Puede que el reloj más famoso de España sea el de la Puerta del Sol, pero el que realmente influye en nuestras vidas es el reloj atómico del Real Observatorio de la Armada de San Fernando (Cádiz), que determina la hora legal española u hora ROA. Por Jaime Mariño

El reloj, en realidad, son varios relojes. La hora legal se obtiene a partir de la lectura de seis relojes de cesio (cinco de ellos, en Cádiz y un sexto, en el Centro de Meteorología de Tres Cantos) y un máser activo de hidrógeno. Mediante un algoritmo de media compensada se elabora, por un lado, la escala de tiempo universal coordinado (UTC) que es el de uso cotidiano y, por otro, el tiempo atómico internacional (TAI) una escala de tiempo continua y estable.

Es uno de los 50 laboratorios que determina el tiempo atómico internacional, la ‘hora mundial’

El Real Observatorio es uno de los 50 laboratorios distribuidos por todo el mundo que participan en la generación de esa hora mundial. Como los átomos con los que operan estos relojes son elementos delicados, deben ser custodiados en condiciones de temperatura y humedad controladas, alejados de campos eléctricos o magnéticos. La hora que marca es perfecta, o casi. Poniéndonos en el peor de los casos, tiene una desviación de 0,000000030 segundos en sesenta días, o lo que es lo mismo. una variación de un segundo… ¡cada 5.475.701 años!

En busca del tiempo perfecto. Esta sencilla pero supercontrolada y aislada sala del Real Observatorio de San Fernando, el centro científico más antiguo de España, alberga los relojes atómicos.


CURIOSIDADES SOBRE EL TIEMPO

¿Desde cuándo adelantamos o retrasamos nuestros relojes cada año? ¿Cómo y con qué se mide realmente el tiempo? ¿Y qué es en verdad un segundo? ¿Se lo ha preguntado alguna vez?

El primer cambio de hora

A las once de la noche del sábado 13 de abril de 1974 los relojes de los españoles tuvieron que adelantarse una hora y situarse en la medianoche del domingo, que además era Domingo de Pascua. Ya se había hecho en otras épocas (la primera vez fue el 15 de abril de 1918), pero desde 1974 el cambio se sigue realizando ininterrumpidamente dos veces al año.

El tiempo es movimiento. Las formas e instrumentos para medir el tiempo se basan desde hace miles de años en la medición del movimiento, del cambio material de un objeto a través del tiempo, que es lo que puede medirse. En un principio se midieron los movimientos de los astros, especialmente el movimiento aparente del Sol. Progresivamente se crearon los relojes de sol, las clepsidras o los relojes de arena. La medida del tiempo se fue perfeccionando con los relojes mecánicos y los electrónicos, hasta llegar al reloj atómico, que utiliza una frecuencia de resonancia atómica para alimentar su contador. El primero fue construido en 1948.

La extraña definición del segundo

Según la definición internacional establecida en 1967, un segundo es exactamente la duración de 9.192.631,770 periodos de la radiación emitida en la transición entre los dos niveles hiperfinos del estado fundamental del átomo de cesio 133, a nivel del mar (con campo magnético cero). Mejor decir ‘un segundo’…