Todo empezó con un grupo infantil de teatro a los 11 años. Hoy, muy cerca de los 40, este gallego es un ejemplo para todo aspirante a actor que se precie.

Además de actuar y ser embajador del Keep Walking Project, Luis Tosar también canta. En marzo publicó su primer disco con la banda Di Elas y hace unas semanas estrenó en el Auditorio de Galicia la adaptación de La ópera de los tres centavos, de Bertolt Brecht, un gran espectáculo musical que recorrerá Madrid, Las Palmas, Salamanca, Pamplona y Zaragoza hasta octubre. Tosar es, como se ve, un hombre en constante movimiento.Pregunta. Como embajador del Keep Walking Project ha dado clases a un joven actor. ¿Tiene madera de profesor?Luis Tosar. No, sinceramente. Yo como maestro no he tenido mucho que rascar, ya que Javier Corral [ganador del territorio cine/teatro del Keep Walking Project] es ya un actor profesional, a pesar de estar, como el 90 por ciento de los actores de este país, buscándose la vida como sea. Ha hecho televisión, teatro, cabaré, espectáculos de pequeño formato , está ya muy bragado, la verdad. Él representa muy bien el espíritu del proyecto. luchar día a día.P. ¿Le ha hecho recordar cuando usted estaba en una situación parecida?L.T. Me he acordado de cuando yo era alumno, me ha permitido reencontrarme con los mecanismos de este trabajo, cosas que yo ya tengo automatizadas, interiorizadas. Yo es que soy muy caótico a la hora de trabajar. La metodología funciona, pero está por ahí, dispersa. Al ayudar a Javier, tuve que ordenar el pensamiento para que me entendiera. Esto quiere decir que le he sacado yo más partido a esto que Javier [se ríe]. P. Su carrera se puede recorrer señalando sus éxitos, pero ¿qué tiene mejor grabado en la cabeza, esos momentos dulces o las épocas duras que nadie conoce?L.T. Las épocas duras las recuerdas toda la vida, con mucha presencia y firmeza. Gracias a esos momentos, enseguida te salta la alarma. Te pita cuando las cosas se parecen mínimamente a algo que haya sido difícil o traumático, lo que en una carrera profesional de un actor ocurre a menudo.P. ¿Y un premio o una gran ovación no dejan mucho poso en la memoria?L.T. Los momentos buenos también se marcan en el cerebro, pero son más difíciles de recordar con presencia, con solidez, porque son sensaciones etéreas y estás en un estado de conciencia muy extraño. Cuando te dan un premio o recibes una gran ovación, estás como flotando; es muy difícil recordar después esa sensación. Sí, sé que aplaudieron mucho y tal, pero el momento es muy difícil de aprehender. Sin embargo, las situaciones de mal rollo son muy fáciles de recordar, por lo menos para mí, vamos.P. ¿Le costó mucho vivir de esto?L.T. Bueno, se está ahí muchos años; tiempo en el que he disfrutado un montón, eso sí. No ha sido un calvario, pero al principio todo es difícil, has de hacer muchos trabajos que a veces son desagradables, hay momentos en que te planteas si realmente vale la pena hacer todo eso para ser actor. La vida es elegir, tienes que lidiar con eso. Yo me considero afortunado; me fueron saliendo cosas en momentos determinados, unas llamaron a otras y bueno, no me ha ido mal. Ha durado años Yo he tenido llamémoslo éxito, un éxito tardío, pero ha sido bueno. l

Como embajador KEEP WALKING PROJECT la iniciativa de JOHNNIE WALKER que premia a quienes luchan por sus metas,luis Tosar compartió un día de teatro con Javier Corral, ganador en el territorio cine/teatro de Keep Walking Project.Juntos revisaron El Zoo de cristal, de Tennesse Williams. Para saber más. www.keepwalkingproject.com.