Plurilingües

EL BLOC DEL CARTERO

Aborda un lector de forma audaz la cuestión del plurilingüismo, con propuestas que a más de uno desconcertarán. Por ejemplo, la de favorecer la enseñanza de las diversas lenguas minoritarias de España más allá de las comunidades de donde son originarias, la de prohibir que el conocimiento de cualquiera de ellas se considere requisito para acceder a la función pública o la de incorporarlas a la letra del himno de todos; esa que nunca ha terminado de existir. Sin juzgar su conveniencia, el ejercicio aborda lo que se echa en falta en la construcción del edificio cultural común: un afán integrador de las distintas expresiones idiomáticas, que incorporándolas al patrimonio de todos impida su apropiación y utilización como herramienta separadora. El plurilingüismo como argamasa.

LA CARTA DE LA SEMANA

Día de la Hispanidad. En medio del conflicto en Cataluña, el Día de la Hispanidad ha sido como un respiro que invita a la reflexión. Es cierto: España conquistó e impuso su religión en América, pero también le regaló sus instituciones, sus formas culturales y su lengua. La historia española está íntimamente entretejida con la de América y no se entiende una sin la otra. Quienes rechazan esta celebración caen en la trampa de imponer estándares éticos y políticos modernos a hechos del pasado y olvidan que, a diferencia de otros colonialismos (genocidas o solo comerciales), el de Iberoamérica fue un mestizaje social, cultural y antropológico. Como mexicano en España, estoy más que agradecido. La hispanidad es algo de lo que ningún otro pueblo puede presumir. una síntesis de lo europeo, lo peninsular y lo indígena. Santiago Sierra (Cádiz)

Por qué la he premiado… Por ayudarnos a recuperar, desde la otra orilla, el sentido de una fiesta, con lo que ha llovido…


 

A continuación el resto de cartas de la semana.

Himno plurilingüe

Para lograr una convivencia lingüística que cohesione España, propongo estas medidas. 1.ª Una ley nacional que anule la exigencia del requisito lingüístico para optar a cargos en la Administración Pública. El conocimiento de las lenguas peninsulares debiera ser valorado como un mérito, nunca como un requisito previo porque levanta fronteras lingüísticas y crea comunidades más endogámicas. 2.ª La política lingüística de algunas comunidades autónomas tiene su origen en una filosofía nacionalista que trata de arrinconar el uso del castellano. Habría que repensar la presencia horaria del castellano en las comunidades bilingües. 3.ª Eliminar la obligatoriedad de usar por decreto una lengua cooficial (la autóctona) en la Administración. Libertad de elección de la lengua frente a la imposición de algunas comunidades. 4.ª Ofrecer también la posibilidad de estudiar las otras lenguas cooficiales en el bachillerato de centros educativos del resto de España. Esta asignatura coadyuvaría a lograr ese conocimiento mutuo que tanto necesitamos. 5.ª Crear un himno plurilingüe, que nos represente a todos. La letra del himno constaría de cinco estrofas. La primera y la última estarían escritas en castellano; la segunda, en catalán; la tercera, en euskera; y la cuarta, en gallego. Allá por el siglo XI, la jarcha (primera manifestación de la lírica popular de la Península) era un texto mozárabe incrustado como colofón en un poema árabe o hebreo. Por entonces ya existía el bilingüismo. Las lenguas están al servicio de los ciudadanos. Julián Montesinos Ruiz (Correo electrónico)


 

Nuestra pequeña isla

Vivo y soy natural de la isla de Menorca. Me hace gracia cuando algunas comunidades autónomas hablan de expolio fiscal. Los baleáricos, con un millón de habitantes, damos al Estado español 1400 millones de euros, pagamos 25 veces más que un catalán y 11 más que un valenciano. Y cuando el Estado nos da dinero, nuestro Gobierno balear se queda la mitad. Los menorquines tenemos unas tarifas aéreas desorbitadas. Nuestros médicos, jubilados, profesores… son los que cobran menos de toda España. Pero está claro: somos tan pocos y pequeños que a nadie le interesa hacernos caso. Tenemos a su vez la mala suerte de que nuestros representantes siempre olvidan a quién representan. En esta España en la que, dicen, todos somos iguales, algo tiene que cambiar y, aunque nadie nos escuche, yo seguiré reivindicando los derechos de nuestra pequeña isla. Esperanza Villalonga Barber, Menorca (Baleares)


 

Buen uso del lenguaje

En topografía se suele usar la palabra ‘equidistancia’ (que significa ‘misma distancia’) para definir el intervalo entre curvas de nivel (altitudes de un plano). El término hoy se usa también en tertulias y discursos… Si un tertuliano lo usa dos veces, el siguiente, tres. Perplejo, escucho que un fulano está «equidistante» de mengano. Para usar esa palabra, debe haber tres elementos. fulano está equidistante de mengano y de zutano. No sé a qué se debe esta moda, pero sí que es importante hacer un buen uso del lenguaje. Ángel Sebastián Pascual (Segovia)