La digitalización de sus 28 millones de documentos es el gran reto; llevan 80.000.

Cada año ingresan en la Biblioteca Nacional (BNE) alrededor de 900.000 nuevos títulos. libros, por supuesto, pero también periódicos, folletos, carteles, partituras, mapas y documentos audiovisuales y sonoros. Son en torno a 20 toneladas mensuales de material, compuesto principalmente por el llamado ‘depósito legal’, los cuatro ejemplares de cada obra publicada en España que todo editor debe entregar a la Biblioteca Nacional. Desde ese momento se clasifican, sellan y catalogan hasta recibir su correspondiente tejuelo, la pegatina ubicada en el lomo que indica su localización en los fondos del centro. Poco a poco, esos títulos se van poniendo a disposición de los usuarios. Pero no solo de los que se acercan al centro, sino de todo aquel que acceda por Internet a consultar la cada vez mayor cantidad de obras digitalizadas. La BNE no ha dejado de pasar libros de papel al formato electrónico desde que en 1993 llegaran los primeros 20 ordenadores de la institución. Y se han digitalizado ya unos 80.000 títulos. Una cifra aún insuficiente, pero que irá a más en los próximos años. Pero es que no solo de libros vive la BNE. alberga, a su vez, más de 500.000 documentos sonoros y otros tantos de vídeo, en formatos que van desde los cilindros de fonógrafo hasta los últimos Blu-ray, muchos ya al alcance de cualquiera que se pasee por la BNE o por su web. www.bne.es.

Letras y números

250 kilómetros de estanterías entre sus sedes de Recoletos y Alcalá de Henares.

106.351 títulos entraron por depósito legal a lo largo del año 2010.

1.053.731 euros se destinaron en 2010 a la adquisición de fondo moderno y antiguo.

600.000 volúmenes se albergaron en sus 2607 estantes cuando se inauguró la Biblioteca Nacional (BNE) en 1896.

20 centígrados (con una variación de dos grados) es la temperatura constante de la Bicloteca Nacional para la conservación. La humedad es del 45% +5.