Tres Cantos)


 

El sueño era de oro

Mireia Belmonte, medalla de oro en los 200 mariposa de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Esa será la reseña que quedará para siempre en los anales del deporte español. No cabe duda de que a todos sus compatriotas nos han emocionado sus lágrimas, aún mezcladas con el elemento agua que forma parte de su rutina y esfuerzo diario. Pero para subirse al podio, para ser primera, ha tenido que recorrer un largo camino no solo técnico, sino también mental y físico. Eso es lo que -más que el oro- siempre me impresiona de alguien. Que, a pesar de las dificultades encontradas por el camino, tengamos la capacidad de adaptarnos a las circunstancias, de prepararnos y ser competitivos en un mundo que se mueve en centésimas de segundo. Han sido muchas las finales en las que Mireia no ha ganado. Pero en todas las competiciones se ha lanzado a la piscina con la confianza de que ese podía ser su día y el de los suyos. Ha limado pequeños detalles, giros, braceos, biomecánica, entrenamiento en altura. Porque la victoria, esté donde esté, está repleta de ellos. Belmonte lo ha resumido fácilmente: «Yo solo miraba hacia delante». Escribo esto por ella, pero sobre todo por los que aún recorren el camino del triunfo en cualquier disciplina de la vida. Que añadan entonces a su oro, «lo consiguió por creer en su sueño».  Luis Alberto Rodríguez Arroyo. Santo Tomás de las Ollas (León)


 

Fútbol y poco más

Imagínate qué beneficios reportaría a millones de jóvenes, y no tan jóvenes, de todo el mundo que Cristiano y Messi comentaran de vez en cuando, en redes sociales y entrevistas, qué libro están leyendo… Bueno, sí, ya sé que es pedir demasiado a la imaginación. Alberto Asensi. Correo electrónico


 

Puesta a punto matutina

Volver al mundo una vez más cada mañana. Y ponerse en marcha. Intentar amar a todas las criaturas, en especial a las humanas. Reencontrarse con los que sufren, los emigrantes, los explotados, y ponerse a su disposición. Ignorarlos es inhumano, pero suele pasar. También saludar, interesarse y admirar a los cercanos y a los demás. Empezando por el que nos cae peor. Luego, y solo luego, buscar las Olimpiadas, el fútbol, el cúmulo de distracciones del día. No ser como muchos extranjeros que en 1936 no tenían compasión por el padecer del pueblo español mientras cotilleaban las barbaridades de la guerra porque les interesaba mucho más el tenis, la hípica, la natación y la comida. Pablo Osés  Azcona. Fuengirola (Málaga)


 

Un paso revolucionario

El partido islamista tunecino En Nahda ha decidido acatar plenamente la Constitución y convertirse en un partido político civil en Túnez. Su líder histórico, Rachid Ghannouchi, ha afirmado que los valores del islam son perfectamente compatibles con el respeto de los derechos humanos, de la mujer y de todas las minorías. El dato esencial es que el partido hasta ahora islamista ha decidido separar por completo la acción política de toda activad religiosa, un paso revolucionario entre los partidos de corte islamista. Otro dato de relieve, que debería tener su eco en la cumbre humanitaria de Estambul: la postura adoptada por el principal partido tunecino de favorecer la paz en Siria mediante el diálogo y la reconciliación nacional, sin contar con el Daesh, que debe ser combatido por los propios países musulmanes. Esperemos que cunda el ejemplo en otros países. Domingo Martínez Madrid. Baños de Valdearados (Burgos)