El todoterreno espacial “Curiosity” lleva tecnología “made in spain”.

El Curiosity, este laboratorio rodante, va a ser el vehículo más grande e innovador que jamás haya pisado el polvo del planeta rojo. Pesa casi una tonelada y puede transportar diez veces más carga que sus predecesores lanzados en 2003. Spirit y Opportunity. Pero esta virtud se convierte en un problema a la hora de aterrizar en el cráter Gale, un hueco de unos 150 km de diámetro con una montaña como el Mont Blanc en su centro. Eso ocurrirá en verano de 2012, pero el lanzamiento es inminente. Está previsto para el 25 de noviembre en Cabo Cañaveral (Florida, EE.UU.) y será seguido por decenas de científicos españoles que participan en esta misión, la Mars Science Laboratory. En concreto, el ingenio cuenta con una antena de comunicaciones y con la estación meteorológica REMS (Rover Enviromental Monitoring Station), fabricadas por el Centro de Astrobiología (centro mixto CSIC-INTA) con la participación de investigadores de las universidades de Alcalá, Complutense de Madrid y Politécnica de Cataluña. En total, España ha invertido cerca de 25 millones de euros de los casi 2000 que cuesta el proyecto de la agencia espacial estadounidense, en el que también participan Alemania, Canadá, Francia y Rusia. REMS el primer instrumento español ensamblado en un Rover de Marte medirá la temperatura y humedad del suelo y el ambiente, la velocidad del viento, la presión atmosférica o la radiación solar, entre otras variables. Uno de los principales objetivos de los científicos es buscar y analizar agua líquida o congelada bajo el regolito marciano, lo que podría abrir la puerta a encontrar compuestos orgánicos originados por la existencia de vida.  

Así despega

En Cabo Cañaveral (Florida, EE.UU.) está todo preparado para que este vehículo del tamaño de un Mini Cooper, el Curiosity, despegue, si no hay contratiempos, el próximo viernes 25 de este mes. Lo hará desde la rampa SLC-41 a bordo de un cohete Atlas V 541. Está previsto que el Curiosity llegue a Marte en agosto de 2012

y aterriza

Después de un viaje de más de seis meses, Curiosity pisará Marte sobre el cráter Gale con la idea de buscar rastros de vida. Como pesa casi una tonelada y cuenta con seis patas articuladas y ruedas de propulsión independiente, se ayudará de un paracaídas y unos cohetes que amortiguarán la caída y dirigirán el aparato. Una vez en el planeta rojo, el Curiosity buscará y analizará agua para conocer si hay vida.