La sobreexposición a las pantallas electrónicas y la excesiva contaminación ambiental, causas principales de que uno de cada cuatro adultos españoles sufra este síndrome. Por Lola Fernández

Enrojecimiento, cansancio ocular, escozor son los primeros síntomas de esta patología. ¿Qué conviene hacer? Los especialistas recomiendan, en primer lugar, aumentar la humidificación ambiental y evitar los lugares secos, muy cargados o con mucho humo. Asimismo, no se debe abusar de las lentes de contacto y utilizar siempre las que ofrezcan mayor permeabilidad al oxígeno. Respecto a la alimentación, que también ayuda, conviene aumentar la ingesta de alimentos ricos en omega 3, como el pescado, o que aporten vitamina A, presente en algunas verduras como la zanahoria, el tomate, la cebolla

Por otro lado, los expertos aconsejan hacer descansos cada cierto tiempo en el trabajo si se está delante de una pantalla. Cuando estamos delante del ordenador -explica Milagros Ramos, directora de la Clínica Coro, experta en oftalmología-, el parpadeo medio es de 5 veces por minuto, mientras que cuando estamos manteniendo una conversación es de 22 veces, lo que provoca que nuestro ojo genere poca lágrima. Por ello, para prevenir futuras molestias y complicaciones oculares, basta con acordarnos de parpadear más a menudo y de hacer un pequeño descanso cada hora para dirigir nuestra mirada lo más lejos posible. Además, no hay que olvidar que se debe mantener una distancia prudencial respecto de la pantalla, para evitar sobreesfuerzos que debilitan nuestra vista. La iluminación también es muy importante y dormir las horas necesarias facilita la regeneración de la superficie ocular durante el sueño. Por último, los especialistas recuerdan que debemos controlar factores asociados, como las alergias que contribuyen a aumentar los síntomas de ojo seco.

Si las lágrimas artificiales no son suficientes, se puede recurrir a taponar el lagrimal para que no se evapore la humedad

Normalmente, el oftalmólogo recomienda el uso de lágrimas en gotas, aunque también se emplean pomadas oftalmológicas y otros medicamentos para estimular la producción de lágrimas. Cuando el problema no se soluciona, es posible recurrir a los tapones en el lagrimal. Como añade Milagros Ramos, estos tapones provocan que las lágrimas no se pierdan y se mantenga el ojo húmedo.

La responsable de que la superficie ocular se mantenga húmeda es la película lacrimal dice Milagros Ramos. Si esta película no está bien formada, la lágrima se evapora con facilidad y el ojo deja de tener la humedad óptima. Por otro lado, en el caso de la mujer, los cambios hormonales durante el embarazo, en la menopausia o con la píldora anticonceptiva también aumentan el riesgo de padecer ojo seco.