Olvidos

EL BLOC DEL CARTERO

Varios lectores alzan su voz contra el olvido, sin duda interesado, en que algunos preferirían sumir a las víctimas del terrorismo; olvido extensivo a la barbarie que las provocó y aún provoca el dolor de los suyos. Entre quienes lo fomentan, hay quien trabaja para que se olvide y quien simplemente se muestra desganado o negligente a la hora de recordar, con argumentos a la postre endebles (como ese que pretendía que recordar el nombre de una víctima era, nada menos, «menospreciar a las demás») sin otra salida posible que la sana rectificación. Es este un país dado al olvido y el recuerdo selectivos; aquí, como en tantos otros episodios de su reciente historia. Más nos valdría levantar acta justa de la infamia, sin rencor a los infames, y de la decencia, con el homenaje y memoria debidos a los decentes.

LA CARTA DE LA SEMANA

Huérfano en mis recuerdos. Después de toda una vida dedicada a la docencia ha llegado el día que, por motivos de edad, tengo que abandonarla. El Centro está vacío, es un Centro sin alma en estos momentos. Sentado en mi mesa, en un aula, con un silencio sepulcral, que casi duele, veo los pupitres vacíos y doy libertad a mi imaginación, recorro años transcurridos, evoco recuerdos, buenos, la mayoría. Han pasado muchas estaciones, viendo su transcurso a través de los cristales de las ventanas, la luz, el sol, el tintineo de la lluvia contra los cristales, sensación que siempre me ha encantado, el firmamento de un azul rutilante o de un gris plomizo. Oigo mi voz a través de estas cuatro paredes, me llega el eco de conceptos como. complemento directo, predicativo, géneros literarios, Cantares de Gesta… Queridos alumnos, sois el alma, me habéis hecho reír, llorar, cantar; he pasado por todo tipo de sensaciones. Me he entregado a vosotros en cuerpo y alma, pero llevo en el corazón clavada una espina, la de no haber dedicado más tiempo a aquellos que necesitaban mi atención. Lo siento y os pido perdón, este ha sido mi fallo. Estoy seguro de que otro vendrá y lo llevará a cabo. Pero puedo decir que he sido muy feliz ejerciendo esta maravillosa profesión que es la docencia. Mariano Aguas Jáuregui (Zaragoza)

Por qué la he premiado… Por la oda al oficio más hermoso y necesario del mundo, aunque no sea, por nuestra ceguera imperdonable, el más considerado


A continuación el resto de cartas de la semana.

Para no olvidaros nunca

Durante las últimas vacaciones de Semana Santa, viajé con mi familia a Sicilia, donde disfrutamos de las bellezas naturales de la isla, la amabilidad de los sicilianos, la comida, los monumentos… Pero lo que verdaderamente nos sorprendió y emocionó fue durante la visita al Ayuntamiento de Palermo, en la que descubrimos  con gran sorpresa al principio, y admiración después, que las paredes de la sala de plenos del Consistorio estaban repletas de placas en recuerdo a las víctimas de la Mafia. La verdad es que nos causó pesadumbre comparar el trato  que se les ha dado  allí las víctimas de la Mafia con el que han recibido y continúan  recibiendo en nuestro país las víctimas del terrorismo. Cuánto más al enterarme  de que la alcaldesa de Madrid rechaza de entrada colgar una simple pancarta en el Ayuntamiento en memoria de Miguel Ángel Blanco. ¡Qué envidia me producen los palermitanos y qué mezcla de tristeza, amargura y vergüenza nuestros representantes políticos! Desde aquí, manifiesto mi admiración y respeto hacia las víctimas y familias. ¡Mi familia y yo hemos colocado una placa en nuestro corazón para no olvidaros nunca! Isabel Jiménez Gonzalo, Ciudadela de Menorca (Islas Baleares)


Pamplona

Hoy, 6 de julio, me he levantado buscando mi ropa blanca y pensando en el almuerzo. Es el día del chupinazo, el día de la ciudad donde he crecido y donde me han enseñado la pluralidad de este mundo y la memoria que tenemos. Costumbres tradicionales salen a la luz en estos días e incluso nos podemos unir a ellos. Pero hoy, 30 minutos antes del cohete, ha salido la otra cara de la moneda. Empujones y pinchazos a los balones de la plaza del Ayuntamiento han asolado el comienzo de las fiestas. Un lugar donde estamos gente de todas partes del mundo y unos pocos querían imponer su mensaje y su bandera. Me he levantado contento, pero he vuelto entristecido. Porque ya lo dicen las canciones, que en las fiestas lo que no se quiere es política. S.F. (Correo electrónico)


Inocentemente culpables

Se llevaron por delante a otros dos inocentes, retratados a la salida de los juzgados como capos de la mafia, violadores o asesinos. Posiblemente de las mejores personas con las que me he encontrado y encontraré. No creo en portadas de los periódicos, creo en mí y en los que me han enseñado a ser todo lo que soy. Durante días, las televisiones apostadas a las puertas como si hubiesen encontrado petróleo para su guerra visceral contra la educación concertada religiosa. Han pasado ya tres años desde que el colegio que me enseñó cosas más valiosas que las que he aprendido en dos años de universidad se viese injustamente envuelto en un escándalo. El daño ya está hecho. Solo pido para que la opinión pública no se lleve a nadie más por delante, para ello están los jueces. C. Sánchez (Madrid)


Me quedo con los patos

Hace unos días, haciendo ejercicio en el Retiro, miraba cómo un grupo de jóvenes remaban. Parecían muy expertas y había una persona fuera, que les tomaba los tiempos y, me pareció, también las aconsejaba. En uno de los recorridos por el estanque, una de ellas, remando muy fuerte y cerca de uno de los lados, golpeó a unos patos que esperaban a quienes les suelen echar pan. La reacción de la remera fue expeler un: «¡Joder!», preocupada por su entrenamiento. Los patos volaron despavoridos. No todos. uno de ellos se quedó totalmente quieto, como muerto. Me quedé un rato mirándolo, por ver si reaccionaba. La remera en cuestión, lejos de acercarse a ver qué había ocurrido, emprendió veloz huida, hacia el centro del estanque, en una actitud totalmente valiente y responsable. Por suerte, el pato se fue recuperando y se unió a sus colegas. No sé si al pasar junto a su agresora expelió otro exabrupto, pero seguro que contento no iba. Entonces, a quien corresponda. o entrenamiento de remeros/as o patos. Yo creo que los patos han llegado antes, por lo que me quedo con los patos. Ánimo, os llevaré pan cuando pueda. León Sánchez López (Madrid)


Llanto por Andalucía

Escucho que una joven andaluza se ha marchado a trabajar este verano a un camping de Gerona. Y, entonces, lamento que Andalucía siga igual que en los años sesenta. Que siga siendo el mismo cortijo que era, aunque hoy sus manigeros campen a sus anchas por este latifundio amparados por una pseudodemocracia que les concede el apoltronamiento en el poder hasta la oxidación octogenaria. Vivimos en la misma Andalucía sin trabajo, pobre, sin futuro, huérfana, sin industria, que sigue castigando a sus hijos; que los expulsa de casa porque no hay pan para todos. La misma Andalucía en silla de ruedas cuya paraplejia la alienta la vasta pléyade de votantes serviles, iletrados ideológicamente, deudores de su propia miseria, que les ríen la gracia a los políticos que la incapacitan, que causan su enfermedad crónica. ¿Para cuándo la industria (v. g., la farmacéutica) en Andalucía? ¿Para cuándo el progreso y el desarrollo? ¿Para cuándo la igualdad y la justicia? ¿Para cuándo unas comunicaciones ferroviarias dignas? ¿Hasta cuándo vamos a seguir los andaluces dependiendo de otras comunidades? ¿Cuándo vamos, como cantó Blas Infante, a volver a ser lo que fuimos, y a dejar de ser lo que somos? Gabriel Barbero Consuegra, Úbeda (Jaén)


Yo me apunto a pagar mucho

No puedo estar de acuerdo con el argumento de que castigamos al «mayor contribuyente a título individual». El ciudadano Messi no solo no salió de la nada, sino que lo trajeron desde Argentina, por sus posibles cualidades, para hacer lo que más le gusta, jugar al fútbol, y por ello, después de formarlo, pagar todos sus gastos y los de su familia, se le paga muchísimo dinero, porque se lo gana, porque es el mejor, o uno de los mejores en lo suyo, pero eso no lo exime de sus obligaciones como contribuyente.Debe pagar mucho si gana mucho, y menos si gana menos. Como todos. No es comparable ni deducible el hecho de que deba contribuir, la proporción correspondiente, con otros contribuyentes, y mucho menos ser aplaudido a la salida de los juzgados. Seamos consecuentes. Todos pagamos en virtud de nuestros ingresos. trabajadores, artistas, deportistas… Así pues, no seamos condescendientes con quienes intentar defraudar, «porque pagan mucho». Yo me apunto a pagar mucho. Fernando Español


Morir en soledad

Todos los medios se hicieron eco de su fallecimiento. Residía en Culleredo (La Coruña), en un edificio de quince viviendas, pero sus vecinos, a pesar de no verla durante los últimos siete años, que su buzón del correo estuviera lleno a rebosar y que su coche, cubierto de polvo, no lo hubiera movido del garaje en todo ese tiempo, a María del Rosario -¡qué tristeza!- nadie la echó en falta. Vivimos en comunidad, pero nos relacionamos poco. Estamos tan cerca y, a la vez, tan lejos, aislados en nuestro pequeño mundo, tras los muros de nuestro ‘castillo’, que apenas sabemos nada de las vidas de nuestros vecinos, de sus necesidades y sufrimientos. Vivimos rodeados de gente… Pero morimos en soledad. Roberto Núñez Porto, Villagarcía de Arosa (Pontevedra)


Persona guardadora 1

A estas alturas, nadie debería ignorar el valor del lenguaje y cómo algunos fuerzan sutiles cambios en la manera de nombrar las cosas con la intención de, cambiando su denominación, cambiar la naturaleza de lo nombrado. Uno de esos intentos está en los impresos de matrícula de los centros escolares andaluces, y supongo que en los de otras regiones, en los que se ha sustituido el encabezamiento clásico de «Padre, madre o tutor» por «Persona guardadora 1» y «Persona guardadora 2». Años atrás pusieron «Guardador legal» 1 y 2, pero se ve que, al usar una palabra con género masculino, a alguien le debió de saltar un fusible y lo han retorcido aún más. Personalmente he decidido dejar de tragar y enmendar estos impresos. Así, los entrego siempre con esa majadería tachada y al lado escribo «Padre», «Madre» o «Tutor», según corresponda. Animo a todos a hacer lo mismo. Y ya para quien tenga ganas y tiempo, quizá sería interesante presentar un documento legal a la Junta de Andalucía en la que se pidiera una directriz clara para saber quién es la persona guardadora 1, quién la 2 y el porqué de ese orden y no el inverso. Seguro que hoy no tienen nada más importante que hacer. Gonzalo García Yangüela, Espartinas (Sevilla)