Uno de cada tres hombres que tiene a su alrededor padece disfunción eréctil. Y no son siempre los de mayor edad. La alta tasa de desempleo ha hecho aumentar el número de afectados a partir de los 30.

La sexualidad tiene un componente emocional y la libido se ve afectada por los trastornos psicológicos. Así lo asegura el grupo sobre Andrología de la Asociación Española de Urología (AEU), aunque también mantienen que entre el 80 y el 90% de los casos de disfunción eréctil son de origen orgánico (neurológico, vascular, endocrino, hipertensión, diabetes, alcohol o tabaco o enfermedades del pene).

En la disfunción eréctil, los vasos sanguíneos de los cuerpos cavernosos del pene no se expanden lo suficiente y no pueden llenarse de sangre. Cuando un hombre se concentra en mantener una erección, solo consigue lo contrario. La ansiedad pone al organismo en estado de alerta y se puede sumar a otras situaciones estresantes vitales, baja autoestima, miedos y temor a tener un problema y comunicarlo.

En este sentido es importante desmitificar la idea de que la disfunción eréctil es un problema de la vejez. De hecho la mitad de los españoles de entre 40 y 70 años la sufre. Sin embargo, sí es la edad la que marca el tratamiento óptimo. Para un paciente de 60 años, fármacos. A un joven en la treintena es mejor remitirlo a las Unidades de Terapia Sexual o Andrología, siempre tras descartar antes patologías orgánicas condicionantes.

Según Francisco Sabell, jefe de Urología del Hospital Meixoeiro de Vigo, se ha constatado en las consultas un notable repunte de casos y un descenso de la edad media de los pacientes. Por primera vez, viene gente de treinta y muchos años. Y sí, pese a que las causas de una disfunción eréctil son muy variadas, un porcentaje muy elevado de los pacientes de hoy viene de hogares donde todos sus componentes están en el paro. Llegan a la consulta con bloqueo psicosomático por motivos económicos. Están en la cabeza, pero repercuten en el cuerpo. El permanente bombardeo de malas noticias condicionan la disfunción eréctil. Ahora bien, ganar una Eurocopa de fútbol, como acaba de ocurrir en nuesto país, influye en sentido contrario, hace que la actividad sexual repunte .