Se trata de Más de cien dibujos, estampas y fotografías nunca expuestas por la fragilidad de sus materiales. Aproveche. Quizá no haya una segunda vez.

No es frecuente que los museos clásicos expongan la obra sobre papel que albergan sus gabinetes de dibujos y estampas. La fragilidad de estos materiales impone condiciones de conservación muy estrictas que impiden su exhibición pública por largos periodos. Por eso son obras doblemente secretas. encierran la arquitectura íntima de la pintura de los grandes maestros y están inexorablemente reservadas a la mirada de los investigadores. De ahí lo excepcional de exposiciones como esta, que bajo el título de No solo Goya (del 5 de mayo al 31 de julio de 2011) ofrece un recorrido tan atractivo como inusual por la historia del arte español entre los siglos XVIII y XIX. Como subraya el título, la muestra va más allá de los dibujos del genio aragonés adquiridos últimamente, que constituyen un conjunto muy relevante, ya que los fondos de este artista son el núcleo estelar del gabinete de dibujos del Prado. Pero hay mucho más (y, a la vez, mucho menos conocido) entre las joyas adquiridas entre 1997 y 2010 que ahora se exponen. dibujos de clásicos del XVII, como Alonso Cano, Murillo, Ribera; obras de Mariano Fortuny y de todos los pintores de la familia Madrazo; una sección dedicada a los cuadernos y álbumes de dibujos, aspecto un tanto olvidado por la historiografía y los coleccionistas, al que afortunadamente ahora se presta cada vez más atención. En ella se muestran cuadernos de artistas españoles del siglo XVI al XIX. Y dos últimos apartados que exploran el papel de la fotografía en la difusión de la obra de arte, y la imagen del propio Museo del Prado a través del objetivo de fotógrafos extranjeros como Clifford o De Clercq.   gloria otero

1. El eterno goyaJoven barriendo, de Francisco de Goya. Aguada de tinta china.

2. Cuaderno italianoDe Mariano Salvador Maella (hacia 1758), en lápiz y sanguina.

3.Fotos con arteDetalle de un álbum de fotos, exhibido en Suiza, 1939.

4. Isidro G. VelázquezDetalle de su Vista de la plaza de San Antonio, en Aranjuez.

5.La mujer, según CanoDesnudo femenino, de Alonso Cano. Tinta parda a pluma (1645).

Estas geniales obras encierran la arquitectura íntima de los grandes cuadros