Tribunales

EL BLOC DEL CARTERO

Que de nuevo haya sido el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, con sede en Luxemburgo, el que haya reconocido a los consumidores españoles los derechos que los tribunales de nuestro país les negaban causa un comprensible bochorno, del que esta semana uno de nuestros lectores se hace portavoz. Cuesta entender, en efecto, que sea ese lejano tribunal europeo el que demuestre su sensibilidad hacia situaciones de desprotección que no logran alterar la jurisprudencia de los jueces que están más cerca de ellas. En honor a la verdad, alguna de las decisiones del Tribunal de Luxemburgo ha sido consecuencia de cuestiones promovidas por magistrados españoles, poniendo en tela de juicio las leyes españolas. Lo que invita a preguntarse también por la sensibilidad de nuestros legisladores.

LA CARTA DE LA SEMANA

Camino entre robots

Con el nuevo año se cumplen las profecías apocalípticas de la ciencia ficción. Camino entre robots, cuerpos carentes de toda crítica e individualidad, víctimas de un laboratorio de opiniones al servicio de las oligarquías mediáticas. Camino entre seres sin alma, catalogados en secciones y programados por tendencias, donde solo se aplican las funciones de seguir, compartir, no dudar y ejecutar. Los analistas teclean sin cesar precisando sus programas, definiendo cómo vivir, cómo vestir, qué estudiar, cuándo reír, cuándo llorar, cuándo protestar, cuándo ser solidario o cuándo odiar. Estudian las estadísticas de resultados, calculan las variaciones, eliminan las opciones y modifican los programas hasta suprimir cualquier virus de pensamiento individual. La humanidad desaparece, ahora son seres vacíos dispuestos a la programación, ordenados, eficientes y manipulables. Máquinas útiles, precisas, prácticas y sumisas dispuestas al uso, beneficio y olvido. Solo hay una salida al programa 2017, un virus latente e indestructible esperando el momento del despertar: el pensamiento. J. David Collazo Dubra, Golmar, Laracha (La coruña)

Por qué la he premiado… Por provocar a quienes la lean a recobrar las riendas de eso que se sigue haciendo mejor ‘off-line’: pensar por uno mismo


A continuación el resto de cartas de la semana.

Los mayores en 2017

Los jubilados y pensionistas perderemos poder adquisitivo, ya que el Gobierno revalorizará las pensiones el 0,25 por ciento, cuando la previsión del IPC es del 1,4. Seguirán la presión fiscal (la llamada ‘doble imposición’ del IRPF, y quizá se supriman los IVA reducidos), el copago, tasas, eliminación de descuentos y bonificaciones a los mayores ‘ricos’ con renta superior a 15.975,32 euros anuales. Tememos que esta clase política, que no es eficaz ni eficiente en la lucha contra la evasión fiscal y la corrupción, la gestión del gasto público o las reformas estructurales, aplique medidas que volverán a recaer en nosotros por ser el colectivo sin participación política en los foros donde se deciden nuestros intereses. Volverán las falsas promesas de prosperidad, pero aquel estado del bienestar no volverá. Algunas sugerencias: continuar con el envejecimiento activo (desarrollo cognitivo, físico, emocional y social); seguir con la ayuda (afectiva, cuidados y material) a nuestros allegados que estén sufriendo el paro o salarios precarios; ser solidarios con los más necesitados, cooperar con organizaciones de voluntariado, ayudar a las asociaciones de personas mayores a que defiendan nuestros derechos… Y dominar la mente. Fernando Serrano Echeverria (Éibar)


Amparo europeo

Desde que el Tribunal de Justicia de la UE dictara la sentencia que tumbó el sistema de desahucios en España (2013) hasta la que ha declarado la retroactividad de la nulidad en las cláusulas suelo (2016), me he estado cuestionando si nuestras leyes españolas merecen ser reconocidas como tales. Si algo he concluido es que como consumidor y usuario, no me encuentro protegido ni por el Estado español ni por el Tribunal Supremo, sino solo por el TJUE. No concibo cómo en 2013 nuestro «órgano jurisdiccional superior» (según la Constitución) no ordenase devolver lo cobrado indebidamente por estas cláusulas no negociadas y en esta misma semana se declare, con criterio jurídico de igual validez, que los ciudadanos pueden reclamar el importe de esas cláusulas abusivas desde que firmaron su contrato de préstamo. Siento que vivo en un país en el que mi condición de parte débil en los contratos no siempre está garantizada, sino que debo salir fuera de casa y acudir al refugio europeo para recibir el amparo que creo que nos merecemos. G. B. L. Correo electrónico


Volver a creer

En el XLSemanal 1522 leo que los protagonistas del foro XLDesafío realizado en Bilbao fueron los jóvenes. Soy docente y les garantizo que estamos muy cansados. Existe una educación de partida, que se adquiere en las familias y se fomenta en las sociedades, de la que gran parte de nuestro alumnado adolece. Es harto difícil mejorar la competencia lingüística de alguien que se comunica solo por WhatsApp y consume a diario telebasura. Es muy complicado propiciar destrezas matemáticas en quien no esté entrenado en el más mínimo razonamiento. Por no hablar de sus mal entendidas competencias digitales, que no van más allá del videojuego o la Wikipedia, actividades que no requieren ningún desarrollo cognitivo. Si pretendemos crear de una vez por todas una Ley Educativa desde el consenso, habrá que contar con todas las partes desde la corresponsabilidad. Padres y madres tienen la oportunidad de fomentar el desarrollo de sus hijos e hijas desde la autonomía, el gusto por el aprendizaje y el respeto al profesorado. El Gobierno tiene el reto de facilitar a la escuela los medios suficientes (materiales, humanos, legales). Ya es hora de que los docentes tengamos espacio para emocionar, estimular… y volver a creer. Eva María Luque de Diego, Ronda (Málaga)